DEMOCRACIA EN AMÉRICA

 

Paso decisivo que dio la joven USA en 1776,

y su cronista Tocqueville describió a la perfección

 


Estatua de la Libertad de New York, regalo francés a USA en 1886, por sus 100 años de democracia

Madrid, 1 agosto 2018
Manuel Arnaldos, historiador de Mercabá

            Pensador e historiador francés, Alexis de Tocqueville (Ille de France 1805-Cannes 1859) fue uno de los ideólogos del liberalismo[1], y el principal cronista del desarrollo democrático en los EE.UU.

            De ferviente familia católica, en su casa tenían como gran amigo a un sacerdote misionero en Boston, de la Congregación de San Sulpicio, que le explicó el rechazo que la Iglesia había hecho del modernismo a nivel ideológico, al basarse en una concepción errónea del hombre.

            En París estudió derecho y trabajó como funcionario del estado francés, como magistrado y diputado del Partido monárquico, y siempre desde una visión anti-revolucionaria.

            Casado con una puritana inglesa, marchó a Estados Unidos en 1831 en viaje diplomático, con el fin de analizar su sistema penitenciario. Allí decidió escribir su Democracia en América-1840, en colaboración con Beaumont.

a) Pensamiento de Tocqueville

            Tocqueville fue el prototipo de escritor de 2 velocidades[2], de ver las cosas y sus contrarios, lo bueno y malo de ambas.

            Fue el precedente de la filosofía política[3], gracias a su innovadora aplicación científica al mundo de la democracia, para restaurarla y alejarla de la tiranía. Y eso que él nunca se consideró filósofo, y trató siempre de no filosofar. Pero fue insuperable su descripción de la realidad, presente en los nuevos hechos, y su reflexionar sobre cómo conjugar libertad e igualdad.

            Desarrolló su concepto de ciencia democrática del ministro francés Guizot e historiador Bizeau[4], preocupándose por el peligro de un poder tutelar por parte del estado, “desde la cuna en que uno nace hasta la custodia de sus cenizas en la tumba”. Era el caso de “los políticos convertidos en tutores, más que en tiranos”, concluía Tocqueville.

            Su metodología se basaba en la contraposición libertad-igualdad, democracia-autocracia… no a nivel de cosas contrapuestas pero sí diferentes.

            Al llegar a EE.UU, no se conmovió al ver la nueva democracia norteamericana[5], al darse cuenta de que su fruto era resultado de su carácter novedoso, y no de la voluntad humana. Eso sí, valoró sobremanera su respeto a la ley por propia voluntad humana, y su deseo del ethos-costumbres de auto-gobierno[6].

            En su Memoria de la Pobreza-1835 dio con el origen de la desigualdad entre los hombres: los procesos de civilización[7]. Así, pues, concluía Tocqueville, “sólo en un estado salvaje o en un altísimo grado de civilización llegarán a ser los hombres iguales”.

            En su Democracia en América-1840 analizó lo que estaba pasando en la nueva democracia norteamericana, y lo contrastó con lo que había ido pasando en la vieja democracia europea.

a.1) Sobre la Europa del XIX

            Con la llegada de la Restauración de Viena, tuvieron lugar 2 revoluciones europeas: la de 1815 y la de 1848. Tras la de 1815 los estados fueron asumiendo, poco a poco, todas las instituciones humanas. La de 1848 tuvo de trasfondo el romanticismo político, con deseos de que éste llegara a la masa popular, y un concepto muy sentimental de la política. Eso sí, proponiendo siempre las problemáticas, pero sin compromiso por solventarlas.

            Se trató de una época, según Tocqueville, en la que “la escuela histórica alemana empezaba a dar culto a la ciencia, al progreso y al pueblo. Todo ello con un ideal esteticista, buscando un yo romántico dionisíaco, un yo nacional por encima del Dios universal, un yo sentimental por encima del raciocinio”[8]. Y, junto al sentimiento irracional, empezaba a surgir el nihilismo de Nietzsche[9] y existencialismo de Sartre[10], colofón condenatorio en que acabarían los movimientos europeos.

