Efectos del Aluminio

María Heibel
Mercabá, 22 junio 2026

        Desde hace años se ha señalado al aluminio como la principal causa de intoxicación, y no sólo por las sustancias contaminantes del suelo (latas, maquinaria...) sino también por las sustancias que caen de los aviones. En concreto, esta lluvia ácida disuelve el aluminio, que abunda en la superficie terrestre en forma de compuestos, y lo libera al medio ambiente, convirtiéndolo en una sustancia nociva.

        El aluminio está presente en nuestros alimentos, en el agua que consumimos, en el suelo, en el aire y en muchas otras fuentes cotidianas, por lo que la mayoría de las personas sufren algún grado de toxicidad por aluminio.

        El aluminio es el 2º elemento más común, y el metal más abundante en la superficie terrestre. Está presente en todas las tierras, constituyendo aprox. el 8,2% de la población terrestre. Existe en diferentes formas (muchas de las cuales no afectan el crecimiento de plantas ni animales), pero su catión de aluminio soluble (Al3+) sí causa toxicidad en las plantas.

        En efecto, el aluminio no existe como metal libre. El aluminio puro no fue extraído hasta 1825 (por parte de Hans Oersted), y se convierte en aluminio soluble cuando se separa y se libera en el suelo.

        Hace años, descubrí varias patentes relacionadas con el desarrollo de plantas resistentes al aluminio. Durante una reciente petición a la EPA, un punto en particular me sorprendió, lo que me llevó a profundizar en un tema que había descubierto por completo en los últimos años: la lluvia ácida, y sus implicaciones para el aluminio.

        Con el paso del tiempo, la atención al problema de la lluvia ácida parece haber disminuido, y ha desaparecido casi por completo de la opinión pública. Sin embargo, la solicitud a la EPA me ha animado a plantear algunas preguntas, sobre todo por la actual intoxicación generalizada por aluminio. La causa de esta intoxicación se atribuye a lo que hay en el cielo, con especial atención a los elementos de condensación que dejan la aeronave. ¿Qué es lo que sucede directamente, desde el momento de su llegada?

        Hoy en día, ya están al descubierto los mecanismos de toxicidad del aluminio, un metal que limita el crecimiento de las plantas y vuelve improductivo el suelo. El aluminio representa un problema particular para los suelos ácidos, que comprenden aproximadamente el 40% de las tierras agrícolas del mundo.

        En los últimos 40 años hemos perdido 1/3 de las tierras cultivables del mundo, porque no producimos nada. Pues bien, uno de los elementos más responsables de este fenómeno es el aluminio.

        La confirmación proviene de la investigación publicada en Plant Physiology, en la que colaboran la Universidad de Queensland, la Universidad del Sur de Australia, la Universidad de Oxford y la Elettra Sincrotrone de Trieste, en el AREA Science Park.

        En los suelos ácidos, los minerales se disuelven y liberan aluminio en la solución, lo que limita el crecimiento de las plantas. Si bien los efectos del aluminio se conocen a partir de los principios del símbolo XX, las causas de su toxicidad para las plantas aún no se comprenden del todo.

        Los investigadores utilizaron un microscopio especial, llamado Twin Mic, para fotografiar por 1ª vez cómo se acumula el aluminio en las raíces de la soja, con el fin de determinar el tiempo de exposición.

        El estudio demostró que los efectos tóxicos del aluminio son extremadamente rápidos (produciéndose en los primeros 5 minutos de exposición al metal), y se deben a una inhibición directa del agrandamiento de ciertas células ubicadas en el ápice de la raíz (que son directamente responsables de su crecimiento).

        Este estudio, como comentó Peter Kopittke, de la Universidad de Queensland, es clave para desarrollar estrategias adecuadas que contrarresten la erosión del suelo agrícola. Y al respecto, propone: "Una posible solución para proteger la producción agrícola es la mejora genética de cultivos más resistentes al aluminio. Por ello, comprender los mecanismos de acumulación y acción del metal, a nivel celular y subcelular, es de fundamental importancia".

        Los expertos han obtenido una serie de mapas químicos que permiten observar cómo el aluminio se concentra en las paredes de estas células, impidiendo su colapso y permitiendo su eliminación cuando sea necesario.

        Debido a la acumulación de aluminio, las raíces no pueden crecer, y la planta no puede acceder al agua y nutrientes necesarios para completar su ciclo reproductivo. El efecto es claramente visible en minutos. Es más, después de 24 horas las células donde se ha concentrado el aluminio permanecen en la misma zona radicular, como han señalado los expertos.

        Ahora que los investigadores han identificado las causas de los efectos nocivos del aluminio, ¿será posible encontrar una solución para evitar que siga intoxicando el ecosistema?

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  Act: 22/06/26       @portal de ecología            E D I T O R I A L    M E R C A B A     M U R C I A