¿EVOLUCIÓN HUMANA?

 

Cuestión todavía controvertida,

sin pruebas nada claras ni definitivas

 


Hombres de Neandertal y Cromagnon, precedentes directos del hombre actual

Madrid, 1 agosto 2019
Manuel Arnaldos, historiador de Mercabá

            Los rasgos distintivos de nuestra especie son el caminar bípedo, un cerebro muy desarrollado en volumen, el lenguaje articulado, una infancia prolongada y la capacidad única para fabricar objetos complejos y arte.

            Estos rasgos pueden agruparse bajo la etiqueta de inteligencia. Ahora bien, la gran pregunta es si la inteligencia fue fruto de la evolución natural o no. Pues bien:

-según Darwin, la inteligencia sí fue también fruto de la evolución natural,
-según Wallace, eso está más allá de las capacidades de la evolución natural.

            La idea de que los primeros homínidos eran cazadores o asesinos, fue desarrollada ya en los años 1950. Para ello, se sirvieron de armas hechas con huesos, dientes y cuernos de animales. Esto afinó su inteligencia y ayudó a poner erguida su postura.

            En los años 1960 y 1970 se pasó a pensar que más que asesinos, los primeros australopithecus eran demasiado indefensos en su hábitat, por lo que pasaron a construir esas armas.

a) Cuestión del cerebro

            Los seres humanos nos caracterizamos por poseer inteligencia, concepto de que somos únicos. La región de nuestro organismo encargada de realizar esta función es el encéfalo, que se compone de tres órganos:

-cerebro, que desarrolla las funciones de la inteligencia: abstracción, asociación de información, articulación del lenguaje,
-cerebelo, encargado de la coordinación motora y del equilibrio,
-bulbo raquídeo, piloto automático que regula los ritmos respiratorios y cardiacos.

            El cerebro está constituido por distintas sustancias cerebrales:

-la materia blanca, que forma la parte interna del cerebro, y está compuesta por axones-unidores de neuronas;
-la materia gris, confinada a una delgada capa superficial o cortex-corteza, y compuesta por neuronas.

            La corteza cerebral:

-en vertebrados no mamíferos, está ligada sólo a los estímulos olfativos (paleocórtex),
-en vertebrados mamíferos, está más desarrollada en estímulos (neocórtex), aparte de poseer paleocórtex,
-en humanos, el neocortex compone la totalidad de la corteza cerebral.

            La superficie de nuestro cerebro no es lisa, sino que presenta una serie de sulcos o surcos. Cuando los sulcos están bien marcados, reciben el nombre de cisuras o fisuras, que separan entre sí amplias zonas hemisféricas, o lóbulos del cerebro.

            Cuatro son estas zonas o hemisferios cerebrales:

-central superior, o lóbulo parietal,
-central inferior, o lóbulo temporal,
-izquierdo, o lóbulo frontal, especializado en el lenguaje, movimientos, capacidad de análisis, percepción de secuencias temporales;
-derecho, o lóbulo occipital, especializado en la habilidad, capacidad de globalizar, memoria visual, armonización musical, reconocimiento de emociones.

            Se dice que el lóbulo frontal o izquierdo, el que mayor espacio ocupa y responsable de las capacidades psíquicas, fue el motor de la encefalización, pues en él se dio el crecimiento inexplicable del número de sulcos.

a.1) La mente

            Las mujeres tienen un encéfalo menor que el de los hombres, y ambos son igualmente inteligentes. Luego el tamaño del encéfalo no guarda relación con el tamaño de la mente.

           Sí que guarda relación con la mente el índice de encefalización. De ahí que a menor tamaño corporal femenino se requieran menores tamaños encefálicos femeninos.

a.2) Tamaño de los encéfalos

            El tamaño en peso del encéfalo humano está en torno a 1.250 gr, muy superior al del gorila o chimpancé[1] y muy inferior al de los grandes mamíferos[2].

            Según la ley de la disarmonía, común en los seres vivos, los cuerpos mas grandes requieren encéfalos más grandes, para una adecuada coordinación. Así pues, existe una relación matemática que permite obtener el grado de encefalización ideal, según el peso corporal de los organismos.

a.3) Indice de encefalización

            El peso real que tiene un encéfalo se suele denominar valor encontrado. Y el peso ideal, o aquel que le corresponde a un organismo en función de su peso corporal, se suele denominar valor esperado.

