MANIFIESTO   DE MARX

 

Proyecto liberador del mundo obrero,

que acabó oprimiendo a 300 millones de trabajadores

 


Internacional Socialista, fundada en 1864 por Marx en pleno centro de Londres

Madrid, 1 septiembre 2018
Manuel Arnaldos, historiador de Mercabá

            El marxismo creció en el corazón del mundo capitalista, en pleno centro de Londres y con la ayuda del capitalista Engels. Pero antes había nacido en el mundo judío, de un judío Marx que nunca criticó a los adinerados judíos, y de un medio-judío Lenin que para su implantación en Rusia empezó a recibir dinero de los judíos asquenazíes.

            Y es que el marxismo irrumpió en el nuevo modelo capitalista, haciéndose con los obreros, separándolos del resto de sindicatos ya existentes, internacionalizando el proceso, y centralizándolo todo mediante una única ideología (la unión del mundo obrero, bajo este Manifiesto).

            No obstante, analizar quién estuvo detrás del marxismo, y quién lo impulsó, es más difícil. Clarificador es al respecto leer una y otra vez en el Manifiesto que el supuesto enemigo del marxismo era: no el capitalismo, sino... la burguesía.

            Pero la burguesía, supuesto enemigo marxista, había nacido en el s. XI, como conglomerado de campesinos (con su hoz) y artesanos (con su martillo) que acudían a trabajar a la ciudad, y acababan viviendo dentro de los burgos extrarradios, barrios de las afueras y sin los mismos privilegios que las clases dirigentes intramuros.

            ¿Y ese era el enemigo marxista? ¿O de quién podía ser enemigo ese supuesto enemigo?

            “El aire de la ciudad te hace libre”, decían los campesinos y artesanos de los burgos medievales, y siguió repitiendo la burguesía posterior. Así que, quizás, ese fue el verdadero enemigo del marxismo: la libertad de la burguesía, de esos nuevos campesinos y artesanos venidos a la ciudad. Y eso había que oprimirlo comunistamente, por el miedo que esa libertad obrera podía generar... a los verdaderos impulsores del marxismo.

a) Marx

            Hijo de familia media judía, Karl H. Marx (Tréveris 1818-Londres 1883) fue en 1824 convertido por su padre al protestantismo, junto a sus 6 hermanos, y como forma de evitar problemas de acceso a los estudios secundarios. No obstante, su familia estaba llena de rabinos e intelectuales del judaísmo[1].

            Cursó el bachillerato en Tréveris y sus estudios de filosofía en Bonn[2] y Berlín, hasta que en 1841 presentó su tesis doctoral sobre el hedonismo racional de Epicuro.

            En Berlín entró en contacto con los Jóvenes Hegelianos idealistas y con Bruno Bauer, uno de los miembros destacados del club. Se hizo también socio del Doktorklub-Club de Doctores, y en 1842 comenzó a colaborar con la Rheinische Zeitung, gaceta renana dedicada a las cuestiones de política, comercio e industria. Inició aquí su carácter crítico, y se puso en contacto directo con los problemas políticos y sociales de Alemania. En 1843 se casó con Jenny von Westphalen, joven perteneciente a la nobleza prusiana[3].

            A raíz de la censura y cierre de la Rheinische Zeitung en 1843, Marx se trasladó a París, empezando a colaborar con Arnold Ruge en los Anales franco-alemanes, revista en la que publica su Crítica de la filosofía hegeliana del Derecho. Aquí:

-entra en contacto con el socialismo francés, a través de Proudhon y Louis Blanc,
-conoce al anarquista ruso Bakunin,
-se sumerge en la economía política inglesa de Adam Smith,
-entabla contacto con el recién llegado de Inglaterra Engels, con quien publica su Sagrada familia-1845, una crítica a las posiciones idealistas.

            En 1845 Marx es expulsado de Francia, y se traslada a Bruselas. Allí continúa su actividad política e intelectual, plasmada en sus Tesis sobre Feuerbach-1845 e Ideología alemana-1846, escritas con Engels y con los elementos fundamentales de la concepción materialista de la historia. En 1847 se asocia a la Liga Comunista, y junto a Engels redacta los principios y objetivos del Manifiesto Comunista-1848. Marx es expulsado de Bélgica por revolucionario, y decide establecerse definitivamente en Londres[4].

