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Cuidar la Naturaleza Juan
Souto El ser humano y los seres vivos tienen como nicho común, para la vida la tierra, el medio natural (que les proporciona el aire, el agua, la energía...) y los recursos naturales (indispensables para el desarrollo de la vida). Bajo el nombre de "ecología natural" incluyo al conjunto de los recursos físicos. a) Amenazas contra la naturaleza Las amenazas al medio natural deterioran los nichos de la vida, incluyendo entre estas amenazas: -el
avance desmesurado del urbanismo, El deterioro ecológico, junto a la crisis del trabajo y el aumento del desempleo, son los tres grandes problemas de futuro que más preocupan a la opinión pública. Decía Paul Ehrlich que "solemos reaccionar bien ante la emergencia, pero no ante las causas que terminan provocándola". Sí, se tanto violentar las leyes y el orden que rige nuestro planeta, al final la naturaleza nos pasa la factura en forma de grandes calamidades y catástrofes naturales. La gestión integral del planeta no es un problema local sino mundial. Los desequilibrios se producen también en la lucha por el dominio de los recursos naturales (el dominio de la tierra, el agua, las semillas, la ganadería y la pesca...). La distribución del agua no se hace de la misma forma que la población. Además, el problema más serio es el de la calidad del agua, pues mueren aprox. 27.000 personas/día por la insalubridad del agua. La concentración de las tierras y los bosques en pocas manos provoca uno de los factores más graves de los desequilibrios ecológicos: las migraciones del campo a las grandes urbes. Aunque la biotecnología puede ayudar a mejorar la agricultura, su orientación actual promete más bien daños al medio ambiente, una mayor industrialización de la agricultura y una intrusión más profunda de intereses privados en el sector público. La dominación económica y política de las multinacionales de la alimentación y la biotecnología en la agricultura se hace a costa de la salud de los consumidores, de la ruina de los campesinos y las pequeñas fincas familiares, la vida silvestre y el medio ambiente. b) Violencia contra la naturaleza Los países del sur deben a países e instituciones del norte cantidades que no pueden pagar sin graves riesgos para la supervivencia de sus poblaciones. Su endeudamiento agudiza aún más su pobreza y subdesarrollo. Pero no sólo debe el sur, sino que el norte desarrollado tiene una importante "deuda ecológica" con el sur. ¿A qué llamo "deuda ecológica"? Sobre todo, a la originada dos hechos: el comercio ecológicamente desigual y el uso desproporcionado de los recursos naturales llevado a cabo históricamente por el norte[1]. Se trata de buscar una retribución justa por el uso de los recursos en beneficio del norte y en perjuicio del bienestar del sur. b.1) Por comercio ecológicamente desigual Al exportar productos agrícolas también se exportan nutrientes, así como elementos químicos esenciales para la vida (carbono, oxígeno, hidrógeno, nitrógeno, azufre y fósforo) que no han sido repuestos. Las exportaciones de algunas materias primas extraídas en los países del sur, para satisfacer los mercados en el norte industrializado, han producido daños locales, tales como la contaminación: -con mercurio, en la minería del oro, Otro daño local producido por este comercio desigual es la no disponibilidad de recursos no renovables para el consumo de las poblaciones futuras del sur, tales como el petróleo, especies forestales, semillas o pesca. b.2) Por desproporcionado uso de recursos Es decir, el llevado a cabo por el norte para satisfacer sus altos niveles de consumo, a costa del sur. ¿En qué campos? En estos mismos: -en materias primas (madera, pesca, petróleo, minerales...) y
