Dirigir y educar las vocaciones sacerdotales

Huesca,.9.febrero.2026
Florencio
.Abajo,.director
.general.de.Operarios.Diocesanos

         La Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos es una asociación clerical de derecho pontificio, fundada en 1883 por Manuel Domingo y Sol en Tortosa, España. Su objetivo es fomentar, ayudar y guiar las vocaciones eclesiásticas y religiosas, la educación juvenil y la formación de los seminaristas. Por ello, nuestra labor se centra en la dirección de seminarios diocesanos y la pastoral vocacional.

         Los operarios somos sacerdotes seculares que, en el corazón de la Iglesia, tratamos de actualizar la fraternidad sacerdotal, forjar el camino de la santidad sacerdotal y buscar una mayor eficacia en el ejercicio del ministerio.

         Los operarios inculcamos a los seminaristas a vivir con intensidad su vocación a la santidad, a vivir en unión con otros sacerdotes y a vivir abiertos a la plenitud:

-que brota del sacramento del orden,
-que encuentra su expresión plena y alimento en la eucaristía,
-que se centra en el amor a Jesús sacramentado, reparador de Dios y redentor de los hombres.

         El principio que nos anima y guía es la caridad pastoral, o participación en la caridad pastoral de Jesucristo. El don de nosotros mismos, que ofrecemos por Jesucristo, tiene como destinataria la Iglesia.

         Nuestro estilo de vida se resume en esta divisa: mejor en equipo. Todos los operarios estamos integrados en un equipo de vida y trabajo, que normalmente está al servicio de un obispo diocesano y de su seminario. En este equipo de vida y trabajo, con todas las exigencias que comporta, ofrecemos lo que somos y tenemos, en absoluta fraternidad sacerdotal.

         El espíritu que los operarios inyectamos en todas las vocaciones sacerdotales, y que nosotros mismos vivimos, por mandato de Mosén Sol, es:

-no querer ser más que sacerdote,
-y sacerdote santo,
-trabajando cuanto pudiere por la gloria de Dios.

         A los operarios, nuestro fundador Mosén Sol nos repetía: "No procuréis conquistar medianías, ni os haga gozo el número de los que vengan, más sí la calidad". Y nos recordaba algunas cualidades que en todo aspirante al sacerdocio debíamos forjar: talento, grandeza de carácter, buen criterio, espontaneidad, apertura de corazón.

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  Act: 09/02/26         @carismas de la iglesia            E D I T O R I A L    M E R C A B A     M U R C I A