            En Londres desarrolló una intensa actividad intelectual[5], colaborando en el The New York Tribune. Pronto publicó su Crítica a la Economía política-1859[6], así como su Capital-1867, obra maestra de Karl Marx. También muestra desde Londres su total apoya a la Revolución de la Comuna de París-1871, mediante su escrito Guerra civil en Francia-1871[7].

            Desde Londres no dejó de participar Marx en las actividades del Movimiento Comunista Internacional, participando sin descanso en la creación de la Asociación Internacional de Trabajadores-1864, conocida como I Internacional Socialista[8].

            A su funeral asistieron 5 personas, y Hegel mandó imprimir en su tumba la tesis 11 de Feuerbach[9], junto al colofón de su Manifiesto: “proletarios de todo el mundo, uníos”.

b) Pensamiento de Marx

            La revolución industrial iniciada en 1800 había sido la causa de auténticos cinturones suburbanos alrededor de las grandes ciudades, y eso a su vez había dado paso a las primeras asociaciones reivindicativas. Ante la nueva situación, la postura conservadora estuvo representada por el liberalismo, mientras que el socialismo surgió al no hacerse cargo nadie de las condiciones inhumanas.

            El sindicalismo nació contra el aislacionismo en que se encontraban los obreros. En Inglaterra fueron Owen[10] y el Movimiento Cartista los primeros en asimilar a la clase trabajadora. Y en Francia Proudhon[11] estigmatizó los consejos de resignación que venían de parte de la Iglesia, junto a numerosos panfletos que florecieron en un antilericalismo popular[12].

            El s. XIX también asistió a la secularización de las masas, y de ahí que la clase obrera naciese como tal descristianizada. No fueron abandonadas las creencias, pero sí las prácticas religiosas[13].

            Para Veuillot[14] la burguesía tiranizaba al obrero, y se dejaba llevar por líderes intelectuales que les privaban de un sentido integral de la vida. Ketteler[15], por su parte, intentó ofrecer una visión general de la sociedad que se opusiera tanto al individualismo liberal como al totalitarismo ilustrado.

b.1) Socialismo utópico

            Surgió en Marx como réplica al individualismo liberal de Locke[16] y Smith[17], y fue el originante del comunismo.

            Su raíz se remonta a Babeuf[18] y a su combativo Partido de los Iguales, a lo largo de la Revolución francesa. Y también a la Revolución industrial, en que había surgido la nueva clase proletaria, en el nuevo centro del drama social. Una clase que resultaba muy apetitosa para los mismos pensadores y filántropos que querían seguir criticando al individualismo liberal, y que hizo surgir las figuras de los socialistas utópicos Saint Simon[19], Proudhon[20], Owen[21] y Fourier[22], inicialmente de la simpatía de Marx.

            No obstante, poco a poco Marx empezó a desmarcarse de esos socialistas utópicos, por no ser capaces de transformar la sociedad[23] ni de imponer el mito de la igualdad de Babeuf. Fue el momento en que surgió en París la alemana Liga de los Justos-1839, a la que Marx se enroló por poner el acento en la posesión de bienes[24] y la conspiración constante[25].

b.2) Influencias de Hegel y Feuerbach

           Marx mantuvo numerosos contactos con la Escuela de Tubinga[26]. Pero el primero en ejercer influencia sobre él fue Hegel[27], que en su Fenomenología del Espíritu-1807 había fundado un método dialéctico[28] que partía de la identificación entre ser-pensar[29] y realidad-idea[30], para terminar explicando que el sentido y sanación de la humanidad sólo vendrá desde el respeto por:

-el espíritu subjetivo, patente en el alma y conciencias individuales,
-el espíritu objetivo, patente en la historia, derecho, moral y política,
-el espíritu absoluto, patente en la religión
[31], filosofía y arte.