conocimientos (sobre semillas, plantas medicinales, usos tradicionales...); ¿Hasta cuándo estarán dispuestos los pueblos del sur, donde se encuentran las más importantes reservas de la biosfera, a seguir alimentando el desarrollo del norte a costa de su presente y su futuro? La lógica de la interdependencia y la cooperación debe prevalecer sobre la lógica de la competitividad y el consumo. c) Respuesta de la naturaleza Cada año, el día 5 de junio, la ONU invita a celebrar el día mundial del medio ambiente. Últimamente, los problemas que más preocupan son: el cambio climático, la cantidad y calidad de los recursos hídricos, la deforestación, la desertización y la mala gestión y protección pública de los recursos naturales[2]. A grandes rasgos planetarios, la tierra del sur es la más rica y la menos contaminada, pero tiene un problema ecológico: que no les aprovecha, ni está en manos de sus pobladores. El acceso a la propiedad de los bienes y recursos necesarios para satisfacer sus necesidades vitales les está vedado por un sistema de relaciones comerciales y de propiedad estructuralmente perverso. Casi siempre se une la propiedad privada a la posesión de la tierra, y es verdad. La tierra es para los habitantes del sur su mayor fuente de subsistencia y riqueza. No obstante, a estos varios miles de millones se les niega la tierra en beneficio de la posesión privadora y privativa de los grandes terratenientes. En efecto, la seguridad alimentaria de miles de millones de personas del Tercer Mundo depende de sistemas tradicionales de agricultura y de su arraigo a la tierra que siempre han cultivado. Según un informe del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA, 2001), el 75% de los 1.200 millones de personas que viven con menos de 1 dólar/día residen en zonas rurales, donde la economía es agrícola. No obstante, entre 1987 y 1998, el monto de la asistencia a la agricultura disminuyó un 66% y también disminuyeron las inversiones en general en la agricultura y en las zonas rurales. Para reducir a la mitad la pobreza mundial en el plazo fijado, 2050, es necesario cambiar esta tendencia de modo a revitalizar el desarrollo agrícola y responder a las necesidades de la población rural. También es necesario adoptar medidas a escala mundial para dotar a los campesinos pobres de mejor acceso a las tierras, el agua, la tecnología y el capital, así como a los mercados, que deben ser más abiertos. El FIDA reclama también la adopción de políticas para combatir el prejuicio contra las mujeres y las niñas, que constituyen la mayoría de los campesinos pobres y cuya pobreza suele estar reforzada por obstáculos culturales y jurídicos. Recordemos, además, que el 20% de la población del planeta no tiene acceso al agua potable y el 50% carece de servicios de saneamiento adecuados. Por otra parte, más del 80% de los bosques están destruidos o degradados, un 25% de las especies de mamíferos del mundo está en grave peligro de extinción y la diversidad biológica está desapareciendo a un ritmo alarmante. c.1) La naturaleza castigada se rebela Europa se está enterando de lo que significa el cambio climático. En los últimos años hemos asistido a borrascas, tempestades, lluvias torrenciales, inundaciones, suelos saturados, cosechas perdidas, frío o calor a destiempo, asolando regiones enteras del planeta. Lo que había ocurrido en años anteriores en el sur, desde el 2010 empezó a ser algo familiar en el norte. Con todo, las peores catástrofes naturales (o rebelión de la naturaleza) siguen produciéndose en el sur, como es el caso: -del Niño
y la Niña en la zona del Pacífico, La 3ª sesión de la VI Conferencia Mundial sobre Cambio Climático (Bonn, julio 2001) volvió a confirmar que a Estados Unidos, el país que más contamina del mundo, le preocupa poco el clima global y la calidad de vida en general. La humanidad entera debe tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de vida y de producción y consumo, importantes para combatir el cambio de clima o, al menos, las causas humanas que lo producen. El efecto invernadero es el que causan los gases emitidos (CO2 mayormente) por la actividad humana que, al concentrarse en la atmósfera, impiden que el calor de los rayos solares reflejado por la tierra se pierda en el espacio. Este fenómeno contribuye a que la temperatura de la tierra y el mar, estable durante millones de años, aumente a un ritmo jamás conocido. Lo peor de todo esto es que afecta sobre todo a los pobres del sur. c.2) Proteger la tierra es proteger sus pobladores Sin embargo, hay otras formas actuales de propiedad privada. Me refiero a la posesión del conocimiento, del saber, de la información, de la técnica... y de una cultura. La globalización, que teóricamente significa que más personas podrán tener más acceso a mayores beneficios de consumo y recursos técnicos, realmente está produciendo que los pobres del Sur se conviertan en consumidores endeudados y privados de sus recursos