La Creación


Creación de Dios de los animales, en el 6º día y previa a la creación del hombre

Murcia, 1 agosto 2019
Equipo de Biblia de Mercabá

        Todo el cosmos está lleno de maravillas grandes y pequeñas. No sabemos qué admirar más, si el inmenso tamaño y velocidades y exactitud del movimiento de los astros, o la maravillosa constitución del átomo.

        ¿Sabías que el número total de estrellas del universo es de unos 20.000 millones? ¿Y que la tierra se mueve a 30 km/sg?

        Basta con mirar el universo que nos rodea para entender que no puede haberse causado a sí mismo, ni ser fruto de la casualidad. Todo en el universo revela la mano creadora de Dios.

a) Mundo y hombre

        En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Dios creó todas las cosas de la nada, con sabiduría y con bondad, y se las encomendó al hombre, al que creó a su imagen y semejanza, y al que le reveló su voluntad.

        Anteriormente, Dios ya había creado también al gran ejército de los ángeles (seres sólo espirituales) para que ejecutaran sus órdenes y para guardar a sus hijos los hombres en nuestro caminar por la tierra.

b) Pecado original

        Dios no es un Dios lejano, sino un padre amoroso y cercano. Y si Dios es Padre nuestro, nosotros somos hijos de Dios. Ahora bien, el hombre muchas veces no se porta como tal, y ofende gravemente a su Creador. Es lo que pasó con Adán y Eva, nuestros primeros padres.

        Y es que el mal:

-es un misterio contrario a Dios, aunque Él lo permita,
-altera el orden de la vida de las personas,
-causa el sufrimiento en el mundo.

        En el mundo el mal procede de Satanás (Luz-Ver, la serpiente), creado como príncipe de los ángeles pero que se hizo enemigo al querer ser como Dios, y que seduce a los hombres (a Adán y Eva) a:

-pecar contra Dios,
-utilizar desordenadamente las cosas.

c) Providencia de Dios

        Dios cuida amorosamente de los hombres, a pesar de la existencia del diablo, del mal y del pecado. Dios conoce todo lo que nos sucede, y saca siempre fruto para nuestro bien. Él nunca se olvida de nosotros, y busca nuestro bien a través incluso de palabras y hechos prodigiosos.

        Esta providencia de Dios nos muestra cómo es Él:

-espíritu puro. Dios no tiene nada material, ni está compuesto de partes distintas;
-uno y único. Si hubiera más de un Dios, ya no sería Dios;
-eterno. Dios no tiene principio ni fin, un antes ni un después;
-omnipotente. Dios es todopoderoso y puede hacer todo lo que quiere;
-sabio. Dios lo sabe todo, y nada se le escapa;
-veraz. Dios no miente y no puede engañarnos;
-bueno y misericordioso. Dios nos quiere y quiere nuestro bien, para siempre y sin jamás cansarse.

 

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