           También influyó sobre Marx la lectura materialista de la historia de Feuerbach[32], quien en su Esencia del Cristianismo-1841 había criticado radicalmente a la religión, pensando que la ciencia alemana sería capaz de suplir a la Iglesia en cuanto a fundamento racional. Para Marx, si la religión había sido creada por el hombre, el propio hombre tendría que ser el encargado de liberarse de ella. De ahí que tuviesen que usarse radicalmente[33]:

-las críticas filosóficas, para destruir desde ellas a la religión,
-los análisis científicos, para construir desde ellos la nueva racionalidad social.

            Por último, también Darwin alentó el pensamiento de Marx, mediante un Origen de las Especies-1858 que llevó al renano a escribir su Capital-1867, como declaración de guerra total de la clase débil contra la clase fuerte, en pro de dilucidar cuál de ellas debería desaparecer y cuál sobrevivir.

c) Manifiesto de Marx

            Fue publicado como programa de la comunista Liga de los Justos, asociación clandestina de trabajadores alemanes[34] que había pedido expresamente al filósofo renano que lo compusiera para su Congreso de Londres-1847. Tenía que tratarse de un programa detallado de la Liga, teórico y práctico a la vez.

            Fue terminado de componer por Marx en enero 1848, en alemán y en unos momentos en que no pasaba por la cabeza del filósofo los sucesos que se precipitarían en París en febrero y junio de 1848. En 1850 llegó a Londres una traducción del Manifiesto, mediante la publicación que hizo del mismo la Red Republican, revista de George Harney.

            Se trata de un panfleto en el que colaboró su fiel amigo Friedrich Engels, filósofo también renano que, desde sus acaudalados negocios familiares en Inglaterra, introdujo en el continente la experiencia obrera de la 1ª potencia mundial: los efectos del capitalismo salvaje inglés. Así, aportó a Marx la base económica del Manifiesto, y le dio su aprobación al enfrentamiento marxista entre patrono y proletarios.

            A lo largo de sucesivas ediciones, el Manifiesto fue ganando adeptos y seguidores, y situándose en el primer plano mundial. La edición alemana fue reeditada desde 1850 varias veces en Alemania, Suiza e Inglaterra. La edición rusa llegó en 1863 de la mano del propio Bakunin, y fue publicada desde Ginebra para Rusia a través de las revistas Kolokol y Vera Zasulich. La edición inglesa vio la luz en 1872 en Estados Unidos, a través de la traducción de la revista Woodhull and Claflin’s Weekly. La edición francesa apareció en 1873 en Francia, a través de la traducción del inglés de la revista Le Socialiste.

            La I Internacional Socialista-1864 no pudo aprobar el Manifiesto de Engels y Marx, dado que todavía se mantenía al nivel de Asociación Internacional de Trabajadores, con todo tipo de proletariado militante dentro de sus filas, tanto desde Italia y España hasta Bélgica e Inglaterra.

            Fue la II Internacional Socialista-1889 la que pudo ponerlo de texto básico socialista, tras los retoques llevados a cabo por los renanos en 1872 y 1882, así como por la expansión llevada a cabo a través de traducciones mejoradas.

c.1) Proemio del Manifiesto

            Remontándose a las enseñanzas de la historia, comienza proclamando Marx que la historia siempre:

-“ha dividido a la sociedad en diversos estamentos”,
-“ha provocado la lucha de clases”,
-“ha enfrentamiento a maestros y oficiales, a una clase política con otra, a burguesía con proletariado”.

c.2) Burguesía en el Manifiesto

            Cuenta con “apenas un siglo de existencia”, según Marx. Lo que no le impide haber tenido tiempo para “haber sometido todas las fuerzas de la naturaleza, a través de una revolución permanente en la producción y condiciones sociales” que:

-“ha destruido las relaciones entre los hombres”,
-“ha despojado de su aureola a todas las profesiones venerables”,
-“ha convertido a los trabajadores en servidores asalariados”,
-“ha desgarrado las relaciones familiares”,
-“ha reducido las relaciones humanas a simples relaciones de dinero”,
-“ha profanado las creencias e ideas sagradas, veneradas durante siglos”.

            En cuanto a su implicación en el proceso industrializador, se trata de una burguesía que:

-“ha acabado con la división gremial del trabajo”,
-“ha sustituido la manufactura”,
-“ha acelerado los mercados gigantes y medios de transporte”,
-“ha bajado los precios en todos sitios, derrumbando hasta las murallas de China”.