            Se trataba de una “tristeza generalizada europea”, según Tocqueville, y “no sólo por los crueles efectos de las revoluciones industrial y social, o por las guerras y post-guerras consiguientes, sino por las propias ideas salidas a la calle”. Tristeza generalizada que trató de ser reconducida por los intelectuales mediante el contractualismo político, intentando re-estructurar la sociedad desde la nada, ex-nihilo[11].

a.2) Sobre la EE.UU del XIX

            Representaba el ideal del romanticismo político, aunque inclinado mucho más hacia el liberalismo[12] que hacia el nacionalismo[13] y socialismo[14].

            No obstante, tenía el peligro de convertirse, según Tocqueville, en uno de los 3 tipos de democracia europea:

-tiránica, si la libertad norteamericana lograra dominar despóticamente,
-anárquica, si la igualdad norteamericana se impusiera sobre lo demás,
-equilibrada, si no lograra dominar ninguno de los factores políticos norteamericanos sobre los demás.

            Si la igualdad se volviera obsesiva en EE.UU, según Tocqueville:

-“todo el mundo querrá ser igual”[15],
-“todo el mundo tendrá que demostrar que es igual que el vecino”,
-“sólo a nivel de posesiones materiales acabarían permitiéndose desigualdades”,
-“los votos acabarían sometiéndolo todo”
[16].

            Si la libertad se volviera obsesiva en EE.UU, según Tocqueville:

-“el ciudadano querrá resolver los problemas sólo a nivel práctico[17], y nunca teórico[18]”,
-“cada uno acabará convencido de ideas que no son suyas”
[19],
-“sólo acabará importando el individualismo”
[20],
-“el individuo acabará reclamando al estado, y no al otro”.

            El problema de la democracia norteamericana podría venir, según Tocqueville, en que todo el mundo quisiera recibir cada vez más, y sólo el bienestar material fuera lo que moviera al ciudadano. De ahí que él plantee:

-“un elemento diferente y neutral[21], para equilibrar la política”,
-“que los municipios sean forzados a tomar decisiones,  pues eso movilizaría a los ciudadanos”,
-“continuos inventos para repensar cada día el sentimiento nacional”.

b) Democracia en América de Tocqueville

            Tuvo su 1ª causa de éxito en el sentimiento norteamericano[22], dirigido por la religión[23] en las mores-hábitos:

-del corazón, cuya costumbre libertad era fundamental,
-de la mente, cuya costumbre igualdad era fundamental.

            Y su 2ª causa de éxito en la igualdad de condiciones, ya presente en los ilustrados europeos[24] y aquí en los EE.UU:

-intocable, y elevada a categoría de religión[25] providencial[26],
-inclinada al rechazo de políticas mixtas
[27],
-alejada de las zarpas de los poderes humanos
[28].

            Y estas dos cosas funcionaron en EE.UU, según Tocqueville, pues aquí coincide la moral cristiana en todos sus rincones, y ésta ha sido puesta por los norteamericanos como el pilar de su democracia[29].

b.1) Democracia en América, 1ª parte

            Comienza describiendo el aspecto exterior de EE.UU, dividida en 2 vastas regiones[30], el valle del Mississipi[31], costa atlántica, bosques del norte, praderas del interior… Junto a un recorrido por sus tribus primigenias y huellas de pueblos desconocidos.

            Introduce a continuación el proceso de independencia llevado a cabo en los EE.UU, desde su fundacional deseo de ser un gran pueblo[32] hasta la colonización de nuevos estados y primeras leyes y códigos civiles desarrollados en ella[33]. Destaca el francés su fervor religioso, espíritu republicano y deseo de libertad.

            En cuanto al estado social de los EE.UU, resalta Tocqueville el deseo norteamericano de levantar un estado democrático, a nivel material y espiritual, y modificando todo lo necesario en pro de su consecución.

            El principio de soberanía en los EE.UU es popular, surgió de los municipios[34] y se instaló en el gobierno estatal[35] a pesar de las diferencias regionales[36]. Así, es intocable e independiente de la mayor o menor participación del censo electoral.

            En cuanto al poder judicial, se trata de un poder no independiente sino sometido al control político, y que otorga a los jueces la potestad para declarar inconstitucionales las leyes. Parte del derecho tradicional y no canonístico, e incluye la cláusula que permite a los ciudadanos acusar a los funcionarios del gobernador.

