Conciencia Ecológica

José Román Flecha
Mercabá, 1 junio 2026

        La solución a los problemas globales del ambiente y del desarrollo puede alcanzarse sólo mediante un profundo cambio de nuestra conciencia en la relación con la naturaleza. Una "conversión ecológica", como en su día solicitó el papa Juan Pablo II, es la premisa necesaria para el éxito del desarrollo sostenible.

        El respeto hacia la creación y la gratitud por los dones de la vida constituyen la base de una relación responsable con la naturaleza. La corresponsabilidad hacia la creación entendida como “casa” común (oikos) constituye simultáneamente una tarea y una oportunidad para una nueva calidad del ekumene.

        El futuro de la civilización depende de un cambio ético y cultural en la percepción de la naturaleza, que debe, por eso, estar en el centro de un trabajo intensivo de formación. También las instituciones científicas reconocidas, como el World Watch Institute, asignan a las Iglesias una tarea y una competencia importantes, a la hora de crear respecto, estima y capacidad de juicio para proteger la vida en todas sus dimensiones.

        Desde el punto de vista de la formación hacia una humanidad ecológica, la fe adquiere una acuciante actualidad, como presupuesto de una postura positiva y gozosa con la creación, marcada por la empatía y por la preocupación con la naturaleza.

        Objetivo de tal formación es la autoeducación de la persona para relacionarse con la creación de forma estético-sensitiva, ética y religioso-contemplativa que, incluso gozando y utilizando los recursos, respeta la idea de que la naturaleza no pueda convertirse en un simple bien de consumo. La pedagogía es una gran ayuda en esto porque en sus ámbitos entra también el desarrollo de la conciencia, del conocimiento, de la capacidad y de la participación activa.

        Las comunicaciones presentadas que han presentado distintos países han mostrado una gran variedad de iniciativas para la educación ambiental. Así, por ejemplo, se han introducido cursos de estudio para la protección ambiental en multitud de universidades, por no citar el día de la creación, el día de acción de gracias o la jornada de los pájaros.

        Como oportunidad de intervención en la formación de una opinión pública en el ámbito político se ha propuesto que las CCEE y la COMECE elaboren un comentario al anunciado "libro verde" de la UE, en el que, entre otras cosas, se tratará de estilos de vida para un desarrollo sostenible. También es deseable que se celebren encuentros regionales entre países o entre grupos de países para intercambiar experiencias, modelos, métodos didácticos de formación ambiental.

a) La mejor reforma, una mejor percepción de la naturaleza

        Junto a la cuestión de los cambios climáticos, la situación de la agricultura representa el problema más urgente del desarrollo global. El actual sistema agrícola europeo no es sostenible, y muchos agricultores se encuentran en una profunda crisis financiera.

        Al mismo tiempo, las exportaciones de la superproducción altamente subvencionada de productos oprimen y destruyen los mercados de los países en vías de desarrollo y tienen su parte de responsabilidad en el crecimiento del hambre en el mundo.

        La imposición de estándares ecológicos es una premisa fundamental para el desarrollo sostenible. Frente a los países en vías de desarrollo debe quedar claro y creíble que no se trata de un nuevo proteccionismo, sino del bien común mundial.

        Las reformas necesarias y urgentes podrán tener éxito sólo sobre la base de un cambio de la conciencia y del conocimiento de las complejas interrelaciones ecológicas, del valor de los animales en cuanto forman parte de la creación y del deber de la responsabilidad global.

        En países en vía de desarrollo, una clave para el éxito de las ayudas al desarrollo es la formación que hace posibles los procesos de aprendizaje individual y la transmisión de las experiencias positivas.

        También es significativo el nexo creativo entre objetivos ecológicos y económicos, como por ejemplo a través de la promoción del cultivo de plantas de energía, de la creación de bosque para la protección del clima o también de estanques ecológicos en terrenos agrícolas. Por poner otro ejemplo, hasta el turismo con bajo impacto ambiental puede también contribuir a un desarrollo sostenible de espacios agrícolas.

        En definitiva, el motivo conductor de la sostenibilidad, fundado sobre la ética, representa una oportunidad importante para evitar los errores que la agricultura ya ha cometido en diversos estados nacionales.

b) Sin paz con la naturaleza, imposible la paz entre humanos

        Las guerras son siempre también catástrofes ecológicas; una amenaza ambiental todavía más grave deriva de las armas bacteriológicas y del armamento espacial. La lucha por los siempre muy escasos recursos naturales, especialmente el agua, puede llegar a ser causa de nuevas guerras.

        La protección del ambiente es, en este punto, un punto central para una política de paz preventiva, y una de las mejores políticas de salud preventiva (sobre todo, porque la mayor parte de los graves problemas de salud están en relación estrecha con los problemas ambientales, como contaminación de las aguas, alimentos, epidemias...

        Un desarrollo sostenible es posible solamente si se llega a una transformación de los procesos políticos. Es necesaria una mayor participación y esto presupone la libertad de los medios a nivel mundial y un esfuerzo muy intenso en la formación, clave para una programación innovadora para el futuro.

        La formación de una conciencia ambiental global es un pre-requisito indispensable para el desarrollo sostenible. En este campo, hasta la Iglesia puede ser de vital ayuda, como red global extraordinaria a través de la cual:

-canalizar relaciones intensas en todo el mundo,
-afianzar los lazos locales de cada comunidad.

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  Act: 01/06/26       @portal de ecología            E D I T O R I A L    M E R C A B A     M U R C I A