            Y todo ello con un efecto universalizador:

-“quitando a la industria su base nacional”,
-“no empleando materias primas indígenas, sino de los climas más diversos”,
-“consolidando bajo un solo interés nacional todas las individualidades provinciales”,
-“diluyendo la producción intelectual nacional en patrimonio común de todos”.

            Como efectos colaterales, esta burguesía denunciada por Marx:

-“ha concentrado la propiedad en manos de unos pocos”,
-“ha sometido los países bárbaros a los países civilizados, el Oriente al Occidente”.

            No obstante, son puntos débiles de esta burguesía:

-“la lucha por la propiedad, constante en la industria y comercio”,
-“los tiempos de crisis, que retrotrae la sociedad a un estado de barbarie”,
-“su competencia permanente con la burguesía de otros países”.

            Así, pues, concluye Marx, “la burguesía ha producido sus propios sepultureros, y su hundimiento es inevitable”.

c.3) Proletariado en el Manifiesto

            Se trata de una clase obrerasin propiedad, sin patria, sin nada poseído, sin nada que salvaguardar”. Es más, forman “una masa diseminada, sin la unidad que goza la burguesía”. De ahí que “el verdadero resultado de sus luchas no es el éxito sino la unión”.

            De hecho, cada día más y como consecuencia del progreso industrial, Marx constata que “capas enteras de la clase dominante, sectores enteros de la burguesía, pequeños industriales y pequeños comerciantes… van cayendo en las filas del proletariado”, con su consiguiente “desaparición del resto de clases sociales”.

            La causa de esta uniformidad de clases viene, pues, del “creciente empleo de las máquinas, que quita todo atractivo al trabajo”. Pues “cuánto más se desenvuelve el maquinismo, más aumenta la cantidad de trabajo, y todo es acelerado por el movimiento de las máquinas”. Incluso “el trabajo de los hombres es suplantado por el de las mujeres y los niños”.

            Del maquinismo deduce Marx que “masas de obreros, hacinados en la fábrica, se tienen que organizar en forma militar, bajo una jerarquía completa de oficiales y suboficiales, esclavos de la máquina y sin otro fin que el lucro”. Además, “el fabricante se convierte en víctima del casero, del tendero y del prestamista”.

            Así, pues, “el proletariado debe luchar contra el burgués aislado que explota directamente, oprimirlo, arrancarle gradualmente su capital, violar despóticamente su derecho de propiedad, arrastrar su existencia a la esclavitud”. Un aburguesamiento que debe ser borrado del medio, según Marx, “incluyendo a los enemigos de sus enemigos y a la monarquía absoluta”.

            Para ello no debe dudar en “recurrir a la violencia, e implantar así su dominación”. Y cuando haya llegado a la dominación, debe “centralizar todos los instrumentos del estado, destruir las mercancías extranjeras que le hacen competencia, romper o incendiar las máquinas, intentar reconquistar la posición perdida en la Edad Media”.

c.4) Socialismos del Manifiesto

            En el socialismo feudaluna parte de los legitimistas franceses y la joven Inglaterra han dado al mundo un espectáculo cómico, disfrazándolo todo. Pues imputan a la burguesía haber hecho surgir un proletariado revolucionario, tomando parte contra la clase obrera. Del mismo modo, el cura y el socialismo clerical han recurrido siempre al barniz socialista, al despecho de la aristocracia”.

            En el socialismo pequeño-burgués, “los villanos de las ciudades continuaban vegetando al lado de la burguesía. Pero con el desarrollo de la gran industria veían aproximado el momento en que desaparecerían por completo, y serían reemplazados. Esto les llevó a analizar los efectos destructores del maquinismo, la concentración de capitales, la ruina de los campesinos… tratando de encajar los modernos medios de producción en el marco de las antiguas relaciones de propiedad”.

            En el socialismo alemán, “los literatos alemanes profanaron la literatura francesa, deslizando sus absurdos filosóficos bajo el original francés. Así, bajo la crítica francesa del dinero ellos escribían enajenación, y bajo la frase crítica francesa del burgués ellos escribían poder universal. A esta interpolación de fraseología le dieron el nombre de ciencia alemana del socialismo, castrando la literatura comunista francesa”.