            En cuanto a la Constitución de los EE.UU, el poder constitucional:

-descansa completamente en el gobierno de la Unión, a modo de derecho común de todos los norteamericanos,
-
permite excepciones en los gobiernos federales, a modo de derecho particular de cada estado norteamericano.

            En la política de la Unión, el poder legislativo se divide en 2 ramas:

-el Senado, que garantiza el principio de independencia de los estados federales[37],
-la Cámara de Representantes, que alimenta el dogma de la soberanía popular
[38].

            Hasta que es el presidente de los EE.UU el que asume la soberanía popular, intentando pactar con el resto de instituciones políticas[39] y federales las propuestas votadas electoralmente por los ciudadanos.

            En cuanto a las ventajas del sistema federal, enumera Tocqueville:

-salvaguardar la libertad y actividad de los pequeños estados,
-
permitir que sigan siendo los grandes estados los motores de la civilización,
-
adaptar la ley a la necesidad de cada realidad ciudadana, y no viceversa,
-
contribuir al patriotismo provincial, germen del espíritu de la Unión,
-
la circulación sin control de ideas y cosas en todo el territorio USA.

            En cuanto a los partidos políticos, éstos integran miembros con todo tipo de puntos de vista[40], pero han de tener en común[41]:

-los momentos de crisis, donde es el momento de los grandes partidos y grandes principios,
-los momentos de bonanza, donde es el momento de los pequeños partidos y visiones particulares.

            La libertad de prensa en los EE.UU es uno de sus pilares más importantes, e incluso capaz de modificar leyes y hábitos. Pues, según Tocqueville, en una EE.UU sin patentes y sin focos de influencia[42], cada periódico carece del más mínimo poder, aún sin perder su capacidad de poner al descubierto la política, en nombre de la ciudadanía.

            La asociación ciudadana es otra de las grandes cualidades de los EE.UU, como conjunción de voluntades individuales. Y es que, apunta Tocqueville, el ciudadano norteamericano aprende desde su nacimiento y crianza[43] que es preciso apoyarse en sí mismo para combatir las dificultades, a nivel vecinal, comercial, placentero, religioso.

            En cuanto a los funcionarios públicos, éstos reciben salarios y beneficios por debajo de la media nacional, e incluso están mal mirados por vivir del mérito de otros y no suyo. Eso sí, dan una marcha natural al gobierno de la democracia, al llenar de simpleza la burocracia administrativa.

            Por último, acaba profetizando Tocqueville el enorme porvenir de los EE.UU, por su raza y extensas pretensiones, por sus inmensos dominios por explotar en la zona de México, por su interna diversidad fisonómica que les hace producir todo tipo de retoño, por su novedad e inserción en civilizaciones antiguas y perdidas.

b.2) Democracia en América, 2ª parte

            Gira en torno a los peligros de la democracia, como son:

-la centralización política, tendente a regular la vida de las personas[44],
-la tiranía de las masas, que elige gobiernos absolutistas
[45].

            En cuanto a la libertad e igualdad, los pueblos se inclinan por la igualdad[46]. Una igualdad de condiciones, y no tanto igualitarismo de oportunidades, que abra la puerta y posibilite la libertad. Y una libertad que anime a los ciudadanos a participar en el gobierno de los pueblos, pues “sólo se hace bien lo que es conforme a los deseos”. De hecho:

-la igualdad pertenece al proceso racional[47],
-
la libertad pertenece al proceso sentimental.

            En cuanto al individualismo,  no se trata de la defensa del individuo por encima de la sociedad[48], ni de un error de la voluntad. Se trata de un error del conocimiento, de un sentimiento de intimidad que tiende a:

-formar una pequeña mini-sociedad a mi alrededor,
-
buscar y conservar las propias fortunas.

            Lo cual debe ser reconducido, anuncia Tocqueville, mediante una educación cívica. Pues este individualismo puede degenerar en el gozar y en pensar sólo en gozar, pervirtiendo los valores democráticos y degenerando en el despotismo.

