ORANTE DE GUDEA

 

Pieza sumeria del 2.150 a.C,

ejemplo de una religiosidad meticulosa

 


Rey Gudea, cumpliendo con sus servicios a la Divinidad

Madrid, 1 septiembre 2019
Manuel Arnaldos, historiador de Mercabá

            Lagash fue la quinta ciudad-estado de la Súmer proto-dinástica. Ubicada al norte de Ur por el cauce del Tigris, sus orígenes se remontan a los inicios de la civilización mesopotámica del V milenio a.C, en la que surgió por el contacto fluvial con un grupo de asentamientos cercanos agrícolas.

            Lagash fue una de las ciudades más antiguas con formas de propiedad privada. Pivotaba en torno al comercio agrícola y teocracia, pero con un amplio desarrollo de la propiedad privada, basado en los contratos, las hipotecas y avanzados mecanismos institucionales.

            Avances y desarrollo de Lagash que fue su fuente de riqueza y de problemas. Pues el inagotable descenso de sus caudales fluviales, así como sus progresos en el proceso de salinización, vinieron a agravar las disputas ciudadanas, y a acentuar los desequilibrios sociales de la ciudad. Desequilibrios de la propiedad privada que siempre iban agravándose más, hasta que su rey Urukagina, el año 2.375 a.C y sin relación con la dinastía precedente:

-condonó las deudas de los súbditos,
-denunció los abusos de los altos funcionarios,
-reguló las tarifas de los servicios estatales,
-defendió a los huérfanos y viudas frente a los poderosos.

a) Gudea

            Gudea fue rey de Lagash del 2.145 al 2.125 a.C. No obstante, al igual que sus predecesores, jamás se atribuyó el título de rey, sino el de patesi-gobernador, al servicio de Dios y de la ciudad.

            Gudea gobernó Lagash durante 20 años, construyendo templos y palacios, y dejando un gran legado de esculturas con retratos suyos (los orantes, que a continuación analizaremos).

            Así mismo, impulsó las actividades económicas, tanto las clásicas agrícolas y ganaderas como las más modernas artesanales. La carencia de algunas materias primas básicas, así como la posibilidad de comunicación que ofrecían los ríos, involucró al monarca en el intercambio de productos a cambio de excedentes agrícolas. Sobre todo, en la importación de:

-madera y piedra, ya que por estar asentada sobre una llanura fluvial, Lagash carecía de estos materiales,
-metales de Asia Menor, que recibía a cambio de exportar cereales,
-oro de Egipto, que recibía a cambio de ofrecer su lana.

            Realizó también una serie de reformas legislativas, con la idea de dar protección legal a sus 216.000 súbditos. De ello fue también fruto la elaboración de un calendario propio, basado en:

-las unidades día (1 unum-ciclo solar), y mes (1 arhum-ciclo lunar),
-la unidad año (1 sattum-12 ciclos lunares)
.

            En la época de Gudea, la ciudad de Lagash disfrutó de los beneficios de la prosperidad económica, y de una extraordinaria paz exterior con el resto de ciudades-estados sumerias vecinas.

b) Orante de Gudea

            Se trata de una de las 30 esculturas auténticas y supervivientes sobre el rey Gudea de Lagash, que junto a las demás fue almacenada en el Palacio Real de Girsu por orden del rey arameo Adad Nadinakhe, quien en el s. II a.C. las coleccionó.

            Tras esta residencia temporal, una serie de excavaciones y posteriores ventas clandestinas hicieron que, tras su paso por diferentes colecciones del mundo, haya llegado al Museo Arqueológico de Madrid.

            Son características generales de la pieza:

-dimensiones: 21 cm. altura x 7,5 cm. anchura;
-datación: 2.150 a 2.120 a.C (período dinástico III);
-material: piedra caliza;
-descripción: ciudadano sumerio orando de pie, escultura muy repetida en todo el arte de Mesopotamia;
-origen: Palacio Real de Lagash (s. XXXII a.C), Palacio Real de Girsu (s. II a.C);
-actualidad: adquirido en 2001 por el Museo Arqueológico de Madrid, situándose en la sala 14
[1].

b.1) Material del Orante

            La pieza fue trabajada en diorita, amoldable por sus propiedades a la fijación del concepto estético de la etapa histórica de Lagash. Revela así la importancia de su finalidad, dada la pobreza de los materiales sumerios, basados en el adobe.

            El material llegado a Lagash, pues, no era originario del lugar. Pues el resto de piedras duras, como las brillantes rocas volcánicas de diorita azul o dolerita negra, fue importado desde la India, Arabia, el golfo de Omán, Asiria, Eufrates medio y alto y quizá Capadocia.