            En el socialismo burguésuna parte de la burguesía deseaba remediar los males sociales con el fin de consolidar la sociedad burguesa. Era el caso de los economistas, que buscaban una burguesía sin proletariado, invitando a los proletarios a entrar en la nueva Jerusalén y no haciendo otra cosa que inducirles a continuar con la sociedad actual, apartándose de todo movimiento revolucionario”.

            En el socialismo crítico-utópico, sistema ya propiamente comunista, “en lugar de acción social se ponía acción del propio ingenio. Se confeccionaban planes a conciencia, interesándose por la clase obrera. Pero sólo deseaban mejorar las condiciones de vida de la sociedad, repudiando la acción revolucionaria y proponiendo alcanzar objetivos por medio tan sólo de pequeños experimentos, casi siempre abocados al fracaso. No obstante, atacó las bases de la sociedad, instruyó a los obreros, transformó el estado, y continúan soñando con sus utopías sociales, a forma de crear una pequeña Icaria en el aire”.

c.5) Verdadero comunismo del Manifiesto

            Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo. Y todas las fuerzas de la vieja Europa se han unido en santa cruzada contra este fantasma”. Pues el comunismo ya está reconocido como una fuerza. Ahora, pues, es el momento en que los comunistas expongan al mundo entero sus preceptos”.

            Los comunistas se distinguen, según Marx, “por la independencia de su nacionalidad, por proclamar la violencia, por las fases de la lucha”.

            Su objetivo no es otro que “la conquista del poder político para el proletariado”, y estas ideas y propósitos “resultarían indignas si se ocultasen”.

            La abolición de las relaciones de propiedadno es exclusiva del comunismo”. Por eso el rasgo distintivo del comunismo “no es la abolición de la propiedad en general, sino la abolición de la propiedad burguesa”. Reconoce Marx que “existen propiedades personalmente adquiridas, fruto del trabajo propio”. Pero concluye el renano que esta legítima propiedad no es sino “un precedente a la propiedad burguesa, a la propiedad privada moderna”. Además, en su forma actual, “la propiedad se mueve en el antagonismo entre el capital y el trabajo asalariado”.

            “El precio medio del trabajo es el salario, y éste es cada vez más fluctuante”. Por consiguiente, “el obrero asalariado se apropia de un beneficio líquido que puede dar trabajo a otro”.

            La familiaha de ser suprimida para el proletariado, pues no existe más que para convertir en burgueses a sus integrantes”. Además, el comunismo ha de “abolir la servidumbre de los hijos para con sus padres, destruir los vínculos más íntimos, sustituir la educación familiar por una educación social”. Además, concluye Marx, “los dulces lazos de los padres con sus hijos resultan repugnantes”.

            En cuanto a la religión, ésta “no es sino mero prejuicio burgués”. Es verdad que “existen verdades eternas”. Pero “el comunismo ha de abolir estas verdades eternas, ha de abolir la religión y la moral”.

            Por último, incita Marx a la encarnación del comunismo:

-en todos los sitios del mundo, pues “los comunistas apoyan por doquier todo movimiento revolucionario contra el régimen social y político existente”, “sin formar un partido aparte”, y “nunca opuesto a los partidos obreros del proletariado”;
-en cada uno de los lugares donde hay que entablar lucha, sumándose “en Francia al Partido Socialista Democrático, en Suiza al Partido Radical, en Polonia al Partido Revolucionario Agrario, en Alemania al Partido Comunista”.

            No obstante, “los comunistas han de fijar su principal atención en Alemania, porque será ésta la que llevará a cabo esta revolución bajo condiciones más progresivas, al igual que las precedentes revoluciones tuvieron lugar en Francia e Inglaterra”.

d) Elementos marxistas del Manifiesto

d.1) Materialismo científico

            Tuvo influencia de Hegel en lo dialéctico y Feuerbach en lo material, así como la impronta evolucionista de Darwin.

