MONET
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Madrid
, 1 noviembre 2020
Manuel Arnaldos, historiador de Mercabá

           El Impresionismo fue el tronco de donde nacieron las vanguardias modernas, a nivel:

-social, mirando modernamente al hombre[1], y su actualidad fugaz;
-artístico, rompiendo el equilibrio tradicional entre temática
[2] y aspectos formales[3], mostrando con claridad lo que la pintura es: pigmento colorido sobre una superficie.

           Se trata de un Impresionismo que estudia el arte clásico, pero superficialmente. Además, rompe oficialmente con el criterio institucional y política de exposiciones de la Academia de Arte, inclinándose por el gusto minoritario y desafiante. Es el comienzo de la nueva forma de exponer, y de la compra-venta especulativa del Arte.

           Sus obras se dirigen a un público burgués urbano, necesitado de impresionar a la opinión, fugaz por su libertad de movimientos, sin caracterizaciones sociales, necesitado de apariencias inmediatas, que quería verse reflejado en sus obras.

           No obstante, también los extrarradios urbanos comienzan a llenarse de gente, la más pobre[4], y a estar unida al centro mediante el ferrocarril. Va a ser la cantera mayoritaria de artistas del mundo impresionista.

           Y en medio de este mundo de la apariencia urbana, solitario e indefinido, la naturaleza pasa a convertirse en la arcadia ideal, el sueño feliz al margen de los efectos industriales, lugar académico buscado por los ciudadanos a las afueras de la ciudad, descanso estival a tanto ajetreo diario.

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a) Arte impresionista

           Procede su término de la obra Impresión del Sol Naciente-1872 de Monet, así como de la crítica negativa que le vertió Louis Leroy en 1874[5]. No obstante, para el autor de la obra la pieza representaba:

-lo inmediato a los sentidos, sobre lo que el ojo no sabe sino ve,
-la fugacidad de la escena, aunque la pieza pareciese no acabada,
-la espontaneidad artística, por encima de los cálculos elaborados.

           Tras la invención del término, muchos críticos continuaron utilizando el término en un sentido peyorativo, dándole el sentido de “percibir algo durante un instante, sin tiempo para que el ojo perciba los detalles”[6]. A lo que los impresionistas respondían con un sentido positivo, el de “salvar la 1ª mirada[7] y pintarla con frescura, aunque cueste desesperación”.

           Los artistas impresionistas fueron sistemáticamente rechazados por la Academia de Arte de París, y criticados ferozmente cuando exponían alguna obra en el Salón de París.

           De hecho, hubo artistas que, pese a su total impronta impresionista, no quisieron alinearse dentro del Impresionismo[8], y el movimiento en cuanto tal nunca estuvo organizado.

           De ahí que su único nexo de unión fuese el rechazo a la Academia de Arte, a su monopolio artístico y estatal, y al motivo de su exclusión: la falta de técnicas académicas[9].

           Así, todos esos rechazados empezaron a reunirse en el Café Guerbois de Montmartre, y a analizar las críticas feroces que sobre ellos vertían[10]. En 1873 deciden crear la Sociedad anónima de Pintores, integrada por Morison, Monet, Renva y Pisagau. Y en 1874 comenzaron a aglutinar exposiciones impresionistas en el taller del fotógrafo Nadar, bajo el título de Exposición de los Independientes[11].

           Se trataba de un cauce impresionista no definido, sino sólo establecido, para burlas oficiales de los críticos del Arte[12].

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b) Vida de Monet

           Claude Monet (París 1840-Giverny 1926) fue el máximo representante del Impresionismo, al saber contenerse y no introducir en el mundo de la abstracción su experimentación sobre la luz y color.

           Fue animado a la pintura por su amigo y paisajista Boudin, que le llevó al mar[13] y allí le enseñó a pintar al aire libre. Tras lo cual se matricula en la privada Escuela suiza de Jongkind, donde aprende a educar la mirada. Recibió, además, influencia de la realista Escuela de Barbizon[14], donde aprende a pintar paisajes en diversos formatos.