            En cuanto a la teoría del interés bien entendido, la más adecuada según Tocqueville para la política, ésta se lleva a cabo a través de:

-las asociaciones, que tratan asuntos comunes[49],
-los periódicos, consejeros de los asuntos comunes.

            Pues, a fin de cuentas, el estado es el remediador de las debilidades sociales, y de cosas que no puede alcanzar por sí mismo el individuo.

            Finalmente, Tocqueville acaba reconociendo que “ama la libertad, igualdad y derechos, pero no la democracia”, pues “debe ser la aristocracia y no la plebe lo que la haga funcionar”. Una aristocracia que para Tocqueville:

-no se basa en la posición social de los ricos[50],
-
no se basa en la nostalgia por el pasado,
-
debe crear hombres aristocráticos dentro del estado democrático.

            Se trata de un principio aristocrático que venía a decir que la aristocracia era la institución natural de los mejores, cuyo espíritu no podía ser eliminado, y siempre renacería de sus cenizas. Proveniente de la aristocracia griega, se trataba de una aristocracia que dependía desde sus inicios de la paideia educativa sobre la armonía del alma[51]. Y de una aristocracia que criticaba solapadamente al régimen mixto de gobierno[52].

Madrid, 1 agosto 2018
Mercabá, artículos de Cultura y Sociedad

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[1] A su manera, pues nunca tomó partido en nada.

[2] Pues el s. XIX tuvo 3 tipos de escritores:

-de 1 velocidad, que escribían su visión monográfica y lineal de las cosas, y sólo esas cosas eran buenas,
-de 3 velocidades, que se movían a nivel de tesis, antítesis y síntesis, como es era caso de HEGEL y MARX,
-de 2 velocidades, que veían las cosas y sus contrarios, lo bueno y malo de ambas, como era el caso de TOCQUEVILLE.

[3] Según le definió STUART MILL. Y es que, según DIEZ DEL CORRAL, ha habido 3 tipos de científicos de la política:

-los publicistas, que hablan de las leyes, derechos y elementos primarios de la política, como PLATON, ARISTOTELES, MONTESQUIEU, ROUSSEAU…
-los tratadistas, que estudian la relación entre los estados y su influencia en el derecho internacional, como VITORIA, GROCIO, ADAM SMITH…
-los comentadores, que reflexionan críticamente sobre todo lo político, como TOCQUEVILLE.

[4] Que explicaba la historia de la civilización desde la dualidad y lucha rey-Iglesia, aristocracia-pueblo…

[5] Según PIERSON, gran biógrafo de TOCQUEVILLE.

[6] Alma de la democracia norteamericana, debida sobre todo a su fuerte religiosidad.

[7] Pues entre medias de los procesos sólo existen diversos grados de desigualdad.

[8] Según explicó el sensualista y teosófico francés BIRAN con su “siento, luego existo”, cambiando el cartesiano “pienso, luego existo”.

[9] Que afirma que “la tristeza está en la base del pensamiento”, respondiendo así a la libertad de capricho de HEGEL.

           Nihilismo que tiene su origen en el teólogo católico BAADER, primero en hablar de un “nihilismo científico”. Pues la razón por sí sola no podía llegar hasta la verdad, y de ahí que debiera ser superada.

            De ahí que NIETZSCHE llegara a afirmar que “nada es verdad, y todo está permitido”. O que “nada es verdad, y por eso hay que tener voluntad para crear el mundo desde la nada”. Es el movimiento del nihilo (de nihil, nada), que trató de emular la creación de Dios del mundo de la nada (ex-nihilo), y trató de crear un nuevo mundo sin Dios, de la nada.

[10] Que afirma que el hombre es “un ser condenado a ser libre”.

[11] Según las instrucciones que ya HOBBES había dado en su Leviatán-1651.

[12] Nacido en Inglaterra desde su Revolución gloriosa-1688, en que se derrocó a JACOBO II DE INGLATERRA y aupó al liberal GUILLERMO III DE INGLATERRA, de la familia ORANGE. Fue el momento en que LOCKE impulsó la libertad y un parlamento bicameral, así como nació una vida burguesa bajo la máxima del “trabajo como base para la propiedad privada”.