            Posiblemente el material de esta pieza, en concreto, fue traído de la montaña de Magán, según inscripciones de la misma época y lugar.

b.2) Fisonomía del Orante

            Los rasgos del orante pertenecen a los del pueblo sumerio[2], venido del este del Caspio en el 4.000 a.C. y tantas veces representado en su arte[3]. Nos muestra el ejemplo de un monarca pacífico y humilde, que se deja representar con unas coordenadas lejanas a idealizar su fortaleza, poder o belleza, y que no duda en reflejarse con:

-estatura gordita,
-vestido de kaunakes-faldas largas, de vellones de lana de cabra,
-ojos grandes y ovales,
-cabeza rapada, sin barba,
-nariz grande o aquiliforme
[4],
-cejas con incisiones, decoradas con betún,
-manos siempre en posición orante.

b.3) Geometría del Orante

            El Orante de Gudea presenta perfección geométrica[5]. En efecto, en torno a un pilar dorsal, y tanto en el torso, como en los pectorales, existen dos planos de la pieza que son totalmente iguales. Incluso los rasgos del rostro, pliegos del kaunake y piernas y pies, son un duplicado a ambos lados del pilar dorsal.

            Prima también, en el momento de ser esculpida la pieza, el gusto por la geometría cilíndrica:

-en la forma del cuerpo,
-en el gusto y terminación de los faldones con ondas,
-en los brazos, simplificados como tubos,
-en las manos, unidas en forma de voluta.

b.4) Canonicidad del Orante

            Mención especial merece tanto el tamaño de la pieza, como el significado de sus ojos.

            Su reducido tamaño[6] no fue fruto de la casualidad o carencia, sino todo lo contrario. De acuerdo con los cánones artísticos sumerios, y siguiendo la ley de dimensiones en perspectiva jerárquica, su tamaño:

-debía ser pequeño por tratarse de un humano,
-debía dejar reservado para la divinidad todo tipo de dimensiones gigantescas.

            El diámetro y material de sus ojos[7] tampoco fueron fruto de la casualidad o carencia. Al contrario, en su época[8]:

-estuvieron policromados,
-estuvieron rellenos con trozos de concha, que conformaron la cornea,
-con lapislázuli se conformó el iris.

b.5) Intención del Orante

            Junto con la escritura, de matiz económico y la literatura, más bien sapiencial, que pudo utilizar el rey Gudea para transmitir ideas, fue mediante esta pieza[9] como encontró el mejor camino para subrayar sus roles, consolidar sus normas, divulgar su política.

            Este Orante de Gudea sería, parafraseando a Bendala Galán, el “lubricante de su maquinaria social y económica”. Pues sólo en un medio urbano como fue Lagash, añadiría el mismo autor:

-era necesario un arte tan complejo,
-era posible un arte tan complicado.

b.6) Finalidad del Orante

            La pieza pertenece a un ámbito urbano, y su finalidad es enteramente religiosa. Según el mundo sumerio, la ciudad, y toda civilización en general, existía por beneplácito de la divinidad, como esa colina primordial que emerge de las aguas del caos.

            Así pues, al igual que todo entramado social debía ir de la mano de la religión, la pieza, como creación artística que era, debía resaltar, si cabe todavía más, esas coordenadas urbanas religiosas.

            Todo gobernante, según el mundo sumerio, debía ser el primer servidor de los dioses, y el encargado de construirle un templo[10]. Y, efectivamente, ese fue el caso de Gudea, patesi-príncipe de Lagash.

b.7) Función del Orante

            La estatua presente fue colocada, al igual que el resto del mismo género, en la sala del templo que albergaba la imagen del dios de Lagash:

-para hacer presente al escultor-hombre,
-para pedir una ofrenda concreta a la divinidad.

            Fue esculpida exvoto para ser dedicada a la divinidad, colocada en los bancos de ladrillo del templo de Lagash, o en suelo, o en las paredes laterales, y con la mirada puesta en el dios.

            Tenía la función de interceder ante el dios de Lagash por el príncipe Gudea, que dialogaba con él en una especia de jaculatoria u oración, probablemente escrita en algún lugar, con algún tipo de inscripción votiva de alto interés religioso.

            La escultura, que cobraba propia vida, como si del mismo Gudea vivo se tratara, era una copia física del príncipe sumerio, que la mandó esculpir, y que supone ya el comienzo de las primeras tendencias estilísticas en el mundo mesopotámico.

b.8) Piedad del Orante

            El patesi o príncipe aparece vestido como un monje, con las manos juntas, palma con palma, en actitud de oración y devoción.