           Con la llegada de la III República francesa en 1870, pasó a convertirse en autodidacta, haciendo caricaturas para ganar dinero, y grandes formatos con la falsa esperanza de ser aceptado por el Salón de París[15].

           Muerta su mujer en 1879, Monet se traslada a Normandía, y ya no volverá a pintar figuras humanas ni animales sino edificios, acantilados, nenúfares[16] y paisajes[17]. Hasta que se vuelve a casar con una modelo[18] y, por intercesión de Durand-Ruell[19], empieza a tener éxito expositivo en New York[20].

           Mostró siempre una pincelada relajada y abierta a la cultura e ideas del momento, aunque siempre sin teorizar su propia teoría.

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c) Estilo de Monet

           Tuvo como elementos modernos, que compartió con el resto de pintores impresionistas, y a nivel general:

-la pintura al aire libre,
-lo inacabado,
-la sensación de un motivo, por encima del motivo mismo,
-la búsqueda de pintura espontánea,
-la vida contemporánea,
-la elección de temáticas sin tema,
-el color, por encima del dibujo,
-los cambios atmosféricos,
-la invención de la fotografía, evidenciadora de contrastes,
-los grabados de los ultramarinos japoneses, a nivel compositivo.

           No obstante, no trató de buscar Monet la representación de una realidad, sino ofrecer la impresión general del ojo:

-que no tiene conciencia de lo que significan las cosas,
-que da primacía a las sensaciones sobre los objetos.

           Y es que el concepto de ojo natural[21] es lo que explica el arte de Monet. Lo que hace que la pintura dependa de la mirada del pintor, y no de la realidad en sí[22]. O que se evite recrear las sensaciones táctiles o prismáticas.

           De ahí que las vibraciones coloreadas infantiles sean las buscadas por Monet, a la hora de pintar[23]:

-olvidándose de los cuadros académicos y educación visual escolar,
-buscando el aire libre, y no los 40w de la luz artificial.

           Y la pincelada fragmentada es, para Monet, la que mejor responde a esa búsqueda de vibraciones coloreadas. De ahí que deje de lado toda pincelada académica[24], así como toda huella material de la ejecución[25]. Y que vuelque todo su esfuerzo en hacer vibrar los colores, y recomponerlos en la distancia según sus tonalidades.

           La gama de colores debe ser clara, apunta Monet, así como basarse en la paleta espectral del arco iris[26], no mezclando los colores en la paleta y dejando de ejecutar el contraste luces-sombras en base al blanco-negro[27]. Se trata, pues, según Monet, de:

-colorear, de forma intuitiva[28],
-representar la luz, de forma empírica
[29].

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d) Obras de Monet

           Destaca su Camille-1866, hoy en la Galería Artística de Bremen[30], donde se muestra:

-personaje contemporáneo[31],
-técnica nada impresionista
[32].

           Destaca su Almuerzo sobre la Hierba-1866, hoy en el Museo Orsay de París[33], donde se muestra:

-temática contemporánea[34],
-personajes contemporáneos
[35] y gigantes[36],
-técnica poco impresionista
[37].

           Destaca su Mujeres en el Jardín-1867, hoy en el Museo Orsay de París, donde se muestra:

-personajes maniquís[38],
-técnica poco impresionista
[39],
-luz desbordante
[40].

           Destaca su Terraza de San Andrés-1867, hoy en el Museo Metropolitano de Nueva York, donde su muestra:

-técnica impresionista[41],
-luz sutil
[42] y cambiante,
-naturaleza cambiante
[43],
-superficialidad
[44], anuladora de la profundidad[45],
-influencia de la xilografía japonesa
[46].

           Destaca su Estanque de Ranas-1869, hoy en el Museo Metropolitano de Nueva York, donde se muestra:

-temática contemporánea[47],
-técnica impresionista,
-personajes contemporáneos
[48],
-materialidad del agua
[49].

           Destaca su Boulevard de los Capuchinos-1873, hoy en el Museo Atkias de Missouri, donde se muestra personajes aislados, con impresión de conjunto[50].