[13] Consecuencia reaccionaria contra la Revolución francesa-1789, que hablaba de una soberanía nacional y su consiguiente estado nacional. Extendido por todos los países europeos en oposición a Francia, se alió casi siempre el nacionalismo con el tradicionalismo.

[14] Surgido del Manifiesto Comunista-1848 de MARX, desde el intelectualismo sobre la igualdad social. Pues todo el movimiento industrial había reforzado las posturas de la burguesía, y no tanto del proletariado.

[15] Pero no a nivel de esfuerzos y resultados.

[16] Como símbolo por excelencia de la igualdad. Lo que supone el punto débil de la democracia, pues la gente se refugia perezosamente en esa capacidad, y sólo mediante él reclama el bienestar.

[17] Cambiando túneles, señales de tráfico…

[18] Lo que acabaría provocando una tiranía de la mayoría (sin origen determinado, pues no hay voluntad de destapar al tirano). Es lo que ocurre hoy día, que estamos muy democratizados porque somos libres… para votar al siguiente déspota.

[19] Sino que son las que están de moda. Pues la democracia habrá ido haciéndose inamovible.

[20] Sobrando la familia y resto de asociaciones comunitarias.

[21] Como el aristocrático, por ejemplo.

[22] Un sentimiento-pasión, o sentimiento nacional, que marca la vida de los norteamericanos, tanto de los ricos como de los pobres. Y eso es bueno, pues elimina la apatía, y pone por debajo de él las leyes y resto de elementos políticos. Un sentimiento norteamericano que, según TOCQUEVILLE:

-tenía que revivir constantemente sus hechos fundacionales, para mantenerlo vivo,
-tenía que ser cristiano, para que el hombre escape de la esclavitud.

[23] Pero no una religión como plantea su colega REBECQUE, que reduce la religión a mero sentimiento y conciencia personal e íntima sobre Dios, sin necesidad de estructuras externas (como la Iglesia) ni nada que decir a nivel exterior (ni siquiera sobre su tradición). Sino como una religión cristiana viva, presente en la calle. Pues es verdad que la Iglesia impone obediencia, pero nunca bajo coacciones y siempre fomentando por igual la libertad e igualdad (mientras que el resto de religiones fomentan la independencia).

[24] Tales como DESCARTES (que había propuesto principios claros y distintos) y MONTESQUIEU (que hablaba del honor y temor de los ciudadanos).

[25] Lo que al propio TOCQUEVILLE le produce cierto “terror religioso” (a forma de fatalismo, pues esto en Europa había sido impensable tanto en el pasado como en el presente). De ahí que plantee Tocqueville que la democracia necesite de la religión cristiana (cosa que hace EE.UU, como nueva democracia que se da cuenta de ello).

[26] Porque está en manos de la providencia, en lo que el Cristianismo ha ido sembrando en el mundo (el ser todos hermanos, el ser todos hijos de un mismo Padre…) y en lo que la Iglesia ha ido viviendo siempre (en democracia interna desde siempre). De ahí que sólo la justicia de Dios pueda procurar en las viejas democracias de Europa algo similar, pues para sus ciudadanos es ya algo imposible.

[27] Que acaban declinando su favoritismo, antes o después, hacia un lado u otro.

[28] Pues en EE.UU es todo un símbolo de universalidad, durabilidad, providencialidad…

[29] Cosa que no ocurre en Europa, según TOCQUEVILLE. Pues aunque tan sólo es una minoría la contraria a la religión cristiana, no para de gritar en las calles la anti-clericalidad, logrando que la mayoría lo haya aceptado sin decir nada (temiendo más el quedarse solos que el error). Ateismo teórico europeo que nunca ha tenido cabida en EE.UU, salvo ciertos casos de ateismo práctico.

[30] Una que desciende hacia el polo norte, y otra que vierte hacia el ecuador.

[31] Con huellas de cataclismos que ocurrieron en él.

[32] Punto de partida de los Estados Unidos.

[33] Inspirados en la Torah judaica, según TOCQUEVILLE.

[34] Unos municipios “donde siempre había sido difícil conservar la libertad” “existen elementos toscos” “sufre intromisiones semibárbaras en el poder”, advierte TOCQUEVILLE, pero que “consistía en la primera molécula social”, pues “en ellos estaba todo el germen y espíritu de la ley norteamericana”.