naturales. Hoy en día, no se transfiere conocimiento y técnica a los países del sur, sino productos del norte a precios inalcanzables, sólo asequibles a unos pocos. En esta transferencia distributiva de los bienes del conocimiento, el sistema educativo juega un papel importante. Hay que cuidar que los proyectos educativos estén estructuralmente al servicio de la sociedad y, sobre todo, de los más desheredados. El sistema educativo debe garantizar el potencial humano adecuado a las necesidades sociales, económicas y políticas y a la supervivencia y desarrollo de las comunidades con sus culturas, tradiciones, lenguas y valores. Las catástrofes naturales son una de las causas de destrucción total de un hábitat. Un medio humano puede convertirse en inhabitable debido a la conjunción de condiciones económicas y climáticas desfavorables. El hambre y la sequía son factores causantes de la desaparición de algunas comunidades con sus lenguas y culturas (según David Crystal). d) Desarrollo sostenible El desarrollo sostenible plantea con claridad la interdependencia entre todos los pueblos y seres del planeta, entre las generaciones presentes y futuras, y la necesidad de buscar soluciones globales. Un mundo interdependiente significa que: -las consecuencias perjudiciales de los estilos de vida, producción
y consumo, afectan a todos, La interdependencia nos obliga a pensar en un solo mundo, un proyecto común, mas ¿qué es "desarrollo sostenible"? Para los economistas consiste en mantener el crecimiento económico. Para los biólogos consiste en defender la conservación de la biosfera. Algunos más críticos piensan que, con esta expresión, se pretende conservar el nivel de vida de los países ricos. Sin embargo, parece que hay acuerdo en señalar que el desarrollo sostenible tiene que ver con los problemas que nuestras acciones actuales crearán a las generaciones futuras. En el Informe Brundtland-1987, subtitulado "nuestro futuro común", se define el desarrollo sostenible como "aquél que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras, a la hora de satisfacer las propias necesidades". La soberanía alimentaria de los pueblos y la sostenibilidad del desarrollo humano exigen la gestión solidaria del planeta. Las estimaciones más optimistas dicen que hay recursos naturales de sobra. El problema radica en cómo se obtienen, cómo se utilizan y, sobre todo, cómo se reparten. El equilibrio ecológico es una exigencia de la pervivencia de las comunidades humanas, las culturas y los pueblos, en definitiva, del propio planeta. Es fácil descubrir que el desarrollo sostenible se ve con ojos distintos en el norte y en el sur. El norte enfatiza el mantenimiento de sus niveles de producción y consumo y asegura poseer los medios para evitar que continúe el daño al medio ambiente. Para el sur, la visión es muy distinta, no se puede separar la crisis del desarrollo de la crisis del medio ambiente. El sur no cree que los países ricos puedan continuar con sus actuales objetivos económicos sin provocar un serio deterioro al entorno. El consumo de recursos naturales y los daños ecológicos son demasiado graves como para pensar que se solucionen con simples reformas técnicas. Urge un nuevo planteamiento con referencias nuevas: el planeta y la humanidad. Para llevarlo a cabo, el norte tiene que modificar sus pautas de posesión de las tierras, del agua, de materias primas, de producción y consumo. Este objetivo plantea exigencias al mundo rico, que ahora está en pleno avance de globalización neoliberal. Ahora bien, "si no adopta prácticas de desarrollo sostenible, la humanidad tendrá que enfrentarse al deterioro del medio ambiente y propiciará incluso un desastre ecológico", advierte el informe Población y Desarrollo-2001 del Fondo de Población de la ONU. El desarrollo, cuyo fin es hacer que el hombre sea "capaz de ser por sí mismo agente responsable de su mejora material, de su progreso moral y de su desarrollo espiritual", se concreta en "proyectos de desarrollo agrícola, sanitario, cultural, social y de promoción de la mujer", que por general "se llevarán a cabo mediante todas las obras y actividades que ayuden a la liberación integral del hombre en los países del Tercer Mundo". Para más información, se trata de palabras de Manos Unidas[3]. d.1) Vivienda digna "Una casa digna y una vida humana para todos los pobres del