           Destaca su Estación de San Lázaro-1876, hoy en el Museo Orsay de París, donde su muestra:

-ejes de simetría[51], para dar superficialidad,
-personajes emergiendo de de los ejes,
-luz que fusiona arquitectura
[52]-atmósfera[53].

           Destaca su Villas de Bordighera[54]-1884, hoy en el Instituto Artístico de Chicago, donde se muestra luz brillante y diferenciada.

           Destaca su Ninfeas y Armonía Verde[55]-1899, hoy en el Museo Orsay de París, donde se muestra naturaleza repleta de flores.

           Destaca su Crepúsculo en Venecia[56]-1901, hoy en el Museo Artístico de Tokio, donde se muestra tejido abstracto de colores.

           Destaca su Parlamento de Londres[57]-1902, hoy en la Galería Nacional de Washington, donde se muestra:

-formato monumental,
-luz
[58] de Sol traspasado en la niebla,
-tejido abstracto de colores,
-agua que lo refleja todo.

           Destaca su Jardín del Artista[59]-1902, hoy en la Galería Belvedere de Viena, donde se muestra colores naturales estacionales[60].

           Destaca su Nenúfares, Agua y Nubes-1902, hoy en una Colección particular, donde se muestra:

-pintura reflejo, en el horizonte[61] y árboles[62],
-luz de efectos e impresión directa.

           Destaca su Estanque de Nenúfares-1920, hoy en el Museo Orangine de París, donde se muestra:

-espacio reconstruido artificialmente,
-figuras diluidas al máximo
[63],
-colores descompuestos.

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  Act: 01/11/20       @fichas de arte            E D I T O R I A L    M E R C A B A     M U R C I A  

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[1] Su contingencia y frecuentes metamorfosis, sin bellezas abstractas indefinibles.

[2] De siempre prioritaria en el Arte, pero ahora relegada a un plano secundario.

[3] Composición, dibujo, color... ahora prioritarios sobre la temática e iconografía.

[4] Como se ve en el ejemplo de la París de NAPOLEON III, 1ª metrópoli del mundo y que había experimentado el rápido enriquecimiento de algunos mediante la especulación. Lo que había agravado las desigualdades sociales, y trasladado a los extra-radios urbanos a las viejas clases parisinas.

[5] Al describir ese cuadro como lo que era: mera impresión, sin elaboración de elemento artístico alguno, y sin temática marina alguna sobre el puerto de Le Havre que representaba.

[6] Lo que sí que era correcto, y buscado por los impresionistas. Pues si había detenimiento del ojo, desaparecería la 1ª impresión, y ya sería el cerebro y no el ojo el que llevaría la delantera artística.

[7] Que suele ser de manchas y nada más, de masas cromáticas sobre superficies.

[8] Como es el caso de MANET.

[9] Tales como principios renacentistas, fines nobles y educativos del Arte, semejanza descriptiva de los elementos de la naturaleza...

[10] De que estaban enfermos de la vista, ambicionaban ser genios y estaban locos, lanzaban color sobre el lienzo y firmaban el resultado...

[11] Exposición de los Independientes que alcanzará la cifra de 45 visitantes anuales, en cada uno de los 18 años de existencia (mientras el Salón de París no bajaba de la cifra de 10.000 visitantes anuales, a pesar de que el estado dejó de financiarlo en 1884).

Y en la que podían exponer todos los excluidos del Salón parisino (como fue el caso de REDON, SEURAT, SIGNAC, CEZANNE... a pesar de no ser impresionistas).

[12] A pesar de los apoyos que recibían del escritor ZOLA y del psiquiatra GACHET.

[13] De ahí que cuando MONET pinte el agua, según sus diversas condiciones climáticas (ríos, lagos, estanques, mar... en sus diversas estaciones) siempre lo haga viendo en ella una superficie de reflexión, sobre la que fragmentar el espacio circundante.

           Ya que los objetos reflejados en el agua:

-dejan de ser lo que son,
-pierden su capacidad táctil,
-pierden el predominio de su color local,
-pierden sus dimensiones corporales y espaciales,
-se funden en una unidad superficial plana, convirtiéndose en meras imágenes,
-modifican la superficie acuosa, por el contacto con otros colores locales,
-hacen que la luz se difunda por toda la escena.

