16 de Marzo

Lunes IV de Cuaresma

Equipo de Liturgia
Mercabá, 16 marzo 2026

Is 65, 17-21

         En los versículos precedentes del texto de hoy (vv.13-16), Isaías acaba de contraponer el resto fiel a los apóstatas, así como señalado su final: éstos serán objeto de maldición, mientras que aquéllos lo serán de bendición. La suerte de unos y otros se describe mediante la contraposición entre comer y tener hambre, beber y tener sed, alegrarse y avergonzarse, cantar de puro contento y gritar de dolor, tener un nombre nuevo y tener un nombre de imprecación.

         En los versículos presentes de hoy (vv.17-25), Isaías alude a la nueva acción salvadora de Dios en favor del resto de Israel, y en ella aparece por 1ª vez (en toda la Escritura) el tema del "cielo nuevo" y la "tierra nueva", que surgirán como fruto de una poderosa intervención divina.

         Nuestro texto designa esa acción con el término técnico bará, que podemos traducir por crear. El hecho de que Dios se anticipe a cualquier designio y tome la iniciativa antes de que hable el hombre muestra que una felicidad tan grande sólo puede ser obra suya. La era escatológica se une a la era paradisíaca: "El lobo y el cordero pastarán juntos, el león con el buey comerá paja" (v.25).

         La historia humana sigue dominada, en gran parte, por el pecado, la corrupción y la muerte; pero algo va cambiando. La convivencia del lobo y del cordero significa que el odio y la hostilidad deben dar paso al amor; la injusticia, al derecho. De hecho, los "cielos nuevos y la tierra nueva" consisten en una nueva relación con Dios y en una nueva justicia con los hombres.

         La fe en la creación, tal como lo entiende la catequesis bíblica, significa el principio de la libertad humana y el fin de la dependencia de poderes mágicos. Es una afirmación sobre el hombre en el contexto de una afirmación sobre el mundo y su evolución. El proceso del universo está relacionado con Dios.

Frederic Raurell

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         Isaías anuncia la salvación como una nueva creación, tan sublime y maravillosa que hará olvidarse de la primera. En la esperanza escatológica todo se convierte en alegría, porque su fuente es Dios. No habrá en la nueva creación dolor ni llanto, pues su gozo es el mismo Dios, su creador. La salvación llena de gozo al pueblo y Dios se goza con él.

         A este respecto, San Gregorio de Nisa dice: "El Reino de Dios está en medio de vosotros, lo cual quiere manifestar la alegría que se produce en nuestras almas por el Espíritu Santo; imagen y el testimonio de la constante alegría que disfrutan las almas de los santos en la otra vida" (Homilía sobre las Bienaventuranzas, 5).

         Casiano también habla de la alegría de la vida nueva en Dios: "Si tenemos fija la mirada en las cosas de la eternidad, y estamos persuadidos de que todo lo de este mundo pasa y termina, viviremos siempre contentos y permaneceremos inquebrantables en nuestro entusiasmo hasta el fin. Ni nos abatirá el infortunio, ni nos llenará de soberbia la prosperidad, porque consideraremos ambas cosas como caducas y transitorias" (Instituta Coenobiorum, 9).

         Y también San Agustín, sobre dichos "cielos nuevos" y "tierra nueva" de Isaías: "Entonces será la alegría plena y perfecta, entonces el gozo completo, cuando ya no tendremos por alimento la leche de la esperanza, sino el manjar sólido de la posesión. Con todo, también ahora, antes de que nosotros lleguemos  a esta posesión, podemos alegrarnos ya con el Señor. Pues no es poca la alegría de la esperanza que ha de convertirse luego en posesión" (Homilías, XXI).

         La alegría cristiana es de naturaleza especial, y es capaz de subsistir en medio de todas las pruebas, como recuerda el NT: "Se fueron contentos de la presencia del Sanedrín, porque habían sido dignos de padecer ultrajes por el nombre de Jesús" (Hch 5, 41). El perdón es como una nueva creación; el pecador perdonado vive alegre, pues se le ofrecen nuevas posibilidades de vida. Por eso el alma se dilata al alabar a Dios, fuente de perdón y de misericordia.

         Así lo proclamamos hoy, con el Salmo 29: "Te ensalzaré Señor, porque me has librado y no has dejado que mis enemigos se rían de mí. Señor, sacaste mi vida del abismo, me hiciste revivir, cuando bajaba a la fosa. Tañed para el Señor, fieles suyos, dad gracias a su nombre santo. Su cólera dura un instante, su bondad de por vida; al atardecer nos visita el llanto, por la mañana el júbilo. Escucha, Señor, y ten piedad de mí, Señor socórreme. Cambiaste mi luto en danzas. Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre".

Manuel Garrido

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         El profeta Isaías profetiza hoy una futura vuelta al paraíso inicial, y anuncia que Dios está ya proyectando "un cielo nuevo y una tierra nueva", con el que quiere que el hombre y la sociedad vuelvan a su estado 1º de felicidad, equilibrio y armonía.

         En el terreno más inmediato, también profetiza Isaías una presente vuelta del destierro de Babilonia, la cual describe con tonos poéticos e idílicos, con gran fertilidad en sus campos y felicidad en las personas. El salmo de hoy, por tanto, también es optimista: "Me has librado, has sacado mi vida del abismo, me has hecho revivir y cambiar mi luto en danzas. Señor, te daré gracias por siempre".

         Ya quedan menos de 3 semanas para la Pascua, y todavía no hemos dedicado a Dios todo nuestro tiempo y esfuerzos. Pero Dios sigue lo planificado, aunque nosotros no lo hagamos. Pues es él, como hizo con el pueblo de Israel (ayudándole a volver del destierro), quien quiere llevar a cabo un "cielo nuevo" y una "tierra nueva".

         Es Dios quien desea que esta próxima Pascua sea una verdadera primavera para nosotros, incorporándonos a su Hijo. Porque "Cristo es la nueva creación, y con él pasó lo viejo, y todo es nuevo" (2Cor 5, l 7). En la noche de Pascua escucharemos el relato poético de la antigua creación (el surgimiento de la vida) y el de la nueva creación (la resurrección de Cristo). Ambas se nos aplican a nosotros en un sacramento que estará esa noche muy especialmente presente en nuestra celebración: el bautismo.

José Aldazábal

 Act: 16/03/26     @tiempo de cuaresma         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A