17 de Diciembre

Día 17 de Adviento

Equipo de Liturgia
Mercabá, 17 diciembre 2025

Gn 49, 2.8-10

         El viejo patriarca Jacob se encuentra hoy en Egipto con sus hijos, ya cercano a la muerte. E imparte su bendición, que es su herencia. Con las palabras de la bendición, levanta Jacob el velo del futuro, y así la suerte de cada hijo está como fundada en la poderosa palabra del patriarca que habla en nombre de Dios. La fuerza de esa bendición es la misma que la de la palabra de Dios.

         Pero en este caso no será el primogénito (Rubén), ni el 2º (Simeón), ni el 3º (Leví), quienes "heredarán de la promesa", sino el 4º (Judá). Jesús nacerá en la tribu de Judá, en Belén de Judea. Pues "un descendiente de Judá reinará" no sólo sobre las demás tribus del pueblo elegido (como David), sino sobre todas las naciones.

         La salvación futura se perfila, pues, de un modo bastante concreto en este poema del anciano Jacob, que se despide de sus hijos. Es la familia de su hijo Judá la elegida por Dios para que de ella nazca el Mesías. Las imágenes del león y del cetro o bastón de mando, indican que Judá dominará sobre sus hermanos, su tribu sobre las demás.

         El anuncio de Jacob se podía entender muy bien como cumplido en David, y luego en Salomón. Pero el pueblo de Israel lo interpretó muy pronto como referido al futuro Mesías. La línea mesiánica estaría ligada a la tribu de Judá. Y así, en efecto, aparecerá en Jesús de Nazaret, en quien se cumplen todas las profecías y esperanzas.

         El Salmo 71, el salmo del rey justo y su programa de gobierno, canta hoy lo que será el estilo del rey mesiánico: la justicia, la paz, la atención preferente a los pobres y humildes. Y además, la universalidad: él será la bendición de todos los pueblos y lo proclamarán dichoso todas las razas de la tierra.

José Aldazábal

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         El cap. 49 del Génesis es un texto muy antiguo donde Jacob pronuncia las últimas palabras referentes a su hijos. Entre los 12 hijos hay uno que tiene la preeminencia; no es el primogénito (que era Rubén) sino Judá (el cuarto). Judá es el heredero de las promesas. Ha vencido a sus enemigos y por eso sus hermanos le rinden pleitesía. Una familia de esa tribu será la escogida para regir a Israel, y dentro de ella una persona. Pero inclusive más allá de David, el texto apunta a un personaje especial: el Mesías.

         El texto nos evoca una escena familiar. El papá ya viejo reúne a sus hijos para darles la bendición antes de morir. Es como el testamento legado a sus hijos. En Israel estas bendiciones eran efectivas. Vemos a Jacob en este ceremonial doméstico, rodeado de sus hijos. El texto se detiene en las palabras dedicadas a Judá. El nombre de Judá (YeHuDa) significa "a ti te alabarán".

         El v.10 promete que el cetro de mando "no se apartará de sus piernas", para significar que por Judá se continuará la descendencia davídica, "hasta que venga aquel a quien pertenece". Esta última parte está traducida de la Vulgata latina: "hasta que venga el que ha de ser enviado". El sentido propio es, pues, "hasta que le sea traído el tributo", pero la tradición y la liturgia le han atribuido a estas palabras resonancia mesiánica.

         Las bendiciones de Jacob no se dirigen a sus hijos, sino a las 12 tribus de Israel (que llevarán sus nombres). Estas tribus tendrían en lo sucesivo suertes muy desiguales. La bendición de Jacob es como una manera de afirmar que esos destinos eran conocidos de Dios desde tiempos remotos y eran parte de su plan de salvación que beneficia a todos, pero no da lo mismo a todos.

         Las 2 tribus de Judá y de José dominan el reparto. Al parecer, esta antigua profecía quería decir que Judá iba a vivir aparte de los demás hasta que viniera Aquel a quien los pueblos obedecerían. Pero este texto ha sido maltratado y es dudoso. ¿Se quería sólo celebrar la venida del rey David, o era el anuncio de un gran destino para el reino de Judá, o se trataba de la espera de un rey salvador? De hecho, los reyes del pueblo de Dios, y Jesús después de ellos, salieron de esa tribu. Judá es considerado aquí como el heredero de las promesas hechas a Abraham y a Jacob.

Servicio Bíblico Latinoamericano

 Act: 17/12/25     @tiempo de adviento         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A