           Lo que ha de ser plasmado por el artista, según MONET, a base de:

-pinceladas fragmentadas,
-a veces profundidad,
-toques de color, sin tonalidad intermedia (para producir más sensaciones),
-cercanía entre colores claros y fuertes (como es el caso de las olas, medio blancas y medio negras, sin tonalidad cromática intermedia).

           Es el momento en que MONET más se acerca a la abstracción de objetos (abstracción que iniciará en 1908 el ruso KANDINSKI, a través de la pérdida de unidades), a pesar de la lluvia de críticas que le cayeron de:

-estilo no acabado ni elaborado, carente de habilidad artística, mera chapuza para un formato grande,
-color estridente y chillón, no arcilloso, ni ocre, ni metálico,
-tratamiento de figuras, que en el agua daba la misma importancia a un burgués que a una planta.

[14] Grupo de pintores que decidieron pintar juntos en los bosques de Fontainebleau, representando serenamente el paisaje natural (no para exaltarlo poéticamente, ni para dar lecciones a la ciudad) y mostrando un especial interés por los efectos cambiantes de la luz en el paisaje (efecto que copiaron los impresionistas).

[15] Lo que no consiguió, dadas sus temáticas incomprensibles, espacios agobiantes, falta de gradación cromática y rudismo en el trazado.

[16] Que tenían la misión de:

-envolver al espectador en el lienzo, para lo que debían exponerse en una misma sala, como así hizo la Galería Orage y Galería de las Tullerías),
-dar la sensación de infinitud e inestabilidad del universo, que se transforma ante los ojos creativos del espectador.

[17] Subyugando la naturaleza, en un proceso creativo. Para lo que tiene que elegir el lugar y momento adecuado, y podar alguna que otra rama si era necesario.

[18] Con ALICE viuda de un coleccionista de cuadros, que se va a vivir con él por su carencia de medios económicos.

[19] Marchante pro-impresionista de New York, que anima a MONET a exponer allí.

[20] Con sus series de 30 cuadros sobre la Catedral de Ruán, donde lleva al máximo la experimentación de la luz, aspectos figurativos y análisis de motivos. Pues cada una de las catedrales muestra escasos instantes de ella, a diferentes horas del día, y a forma de hacer del ojo un aparato de sensibilidad subjetiva de la experiencia, y no mero receptor de la impresión del Sol (pues, como él decía, el resultado final de los efectos cromáticos son más imaginados que sentidos). Análisis lumínico, por otro lado, que ya había comenzado en el retrato de su mujer muerta, de estudio lumínico y no sentimental.

           A diferencia de las series de otros artistas, donde:

-unos mostraban evolución conceptual y proceso de lo figurativo a lo abstracto,
-otros mostraban los cambios de paisajes, a la misma hora del día, como la Escuela de Barbizon.

           Mientras que MONET siempre mostró lo figurativo, y los conceptos en sí mismos.

[21] De ahí que se dijera de MONET que “era un solo ojo”. O que él mismo dijera que le hubiera gustado “nacer ciego para pintar lo que ve”. O las enseñanzas que le daba a su alumna CABOT de que “se olvide de pensar más que en una raya amarilla, y no pintar sino lo que ve”.

[22] Ni tampoco de lo ideal en sí.

[23] Como decía el poeta LAFORGUE.

[24] Según FENEON, que defendía que para lograr perspectivas innatas había que alejarse de las tradiciones (fotografía, xilografías japonesas...).

[25] Veladuras, pre-pintado, mezclas artificiales en los tubos de pintura, pinceles sofisticados...

[26] Amarillo de cinc, rojo del cadmio, azul de ultramar...

[27] Pues el negro deja de existir para el Impresionismo.

[28] Según los avances colorísticos de RIVIERE, que concluía que el color de un cuerpo se veía afectado por el color del cuerpo contiguo.