[35] Gobierno de cada estado que está representado por su gobernador, encargado de elegir a los jueces de paz, policías y funcionarios.

[36] Como se ve en los diferentes modelos administrativos, cuya participación política:

-es menos activa y completa según se desciende hacia el Sur,
-es más condal y menos electora según se desciende hacia el Sur,
-posee todo tipo de divergencias judiciales y funcionariales.

[37] Como órgano elegido por los legisladores provinciales. Organo encargado únicamente de legislar.

[38] Como órgano elegido directamente por los ciudadanos, de un solo golpe electoral. Organo con potestad judicial, como para bloquear e incluso denunciar las leyes propuestas por la Cámara de Representantes.

[39] Sobre todo con el Senado, del que necesita el apoyo de 2/3 para poder llevar a cabo cualquier tratado o proyecto de ley.

[40] Ya sea en:

-el Partido republicano, mayoritario y amante exclusivo de la libertad,
-el Partido federal, minoritario y restrictivo respecto el poder popular.

[41] Incluidos los ricos, que hablan dulzuras del gobierno pero luego se enajenan del interés nacional, rechazando participar en política para no poner en juego su riqueza en una lejana lucha política. Y eso que los talentos nunca son mal vistos en EE.UU, aunque estén alejados de la situación ciudadana.

[42] Pues la difusión periodística queda prácticamente difuminada a lo largo del vasto territorio norteamericano.

[43] Como se ve en la escuela, donde los niños someten sus juegos a reglas que ellos mismos han establecido.

[44] Tutelándolos como animales pastosos, y eliminando los poderes intermedios. De ahí que TOCQUEVILLE plantee una descentralización política para los EE.UU, y un auto-gobierno por parte de los ciudadanos más capaces, para no monopolizar el poder.

[45] A forma de plegarse uno a lo que diga la mayoría. Pues eso eliminaría el tener que pensar, y no poder elegir y vivir vocacionalmente las mores-costumbres.

            Y es que la democracia en EE.UU tiene dos caras, para TOCQUEVILLE:

-una positiva, cuando los ciudadanos ceden de lo suyo en pro del bien común,
-una negativa, cuando los ciudadanos sólo piensan en su propio bienestar.

            De ahí que si no se equilibran los elementos democráticos, pueda producirse:

-la tiranía de la opinión, que impone una minoría a gritos, ante la renuncia que hace la mayoría de sus principios,
-la manipulación por parte del pueblo.

[46] Aunque ambas debe ser buscadas al mismo tiempo, sin contraponerlas ni ver en ellas 2 etapas sucesivas. Pues:

-la libertad puede liberar del veneno de la igualdad, y viceversa,
-entre ambas se puede llegar a la virtud, mediante hábitos adquiridos tras someter la voluntad a la razón.

[47] Aunque los hombres la busquen equivocadamente en la pasión, sentimientos e ideas:

-al exigir la ausencia de diferencias, por ser esto discriminatorio (concediendo a lo máximo una legítima diversidad),
-al querer los inferiores subir al nivel de los superiores (algo positivo, en teoría),
-al querer los inferiores destruir el nivel de los superiores (algo negativo, en teoría).

            Así, las normas ya no son dictadas por el derecho sino por un grupo de la plebe, bajo el eslogan de “hay más sabiduría en un grupo de personas que en una persona sola” (para que nadie piense ni dicte doctrina).

[48] Que ya estaba presente en la democracia antigua, en la idea de persona cristiana y en el liberalismo del mundo protestante (en el que cada uno debía ir a lo suyo, pues cada uno tenía su predestinación y no tenía por qué preocuparse de la salvación de los demás).

[49] Y únicas “capacitadas de poder para eliminar el poder”.

[50] A los que tacha de desunidos, y carentes de propuesta política.

[51] Que educaba a estar bien formado antes de ser buen político.

[52] Entre monarquía-aristocracia, democracia popular-aristocracia… Como era el caso de Inglaterra, donde incluso se seguía manteniendo la confesionalidad religiosa oficial.