Decálogo de la Obediencia

Inmaculada Virgen María, te pido ser siempre:

1º Obediente al Padre con toda confianza,

2º Obediente al Hijo durante toda mi vida,

3º Obediente al Espíritu Santo y a sus inspiraciones,

4º Obediente a tu corazón, oh María, con todo mi amor,

5º Obediente al papa, vicario de Cristo,

6º Obediente a mi obispo, sucesor de los apóstoles,

7º Obediente a mi párroco para bien de mi parroquia,

8º Obediente a mi confesor y director espiritual,

9º Obediente a mis padres y superiores,

10º Obediente a mi prójimo y a sus necesidades.

Pero, como soy débil, hazme tú, María, siempre fiel y obediente hasta mi muerte. Amén.

Gustavo Johansson
sacerdote diocesano
Director espiritual de Mercabá