            Consistía en reducir todo análisis del mundo a lo meramente material, incluido el mundo espiritual[35]. Una materia en continuo movimiento evolutivo, que cada vez iría realizando síntesis más perfectas (a fuerza de superar sus propias contradicciones) y creando un nuevo mundo.

            Hasta que surgiera el verdadero hombre, consecuencia del trabajo material[36] y economía de la naturaleza[37], y del proceso por el que:

-el hombre (tesis)
-recurre a la naturaleza obstaculizadora (antítesis)
-y acaba generando al verdadero hombre (síntesis).

            Pero no todo acaba ahí. Pues para Marx también el verdadero hombre debe seguir perfeccionándose (eliminando las nuevas contradicciones individualistas[38]), y convirtiéndose en un ser comunista[39].

d.2) Materialismo histórico

            Consistía en reducir todo análisis de la historia a lo exclusivamente económico. Pues:

-cada etapa está sujeta a sus propios medios de producción,
-las fuerzas de producción no pasan de ser primarias, pero han sido dotadas con superestructuras ideológicas,
-las superestructuras ideológicas, en su control por los medios de producción, producen lucha de clases,
-el proceso histórico es dinámico, y está en continua evolución.

            Y es que, según Marx, ha habido 4 procesos históricos:

-el pre-histórico, sin hierro ni instrumentos, ni cercos a la propiedad privada,
-el esclavista, que creó amos-esclavos según fue perfeccionando sus medios de producción,
-el feudal, que cambió la estructura amos-esclavos por señores-siervos,
-el capitalista, que cambió la estructura señores-siervos por burgueses-proletarios.

            A los que habría que añadir uno nuevo e inédito en la historia, según Marx:

-el comunista, que cambiará la estructura burgueses-proletarios por proletarios-proletarios, sin clases ni propiedades privadas, y con la ciencia como medio de progreso.

            Así, pues, según Marx, la ideología ha dividido en clases a la sociedad, en su intento por hacerse con los medios de producción. Y eso debe desparecer, desenmascarando toda ideología[40].

Madrid, 1 septiembre 2018
Mercabá, artículos de Cultura y Sociedad

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[1] Una familia en la que se hablaba el alemán, francés e inglés, aparte de contar con numerosos rabinos en sus miembros, y ser su padre un destacado abogado de la zona.

[2] Donde el joven MARX se dedica a las juergas juveniles, y su padre lo traslada de universidad (de Bonn a Berlín), al ver en su hijo “una personalidad demoníaca”.

[3] De familia cultísima, y lectora habitual de la literatura clásica en griego. De hecho, fue su suegro el que puso en contacto a MARX con los círculos socialistas franceses, aparte de contar con un cuñado ministro de interior (en uno de los períodos más reaccionarios, tras la revolución de 1848).

[4] Pues, tras ser expulsado de Bruselas, intentó establecerse e implantar su Manifiesto en Colonia, tras lo cual acabó detenido y mandado a juicio (un juicio en que hizo una defensa tan brillante que hasta su mismo juez lo felicitó, absolvió, y aconsejó abandonar Colonia).

[5] Son conocidas sus intensas sesiones de trabajo en la biblioteca del Museo Británico de Londres.

[6] Donde expone su teoría del valor, piedra angular de sus estudios sobre el capital.

[7] Interpretando los hechos comunales de París como el 1º intento para instituir la dictadura del proletariado.

[8] Donde fueron famosas sus divergencias con los anarquistas, socialistas franceses y socialistas alemanes, respecto a la hegemonía del Consejo General. Lo que se saldará con un fracaso político europeo, y el traslado de la sede de la Internacional Socialista a Nueva York.

[9] “Los filósofos han interpretado el mundo. Ahora nosotros tenemos que transformarlo”.

[10] Socialista británico, ROBERT OWEN (1771-1858) fue el padre del cooperativismo, desde su posición de director de empresas en Manchester. Trató de sustituir el capitalismo salvaje británico por otro más cooperativo entre los obreros. Su proyecto de fábrica Harmony Society fracasó, pero no así su Gran Unión Consolidada de Oficios, embrión del futuro sindicato obrero más numeroso de Inglaterra. Según defendió en su Nueva visión de la Sociedad-1814, la solución social debe venir de la propia sociedad.

