Acompañar a los indígenas, y hablarles de Dios

Riobamba,.5.enero.2026
Inés
.Zambrano,.superiora
.general.de.Lauritas

         Las Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena somos una congregación misionera de la Iglesia, fundada en Colombia por Santa Laura Montoya entre los indígenas emberakatios. Hoy en día, estamos presentes en 21 países, acompañando los pueblos indígenas, negros, afro-descendientes, campesinos, marginados, en riesgo de extinción y excluidos de la administración.

         Hablar de las misioneras lauritas es hablar de las realidades más difíciles del continente americano, y de los rincones más inhóspitos de muchos países donde los habitantes se preguntan: ¿Por qué unos lo tienen todo, y otros carecen de todo? ¿Por ser de cultura diferente, por estar arrinconados en la selva, por ser una carga para los estados modernos?

         Laura Montoya sintió en su corazón este clamor y dolor de los pueblos indios y negros de Latinoamérica, y "se convirtió en india de todo anhelo, y en indio el corazón de Dios" (Jorge Robledo Ortiz). Al experimentar el amor paternal de Dios, fue corriendo a los indios y les habló de dicho amor.

         Las lauritas queremos hacer sentir el amor de Dios a los pueblos indígenas, para que crean y experimenten el amor de Dios Padre que nos crea, el amor de Dios Hijo que nos salva y el amor de Dios Espíritu que nos ilumina y fortalece. Estamos convencidas de ello, y de que ese proceso de filiación divina puede dinamizar un proceso de dignificación, realización y felicidad, libertad y justicia, con todos los derechos y deberes.

         Nuestro ideal es caminar con los indígenas, a su ritmo, hasta llevarlos a encontrar a Dios. Para ellos buscamos unas condiciones dignas y dignificantes, sin que por ello renuncien a su identidad en medio del nuevo mundo que vivimos. Buscamos con ello saciar la sed de Jesús, que es ver a toda mujer y hombre realizados y santificados por el Espíritu Santo.

         Nuestra acción pastoral cubre las áreas educativa, familiar, migratoria, de promoción de la mujer, de acompañamiento a organizaciones populares y de acompañamiento a comunidades desplazadas. La llevamos a cabo a través de las excursiones misioneras, venciendo las distancias geográficas y uniendo las culturas distantes bajo la palabra salvadora de Dios.

         Por último, las lauritas estamos comprometidas en la conservación y defensa de la naturaleza, la "casa común" de todos que hoy está herida a nivel humano, comunitario, económico y estructural. Soñamos con un mundo diferente, en el que todos seamos hermanos, vivamos como hijos de Dios y disfrutemos fraternalmente en la casa del Padre, presente también en este hábitat que habitamos.

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  Act: 05/01/26         @carismas de la iglesia            E D I T O R I A L    M E R C A B A     M U R C I A