            A primera vista, destaca el contraste entre:

-la severa sencillez del kaunake,
-la finura de los detalles, como los dedos, los labios, las cejas
[11]… algunos músculos sutilmente acentuados.

            Este príncipe de hombros estrechos, cabeza y barba rasuradas, ojos fijos, pómulos salientes, boca finamente dibujada, barbilla obediente, dedos bien diferenciados, pies descalzos sobre un podio… alcanza, pues, en todos sus sentidos, la sensación de serena majestad e intenso fervor comunicativo.

b.9) Paralelismos y variantes del Orante

            El príncipe Gudea es el personaje de quien más estatuas de orantes, sedentes o erectas, y a menudo mutiladas[12], se posee.

            En la mayoría de las estatuas[13], el orante se halla vestido:

-con toga, dejando al descubierto el hombro y brazo izquierdos,
-con tocado, con un encasquetado bonete de lana rizada.

            Casi todas presentan al orante con las manos juntas delante del pecho, en actitud de piadoso devoto.

            Es imposible reseñar y describir aquí, una por una, las estatuas de orantes de Gudea, pero debemos recordar:

-la del Museo Británico de Londres, de 73 cm, anepígrafa y con la particularidad de que cuerpo y cabeza pertenecían a dos estatuas diferentes,
-la del Museo Louvre de París, de 24 cm, con turbante y plena madurez, y de gran efecto plástico.

c) Comentario del Orante de Gudea

            Mesopotamia y su región de Súmer fueron el resultado del bullicio[14] de las primeras ciudades de la humanidad. Con gentes autóctonas y otras venidas de fuera, ya en el V milenio a.C. mostraba signos de avanzada madurez. El eje ganadero-agrícola interior, así como su comercialización exterior, llevó a todos sus ciudadanos mesopotámicos a explorar y explotar todas sus posibilidades.

            La primigenia región de Súmer mostró siempre una recia personalidad. Su gobernabilidad y economía, así como su difícil convivencia social, estaban siempre a prueba de bomba, pero siempre lograban alcanzar el equilibrio a través de una nueva innovación, para todos civilizadora.

            En este hábitat innovador y civilizador, como no podía ser de otra manera, fue donde también nació la mayor de las capacidades innovadoras del hombre: el arte, en aquel Templo Enki de Eridu del V milenio a.C.

c.1) Pedagogía artística sumeria

            El arte puso su sello en Súmer:

-en sus bitum-templos, o casas del dios, estatuillas y exvotos,
-en sus ekallum-palacios, o gran casa del pueblo,
-en sus tumbas reales, llenas de metales preciosos,
-en sus murallas, defensoras de lo urbano ante lo nómada,
-en sus puertas extramuros, vías de la comunicación,
-en su ideología, aportando cánones y simbolismos prefijados,
-en su comercio, mostrando los intercambios constantes de bienes,
-en su música, con la lira, como no, elemento artístico fundamental,
-en su técnica, inventando una precisa codificación gráfica,
-en sus campañas, pavoneando sus herramientas y estelas de victorias,
-en sus decorados, fabricando joyas (Súmer es la inventora de la joyería),
-en sus relaciones personales, retratando a cada uno de los vecinos,
-en su literatura, inspiradora, y también receptora, de esos principios artísticos.

            Se echa en falta, no obstante:

-un arte familiar, y en su momento más emotivo, las bodas,
-un arte económico, sobre la labor vital escribana y mercader.

c.2) Sabiduría artística sumeria

            Nos fijaremos para ello en tres documentos bastante elocuentes:

-el Poema del Diluvio[15],
-el Diálogo del padre con su hijo
[16],
-las Enseñanzas de los animales
[17].

            En resumen, y como principios inspiradores del arte sumerio, nos encontramos con que Dios fue el origen de la civilización, sus pueblos y sus gobernantes[18], al igual que sigue siendo su juez, con capacidad para premiar o castigar[19].

            No obstante, la tierra[20] también importa, al igual que las precauciones sobre el amigo[21], el enemigo[22], y el control sobre la mujer[23].

            Los simbolismos artísticos también son importantes, como es el caso del vestido[24] y el material[25], que se hayan podido emplear[26].

c.3) Sociedad teocrática sumeria

            Tanto en Lagash como en las demás ciudades sumerias, el hombre se concebía al servicio de los dioses. Esto se expresaba mediante el cuidado de los templos y el culto religioso escrupulosamente regulado por el clero. Todos los sumerios eran devotos de los mismos dioses pertenecientes al panteón politeísta presidido por Enlil.

            Pero a su vez existía la figura de un dios protector de cada ciudad que valía como arma ideológica. En el enfrentamiento entre Lagash y Umma, por ejemplo:

-el favor de Ningirsu, dios de la guerra y protector de Lagash, habría posibilitado la victoria sobre Umma,
-la lectura del gobernante derrotado atribuía la responsabilidad a sus súbditos, quienes habrían causado con su conducta el rechazo del dios protector.