[11] Socialista francés, PIERRE PROUDHON (1809-1865) fue el padre del mutualismo, desde su posición de negocio cervecero familiar. Trató de implantar la idea de salario sobre exclusiva mano de obra, rechazando todo tipo de plusvalías sin trabajo realizado. Influyó sobremanera en la I Internacional Socialista-1864, mediante el ensayo que preparó para ella de Capacidad política de la Clase Obrera-1864. Según defendió en su Qué es la Propiedad-1840 la descentralización del poder político, como llave para la justicia social.

[12] cf. VOVELLE, M; Ideologías y mentalidades, ed. Ariel, Barcelona 1985, pp. 293-322.

[13] cf. GOLBY, J. M; Culture and society in Britain, 1850-1890, ed. Oxford University Press, Oxford 1986, pp. 221-228.

[14] Intelectual francés, LOUIS VEUILLOT (1813-1883) fue el padre del obrerismo católico europeo, desde su posición de secretario del ministerio de interior francés. Según defendió en sus columnas para el L’Univer parisino, la solución no venía por la afiliación a ningún partido político, sino del combate periodístico contra el liberalismo y socialismo anti-clerical.

[15] Obispo alemán, WILHELM VON KETTELER (1811-1877) fue el padre del catolicismo social europeo, y fundador del partido político Zentrum en 1871. Influyó en el socialismo anti-capitalista de FERDINAND LASALLE, y acusó a los liberales de totalitarios y a los socialistas de engañar a la sociedad.

[16] Político británico, JOHN LOCKE (Wrington 1632-Essex 1704) fue el padre del liberalismo político, proponiendo en su Sobre la Tolerancia-1667 que la propiedad privada y derechos privados del hombre son naturales, debían considerarse previos a todo organigrama político, y debían ser conseguidos por los ciudadanos por medio del trabajo.

[17] Economista británico, ADAM SMITH (Kirkcaldy 1723-Edimburgo 1790) fue el padre del liberalismo económico, proponiendo en su Riqueza de las Naciones-1776 que la búsqueda del beneficio personal debía ser la fuente para el beneficio común de todos, a través de la actividad económica de la oferta-demanda.

[18] Miembro del reaccionario Club del Panteón, FRANÇOIS BABEUF (San Quintín 1760-París 1796) luchó contra todo tipo de instalación ilustrada en el poder, fundando el anárquico Partido de los Iguales con la idea de imponer la igualdad nunca puesta en práctica de la Declaración de Derechos Humanos-1793. Murió en una insurrección conspiratoria contra la política napoleónica, junto a otros 6 sublevados.

[19] Como señor venido a menos, que critica la renta obtenida fuera del trabajo, y que minimiza la intervención estatal a lo meramente administrativo, sin tratar de gobernar a las personas.

[20] Principal de los socialistas anti-industriales, que decía que la propiedad era un robo, que destruir las fuerzas económicas era una quimera, y que lo que había que hacer era equilibrar las fuerzas económicas, sin eliminar la libertad (para ir superando así las contradicciones). Así, la ecuación fundamental del trabajo debía basarse en la mutualidad (con una igualdad en el plano de servicios, sin entrar en salarios todavía).

[21] Patrono inglés, que vio como el capitalismo corrompió a sus propios obreros, y trato que éstos estuviesen asociados entre sí y ligados al estado. De esa manera, rendirían mejor en su empresa y en la sociedad, y verían protegidos sus derechos.

[22] Pequeño comerciante, que propone la idea de crear riqueza por medio de los falasterios-hoteles cooperativos, para distribuir cooperativamente la riqueza. A nivel político, la soberanía debe residir en el pueblo, aunque éste esté muerto de hambre.

[23] Como se ve en la disputa entre PROUDHON y MARX, que ante los intentos del marxista por ganarse al francés, éste le responde:

-no querer imponer ideologías al pueblo,
-no querer una nueva religión de la razón, aludiendo a la filosofía de HEGEL.

[24] Bajo el lema de “todos los hombres son hermanos”. Lema que poco después MARX cambiará por el de “todos los proletarios deben unirse”.