            El índice entre ambos valores (real/ideal) se denomina índice de encefalización. Es obvio que cuando el índice de encefalización es 1, los valores que le corresponden son los perfectos a su tamaño.

            Surgen aquí 3 consecuencias:

-los primates aparecen como altamente encefalizados,
-el homo-sapiens es el más encefalizado de todos los mamíferos,
-los delfines son los más parecidos en encefalización a los humanos.

            Los pesos encefálicos principales que disponemos, y por orden cronológico son: 426 gr. del australopithecus afarensis, 436 gr. del australopithecus africanus, 523 gr. del paranthropus robustus, 508 gr. del paranthropus boisei, 619 gr. del homo-habilis y 805 gr. del homo-ergaster.

            Y sus índices de encefalización, resultantes de la ecuación antes descrita, resultan ser: 1,3 del australopithecus afarensis, 1'4 del australopithecus africanus, 1'5 del paranthropus robustus, 1'5 del paranthropus boisei, 1'8 del homo-habilis y 1'9 del homo-ergaster.

            De modo que, según los resultados, el marcado incremento en la encefalización está ligado al origen del género homo.

a.4) Forma de pesar los fósiles

            Es posible medir el volumen de la cavidad que aloja el encéfalo (aunque el encéfalo no fosiliza, sí lo hace el cráneo, en cuyo interior se encuentra la cavidad que lo alberga). De manera que: a una capacidad de 1.000 cc (capacidad craneal) le corresponde un peso de 971 gr.

            No existe ninguna medida para obtener el peso corporal de los organismos a partir de sus esqueletos, pero sí que sirve que: los huesos grandes deben corresponder a individuos grandes.

            Para obtener estos resultados, no siempre se cuenta con esqueletos completos, por lo que es indispensable contar con la columna vertebral, hueso que soporta el peso corporal.

            También es aconsejable contar con las vertebras lumbares y las extremidades inferiores. Aquí se cumple que:

-la longitud del fémur tiene que ver con la estatura, y no con el peso,
-las articulaciones son proporcionales al peso,
-superficies articulares grandes delatan pesos grandes.

b) Cuestión de la sexualidad

            Cinco años después de su último periodo de celo, la orangutana vuelve a ser sexualmente activa. También las chimpancés y las gorilas tienen periodos de celo distanciados por varios años.

            En el caso de la mujer:

-no tiene ovulación detectable,
-su sexualidad no está regida por el celo,
-incluye gestación, lactancia y menopausia.

b.1) Selección sexual

            Cuando Darwin hablaba de selección natural se refería a la eliminación de los individuos defectuosos, y a la supervivencia de los más aptos. Estas variaciones eran las que producían distintos tipos de organismos.

            Las hembras animales suelen elegir al macho mas adornado o aceptan pasivamente al que derrota a los otros machos. Pero eso no ocurre con las mujeres, que no compiten entre sí por un hombre, sino que los pesos corporales del 83% hablan casi de igualdad.

            En los machos, los testículos humanos están llenos de gran cantidad de espermatozoides que compiten entre sí. Pero no así ocurre en los testículos animales, pues:

-los gorilas machos no tienen que competir entre sí a nivel espermático,
-los gibones son monógamos,
-los orangutanes son polígamos no sociales.

            En otras palabras, los hombres somos un tipo original de primates, con exclusividad y permanencia de relaciones sexuales de cada varón con cada mujer.

b.2) Monogamia original

            En el mundo de los chimpancés, vemos:

-alianzas entre machos para defender un territorio común,
-dispersión de las hembras adultas de su hábitat natal.

            Esto nos lleva a pensar en territorios amplios, de amplios desplazamientos, con un sistema social de fusión, y división del grupo en unidades. Todo ello en torno a una misma fuente, la fuente del alimento, que debía ir engordándose.

            En este hábitat abierto, las unidades familiares podían ser poligámicas, formadas por un macho con varias hembras, para viajar por ecosistemas áridos, y nada más. Pues los chimpancés siguieron siendo vegetarianos, sin tecnología lítica, sin aumento cerebral y sin lenguaje.