mundo". Esta fue la reivindicación que presentó la Santa Sede en la sesión especial de la ONU sobre asentamientos humanos, celebrada en junio de 2001, bajo nombre de Habitat+5. Según los estudios de la ONU, el 50% la humanidad vive en centros urbanos, y este número está destinado a crecer. Además, casi 1.000 millones de personas vive en guetos o en zonas degradadas, y 100 millones no tienen casa. La comunidad internacional no puede olvidarse de estas personas, muchas de ellas víctimas de conflictos, desastres naturales y crisis económicas, obligadas a dejar sus propias casas y sus ambientes de vida, para separarse de sus propias familias. La situación de los "sin techo" acarrea también que, viviendo en la pobreza total, están privados de los servicios esenciales como el agua potable, la educación, la asistencia sanitaria y una alimentación adecuada, bienes necesarios para llevar una vida digna. La necesidad de garantizar el desarrollo sostenible en las ciudades, y un alojamiento digno para todos en Asia, América y África, estimulando la solidaridad mundial. Una de las iniciativas más fecundas es la que se realiza en torno a los niños de la calle, las madres gestantes adolescentes y sus familias. d.2) Energía alternativa Los apagones en algunas ciudades del norte del planeta crispan los ánimos y alteran el clima social de sus habitantes. Los ciudadanos del mundo rico sólo nos damos cuenta del valor de un bien cuando lo perdemos o corremos el riesgo de perderlo. Es difícil imaginar las ciudades sin coches, a pesar de la crisis del petróleo y del aumento constante del precio de los combustibles. Las diferentes formas de energía son el soporte indispensable del modelo de desarrollo de los países industrializados. A la par que aumenta el desarrollo de un país, aumenta su consumo energético, que es también el principal causante del deterioro ambiental, si se hace con energías perecederas. Sin embargo, la realidad en las comunidades del sur es bien diferente. En las zonas rurales del Tercer Mundo, unos 1.800 millones de personas no tienen acceso a la electricidad de una forma regular, bien porque la red no llega, bien porque sus ingresos no les permiten pagar la factura eléctrica. En estos países, la quema de leña para cocinar, además de contribuir a la deforestación, es responsable de numerosas infecciones oculares y respiratorias, enfermedades crónicas y cáncer de pulmón, especialmente entre las mujeres y los niños, que son los que pasan más tiempo en el hogar. En conjunto, según la OMS, esta contaminación produce algo más de 2 millones de muertes al año en el mundo. ¿Hay esperanza energética para los pueblos del sur? ¿Cómo pueden desarrollarse sin energía? Para resolver este problema es necesario que los pueblos del norte limiten de manera importante el consumo de energía (sobre todo, la no renovable), y que transfieran recursos al sur para apoyar políticas y programas de desarrollo sostenible. La experiencia demuestra que las energías solar y eólica son alternativas válidas, desde el punto de vista ecológico y económico. d.3) Acceso al agua potable Coincidiendo con el día mundial del medio ambiente de 2001, el secretario general de la ONU (Kofi Annan) anunció la puesta en marcha del Estudio Mileniario del Ecosistema, sobre el estado de los océanos, los ríos, los bosques y las superficies agrícolas en nuestro planeta. Un año antes, en marzo de 2000, el II Foro Mundial del Agua, realizado en La Haya, alertó sobre la posibilidad de sufrir una escasez aguda de agua dentro de 25 años, si no se actuaba con urgencia. Los impactos ambientales son imprevisibles y pueden afectar a unos 3.000 millones de personas. Pero es previsible que el agua, el control del "oro azul" por parte de grandes empresas mundiales, se convierta en una de las principales fuentes de conflictos a finales del s. XXI. Frente a la debilidad de los compromisos gubernamentales adoptados en el Foro de La Haya, las ONGd reclaman: -que el
agua sea declarada un derecho humano básico y no sólo una necesidad básica; .
_______ [1] cf. PARRA MALDONADO, J. A; "Deuda externa. ¿Y la deuda ecológica?", en Alandar, CLXXIX (2001). [2] cf. SHIRAZ, S: "Ecología: el imperialismo se disfraza de verde. El norte y el sur no comparten la misma visión sobre el medio ambiente", en Correo de la Unesco, IV (2001). [3] cf. MANOS UNIDAS, Estatutos, art. 5 y 7. |