[25] Con todo tipo de violencia y actividades subversivas. Lo que hará que muchos de sus miembros (como MARX) sean expulsados y refugiados en Suiza (donde entran en contacto con ENGELS).

[26] Donde entabló amistad con STRAUSS y BAUER.

[27] Filósofo alemán, GEORG HEGEL (Stuttgart 1770-Berlín 1831) fue el padre del idealismo metafísico. Estudió en el Seminario protestante de Wurtemberg, donde trabó amistad con SCHELLING y HOLDERLING. Trabajó al servicio del estado de Prusia, así como dando clases en la Universidad de Heidelberg y dirigiendo la rectoría de la Universidad de Berlín.

           Viene a concluir HEGEL que el hombre es espíritu, y desde ese espíritu se debe crear un poderoso sistema filosófico que de respuesta a todos los interrogantes humanos, sin ocultar nada.

            Desarrolla también una ontología del estado, capaz de vertebrar todo el continente europeo. Una filosofía estatal que sus discípulos interpretaron:

-desde la derecha hegeliana, a nivel metafísico y encarnado en el estado prusiano,
-desde la izquierda hegeliana, a nivel material y encarnado en la historia universal (como FEUERBACH).

            A nivel religioso, HEGEL ve superado el cristianismo. De ahí que éste deba ser integrado en la nueva macro filosofía idealista (donde Dios pasaría a ser la idea de Absoluto, y el estado su encarnación).

            A nivel antropológico, HEGEL se da cuenta que el hombre está alienado a todos los niveles. De ahí que lo que debe hacer el hombre (espíritu subjetivo) es ver realizable una reconciliación con el mundo (espíritu objetivo), a través de un método dialéctico (de lucha de tensiones contradictorias).

[28] Basado en que cada nuevo movimiento surge como solución a las contradicciones internas (entre el ser y deber ser, no ser y no deber ser) del movimiento anterior. Paso de movimiento a movimiento que puede analizarse, a forma de zoom, desde:

-tesis ideal, o afirmación limitada (como por ejemplo una revolución),
-antítesis natural, o negación que enfrenta y complementa toda afirmación (como por ejemplo el terror subsiguiente),
-síntesis humana, o negación de la negación, que ofrece una nueva afirmación (como por ejemplo el nuevo estado de ciudadanos libres).

[29] Pues todo lo real es racional.

[30] Pues todo lo racional es real.

[31] Donde Dios viene a representar el símbolo o idea del Espíritu Absoluto. Lo que dio origen a que todo su sistema filosófico fuese definido como idealista.

[32] Filósofo alemán, LUDWIG FEUERBACH (Baviera 1804-Nuremberg 1872) fue el padre del ateísmo teórico, pues es el hombre el que ha creado a Dios, y no viceversa. Así, mismo, la inmortalidad del alma no pasa de ser mero invento religioso, como idea falsa que el hombre se ha elaborado para alienarse de la indigente sociedad, proyectando en Dios y el más allá lo que no puede conseguir aquí. De ahí que lo que haya que hacer es eliminar la religión, por ser un retroceso a todo avance social.

[33] cf. LLORCA, B; VILLOSLADA, R; LABOA, J. M; Historia de la Iglesia Católica. Edad Contemporánea, vol. V, ed. BAC, Madrid 1999, pp. 305-306.

[34] Más tarde internacional.

[35] Que no viene a ser sino otro de los productos de la materia.

[36] Como se ve en el mono, que eliminó sus patas traseras para poder trabajar mejor.

[37] Que siempre tiende a solventar sus propias necesidades, haciendo cambios naturales si es preciso.

[38] Como la cristiana, que parte del:

-principio de individuación, que a partir del alma hace a cada cuerpo humano distinto,
-principio de incomunicabilidad ontológica, que hace al hombre relacionable con los demás, pero sin fundirse con ellos ni dejar de ser sí mismo.

[39] Ser comunista que no pasa de ser mero ejemplo de la especie humana, sin nada de original… y con posibilidad de ser suprimido y sustituido por otro.

[40] Lo contrario que hace LENIN, que aplica literalmente el Manifiesto… poniendo la ideología como motor de su revolución.