            En el mundo de los australopitecos, existió bipedestación, y ésta nada tuvo que ver con los espacios abiertos, sino con la monogamia:

-haciendo al padre responsable de sacar adelante a la familia,
-usando las manos para transportar comida al campamento.

c) Cuestión del lenguaje

            Los seres humanos somos los únicos organismos que hablamos, transmitimos información nueva, codificamos mensajes en sonidos y combinamos los sonidos.

            De hecho, esta fue la principal disputa entre Darwin y Wallace, sobre cuál fue el origen del complicado sistema lingüístico humano, y concluyendo que:

-según Darwin, esto fue un resultado más del proceso evolutivo de selección natural;
-según Wallace, esto está más allá de toda acción de selección natural.

c.1) El habla

            Dos áreas del hemisferio cerebral izquierdo están íntimamente relacionadas con el habla de los humanos:

-el área de Broca, que traduce los mensajes en una secuencia ordenada de movimientos musculares,
-el área de Wernike, que codifica y decodifica los mensajes.

            Una lesión en el área de Broca perturba la capacidad de hablar y escribir, pero no la comprensión del lenguaje hablado. Una lesión en el área de Wernike sí que inhabilita una correcta comprensión del lenguaje hablado.

c.2) Los sonidos

            La segunda vía de investigación la constituye el conjunto de órganos responsables de la emisión de sonidos. Estos se modulan en la tracto vocal: laringe, faringe, y las cavidades nasal y oral.

            En todos los mamíferos la laringe ocupa una posición casi en la salida de la boca. Esta posición permite la ingestión de líquidos sin que la respiración sea interrumpida.

            Pero es la faringe, en el hombre más larga que en ningún otro mamífero, la que capacita para modular toda gama de sonidos diferentes.

            En efecto, la mayoría de los sonidos no se originan en las cuerdas vocales, sino en un sonido base o tono laríngeo, capaz de reproducir ciertas frecuencias pero no otras, a nivel de filtrado acústico. Pero para que esta compleja gimnasia articulatoria pueda desarrollarse, es necesario:

-que la boca y la faringe puedan actuar independientes,
-que la laringe esté situada en una posición muy baja del cuello.

d) Cuestión de la sociabilidad

            La etología, o estudio del comportamiento, establece que existen programaciones genéticas de la conducta que co-determinan el comportamiento. Exactamente, muchas pautas de la conducta son innatas, aunque un animal se haya criado en la absoluta soledad.

            Por supuesto, no toda nuestra conducta está planificada desde la cuna, y tenemos gran flexibilidad de conducta, respuestas diferentes, propias experiencias, aprendizaje, distintas circunstancias, problemas imprevisibles… Al final, parece ser un factor decisivo de nuestro cerebro el tomar decisiones sobre la conducta de los demás miembros de nuestro grupo.

            Con la informática, cuantas más instrucciones tenga un ordenador, cuanto más software incorpore, más eficaz será al analizar situaciones y tomar decisiones. En otras palabras, la genética, ese nuestro ordenador, permite valorar opciones y escoger.

            En el caso humano, esta sociabilidad tiene una componente más. Cuando se pasa información de unas generaciones a otras, se está creando cultura.

d.1) Sociobiología de los Homínidos

            Todos los simios son sociables y tienen relaciones duraderas de adultos.

            Los orangutanes, en cambio, son seres solitarios, con relaciones sexuales cada muchos años, y sólo establecen vínculos entre la madre y las crías infantiles.

            Los gorilas son muy sociables, y se desplazan poco a lo largo del día, renunciando a grandes espacios. El peso corporal de la hembra, el 63% del macho, hace que ellas compitan entre sí para seleccionar al macho.

            Entre los chimpancés, las hembras adultas se van del grupo, y los machos permanecen en él para defender el territorio. En los chimpancés enanos hay unión entre hembras, que hace que los machos aislados no puedan imponer su autoridad.

Madrid, 1 agosto 2019
Mercabá, artículos de Cultura y Sociedad

_______

[1] De 500 gr. y 400 gr, respectivamente.

[2] Como la ballena azul (6.800 gr) o el elefante (5.700 gr).