[29] Según la Ley de colores de CHEVREUL, por las que se sabía que:

-las sombras de un color se colorean con su complementario,
-los complementarios destacan más si se yuxtaponen los unos a los otros,
-los colores son mezclados con mucha mejor óptica en la retina que sobre un lienzo.

[30] Pero en su día presentada al Salón de París, para aceptable crítica y recepción (salvo en el caso de las maniquís, demasiado irreales).

[31] Su amante, vestida de dulce y fluida seda verde (emulando los vestidos clásicos, pero no en forma de traje de muñeca sino para vestir).

[32] Como se ve en el gesto del rostro, pintado en el momento instantáneo de volverse.

[33] Pero en su día vendido al casero que le alquilaba el piso, para poder pagar así el alquiler.

[34] La de un picnic parisino, con mantel y comidas. En un intento de mejorar la imagen dada por MANET en su Almuerzo Campestre.

[35] Tales como el impresionista BAZILLE y su amante CAMILLE, ambos posando para el pintor.

[36] A escala natural.

[37] Pintado al aire libre, en pleno otoño cambiante.

[38] Al tratarse de 1 modelo que va cambiando de posición. Lo que:

-no encontró justificación en la escena, salvo la de ser figuras-soporte para la luz,
-no acabó de integrarse bien en la naturaleza, pues en una de esas posiciones la modelo va caminando casi sobre ruedas.

[39] Pintado al aire libre (sobre una zanja que el propio MONET cavó para poder pintar la parte superior a ras del suelo).

[40] Como se ve en el fulgor de las flores blancas, sombras recortadas en los vestidos, sol que traspasa el paraguas, reflejo del sol en el agua, frescura general...

[41] Pintada al aire libre, con pincelada fragmentada que tiende a disolver las formas sólidas en la atmósfera.

[42] No uniforme, ni intensa.

[43] Como se ve en el agua y el cielo, y en una atmósfera en constante cambio.

[44] Fundiendo todos los elementos en una unidad superficial plana, sin tridimensionalidad.

[45] Rozando casi la abstracción (a la que no llega al asentar bien la configuración de objetos).

[46] La que plasmó el maestro HOKUSAI sobre el Monte Fuji de Japón, de manera rígida.

[47] La de un embarcadero a 10 km. de París, con un restaurante muy visitado por la baja burguesía, que llegaba hasta él en ferrocarril.

[48] La de los domingueros parisinos, con ansias de campo y diversiones modernas.

[49] Medio de composición de superficies, a través de los reflejos acuáticos (como ya le enseñó BOUDIN en su juventud, y él siempre repitió).

[50] Tomando el pelo a los espectadores, según criticó LEROY.

[51] Algo evitado por los académicos, para no dar efecto plano.

[52] Contemporánea.

[53] De vapor y niebla.

[54] Cerca de Montecarlo, lugar donde todo era hermoso para MONET, y donde el artista empieza a utilizar el azul turquesa para el mar.

[55] Para lo que tiene que construir un estanque artificial de 7.500 m3 agua, y un puente japonés (emulador de los aparecidos en las xilografías japonesas). Se trataba de un jardín no cercano al mar, donde MONET vivió sus últimos 30 años, y que tras la construcción del estanque fue visitado por muchos artistas para pintar.

[56] Iniciado durante su viaje a Venecia, pero luego retocado en su estudio (superponiendo capas de pintura, de forma elaborada y fantasiosa, que restó la espontaneidad inicial. Lo que fue casi el inicio del Simbolismo).

[57] Desde la ventana de su apartamento.

[58] No ya absoluta, sino como punto de partida para una arquitectura.

[59] Sobre la casa que compró en Giberny.

[60] Pero nunca reproduciendo la forma de las flores, y dejando que se reconozcan tan sólo por su color y reflejo de la luz. Lo que luego sus seguidores gibernistas copiarán.

[61] Cuyo cielo natural no es pintado, sino sólo reflejado en el agua.

[62] Con formas descompuestas (las vistas por el ojo sobre el agua, sin cerebro de por medio).

[63] Pues cuesta distinguir los nenúfares de los reflejos.