|
Recuperar el monacato en Oriente Medio
La
Orden Antoniana Maronita es una orden religiosa católica de
rito maronita y de derecho pontificio, fundada en 1700 por el arcieparca de Alepo (Gabriele di
Blawza) en la Colina de Aramta (Líbano). La orden hunde sus raíces en el antiguo monacato
maronita (en los 3 monjes que quedaban en el Monasterio San Isaías
de Brumana), y tiene como fin restablecer el monacato medio-oriental.
Los
antonianos nos dedicamos a la vida contemplativa, y desde ella hacemos misiones pastorales entre las
poblaciones maronitas fuera del Líbano.
En 2025, la orden tenía 175 religiosos (de los cuales 145 eran sacerdotes)
y 34 monasterios a lo largo de Oriente Medio.
La
Orden Antoniana se fundó en un entorno de diferentes religiones, supo ganarse el respeto de
todos (drusos, sunitas...) y fortaleció la relación entre todos, ayudando a muchos a abrazar la fe
cristiana (sin renunciar a sus identidades éticas). La era en que vivimos es una era de individualismo desbocado, y somos testigos de la rápida transformación que la sociedad humana (incluida la Iglesia) está experimentando, pasando de ser una sociedad cohesionada a un retal de egoísmos cotradictorios. Por eso, nuestra misión se enfoca hoy al concepto de comunión, desde una respuesta personal a la llamada de Dios.
Para
nosotros, el corazón humano sólo
encontrará su felicidad plena, y estará satisfecho, y construirá una
verdadera sociedad, si descubre su vocación y se da cuenta de que Dios le ama, le habla y se dirige a él por su
nombre (como le ocurrió al profeta niño Samuel). Nuestros monasterios están situados en las montañas y rodeados de bosques, como espacio privilegiado para orar en silencio a Dios y llegar al fondo de las raíces personales. Se trata de la experiencia vocacional, que los antonianos tratamos de ofrecer al hombre y a la sociedad actual. A nivel personal, los antonianos vivimos la ascética de San Antonio Abad, y seguimos sus ejemplos y enseñanzas en todo lo que supone contemplar a Dios y mostrar los misterios de Dios a nuestros hermanos los hombres. .
|