            En cuanto a la sociedad, ésta estaba fundamentaba en las figuras del sanga-sacerdote y sarrum-rey, aparte de otras clases sociales:

-los nobles, nunca por herencia hereditaria, pero sí por el dinero o posición económica mantenida,
-el awilum-hombre libre, tales como artesanos, mercaderes, pescadores, y también los escribas,
-el muskenum-mezquino, tanto súbditos como siervos del rey,
-el wardum-esclavo, hechos así por el rey a la fuerza
[27] o por propia voluntad[28].

Madrid, 1 septiembre 2019
Mercabá, artículos de Cutura y Sociedad

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[1] Siendo trasladado de esta posición inicial en la Restauración del Museo de 2014.

[2] cf. LAPUERTA, M; Arte Mesopotámico, ed. CEU-SP, Madrid 2009, pp. 2-5.

[3] Nada más que de Gudea, contamos con 30 diferentes modelos.

[4] No apreciable del todo, por su mutilación.

[5] Sobre la descripción de la geometría sumeria, tomaremos a LAPUERTA, M., op.cit, pp. 6 y ss.

[6] Un palmo de alto (21 cm), no más.

[7] Ojos que representaban el vínculo de relación del hombre y la divinidad. Así:

-con ojos grandes, estamos ante una divinidad,
-sin ojos grandes, ninguna estatua es divinidad.

Vemos, por tanto, que en la escultura sumeria no existen elementos geométricos, y no hay un realismo total. Sólo cumplen con el trámite de relacionar al hombre con Dios.

[8] Hace casi 5.000 años, lo que hace que ahora no sean del todo apreciables.

[9] Y otras como ella.

[10] Como demuestra el Templo Enki de Eridu, ciudad primigenia y centro teologal de Súmer, que ya en el IV milenio a.C. mostraba una fe ciega en los dioses (relacionados con la vida y fenómenos de la naturaleza).

[11] En fotografía, inapreciables.

[12] En la nuestra, la nariz presenta una grave factura.

[13] No en la nuestra.

[14] cf. RAMIREZ, J.A (dir.); Historia del Arte. El mundo antiguo, ed. Alianza editorial, Madrid 2008, p. 181.

[15] Réplica del NOE antediluviano, con indicaciones de la creación del hombre, origen de la monarquía sumeria, y las cinco ciudades antediluvianas. Todo él traducido por KRAMER.

[16] Del dinástico I, habla de la suerte y la constancia, la desdicha y el mal de ojo, causas y efectos en las costumbres, relaciones matrimoniales. Descubierto en Nippur. Todo él traducido por PFEIFFER.

[17] Del dinástico I, preciosa enseñanza que nos enseña el zorro, el toro, la mosca, la vaca, el caballo y el perro, a los hijos humanos perversos. Descubierto en Ur. Todo él traducido por GORDON.

[18] “ANU, completados los ritos… fundó las cinco ciudades en lugares puros: Eridu, entregada a NUDIMMUD; Badtibira, entregada a…; Larak, entregada a ENDURBILHURSAG; Sippar, entregada a UTU; Suruppak, entregada a SUD” (cf. El diluvio, 89-96).

[19] “Por la palabra que ordenaron ANU y ENLIL, todos los vientos impetuosos atacaron a una, y durante siete días y siete noches, el diluvio asoló la tierra” (cf. El diluvio, 159-202).

[20] “Ve y aduéñate del campo del enemigo, porque si no, viene el enemigo y se adueña de tu campo” (cf. Diálogo del padre con su hijo, 64).

[21] “Mientras vive, es su amigo; el día de su muerte, será su mayor adversario” (cf. Diálogo del padre con su hijo, 4).

[22] “Al huir del toro salvaje (es decir, el enemigo), la vaca salvaje me hizo frente” (cf. Enseñanzas de los animales, 3).

[23] “No pude llegar a un acuerdo; todas las mujeres hablaban entre sí” (cf. Diálogo de padre e hijo, 5).

[24] “Es afortunado en todo, puesto que lleva un vestido hermoso” (cf. Diálogo de padre e hijo, 37).

[25] “Habito en una casa de asfalto y ladrillos, pero en la arcilla, el agua gotea sobre mí” (cf. op.cit., 44).

[26] “Muy pronto habré muerto: dejadme comer; muy pronto habré sanado: dejadme economizar” (cf. Ibid, 57).

[27] Al ser considerados enemigos de guerra.

[28] Para saldar algún tipo de deuda.