Siembra de Nubes

Aurelio Coutinho
Mercabá, 10 agosto 2026

        Desde hace décadas, el Centro Meteorológico Nacional (NCM) de Emiratos Árabes Unidos (EAU) combina datos de satélites en órbita terrestre baja y satélites geoestacionarios. El sistema permite generar imágenes meteorológicas de alta resolución cada 15 minutos, y eso ayuda a identificar más rápidamente las nubes potencialmente adecuadas para la formación de sombras.

        En 2015, los EAU crearon el Programa de Investigación para la Inducción de la Precipitación (UAEREP), con el objetivo de dar seguimiento a las soluciones necesarias para garantizar la seguridad del agua. El programa fue creado por el profesor Rosenfeld (de la Universidad Hebrea de Jerusalén), en colaboración con la Universidad Zayed de Abu Dabi.

        Unos 10 años después, los EAU empezaron a realizar pronósticos de nubes de 110º, en base al pronóstico de lluvias del NCM. Este año 2026, los EAU han completado 110 misiones de monitoreo de nubes. Las operaciones de manipulación de nubes se han realizado durante todo el año, cuando se han dado las condiciones adecuadas y con el objetivo de aumentar la precipitación de las nubes existentes.

        Durante el invierno, los sistemas meteorológicos suelen generar una extensa capa de nubes en los EAU. En realidad, existe la posibilidad de que aumenten las precipitaciones debido a la formación de nubes convectivas en esta zona y en el sur, a causa del calor diurno y el terreno montañoso.

        Durante los vuelos fuera de las nubes, aeronaves especialmente equipadas liberan partículas de sal natural en ellas. Estos detalles favorecen la agregación y el crecimiento de las gotas de agua, aumentando la probabilidad de precipitación cuando las condiciones meteorológicas son favorables.

        El proceso sólo se lleva a cabo cuando las condiciones meteorológicas permiten la formación efectiva de nubes (en concreto, cuando convergen un sistema de baja presión proveniente del este y un frente de alta altitud).

        Antes de lanzar las misiones, los expertos supervisan la formación de nubes y las condiciones atmosféricas (en concreto, vientos que oscilen entre la dirección más segura y la del norte, con velocidades de hasta 35 km/h), que es cuando el Golfo Pérsico y el Mar de Omán presentan condiciones marítimas tranquilas.

        En total, los EAU han invertido este 2026 hasta 1,5 millones $ por proyecto. Los proyectos seleccionados incluyen el uso de IA (para evaluar la eficacia de la formación de nubes), nuevos materiales para mejorarla y técnicas locales para aumentar las precipitaciones.

        Del 23 al 27 marzo 2026 diversas zonas de EAU, incluidas Sharjah, Dubai, Ajman y Abu Dabi, sufrieron inundaciones y tormentas eléctricas. En Sharjah se movilizaron aprox. 1.200 trabajadores, y maquinaria pesada para drenar el agua y regular el tráfico de la misma.

a) El modelo de EAU, exitoso

        La Siembra de Nubes de Emiratos Árabes (UAEREP), en coordinación con el NCM, ha sido galardonada con el premio Innovate for Impact, en la reciente Cumbre Mundial de IA de Ginebra, organizada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), en reconocimiento a su "tecnología de superresolución de satélites Virs Leo-Seviri Geo".

        El dr. Mandous, presidente de la OMM, declaró a este respecto: "Este reconocimiento demuestra cómo la inversión estratégica en investigación científica e IA puede traducirse en soluciones prácticas que fortalecen los servicios meteorológicos y abordan los desafíos emergentes del clima y el tiempo, y es fermento de una futura colaboración internacional global en materia de resiliencia climática".

        Por su parte, Alya al Mazrouei, directora del programa UAEREP, declaró: "El reconocimiento subraya el valor de la colaboración conjunta entre las diversas instituciones internacionales, a la hora de abordar los desafíos clave en las ciencias atmosféricas, la mejora meteorológica y la transformación de la investigación en aplicaciones operativas".

        Mediante la aplicación de técnicas avanzadas de aprendizaje automático, el equipo galardonado desarrolló un modelo de superresolución basado en difusión, entrenado con aprox. 8.000 pares de imágenes satelitales. Esto permitió mejorar las imágenes de menor resolución con un nivel de detalle mucho mayor, manteniendo al mismo tiempo la frecuencia de actualización necesaria para las aplicaciones meteorológicas operativas.

        El desarrollo futuro de esta tecnología se centrará en su implementación en tiempo real, y su expansión a través de canales satelitales adicionales para brindar un mayor apoyo a las actividades de pronóstico operativo y mejora de la predicción de lluvia.

b) ¿Por qué los EAU?

        Los EAU utilizan la Siembra de Nubes para garantizar la seguridad hídrica en un clima árido, pues sus precipitaciones se mantienen por debajo de los 100 mm/anuales, mientras que las altas temperaturas provocan una rápida evaporación. Además, la recarga de las aguas subterráneas es más lenta que el consumo nacional de agua.

        La intensificación de las precipitaciones aumenta el suministro de agua existente. Las lluvias adicionales pueden contribuir al abastecimiento de aguas subterráneas, la agricultura y las zonas naturales (cuando las condiciones locales lo permiten), aparte de proporcionar una fuente de agua adicional (junto con la desalinización y las aguas subterráneas).

        La Siembra de Nubes de EAU pueden aumentar el potencial de lluvia hasta en un 20% de nubes adecuadas. Por supuesto, los resultados dependen de la humedad, del viento, del tipo de nubes y de las corrientes de aire ascendentes. La siembra sólo se hace sobre nubes que ya contienen suficiente agua, y las tripulaciones que las siembran no vuelan cuando una nube no puede sustentar el crecimiento de gotitas.

c) Método llevado a cabo por EAU

        En 1º lugar, los meteorólogos del NCM rastrean las nubes mediante radar, estaciones meteorológicas y datos satelitales. Los pronosticadores buscan nubes convectivas con un fuerte movimiento ascendente del aire, hasta que las encuentran y avisan al UAEREP. Los equipos meteorológicos evalúan la humedad, el viento, las turbulencias y el tamaño de las gotas de agua de las nubes.

        En 2º lugar, aeronaves especiales de EAU sobrevuelan la base de una nube adecuada. Unas bengalas acopladas a las alas liberan diminutas partículas de NaCl y KCl.

        Estas sales naturales atraen el agua hacia el interior de la nube. Pequeñas gotitas se acumulan alrededor de cada partícula, y chocan con otras gotitas. El aire ascendente mantiene las gotitas en movimiento. Las colisiones repetidas producen gotas más grandes y pesadas. La gravedad atrae entonces esas gotas hacia el suelo, en forma de lluvia.

        La siembra de nubes acelera este proceso natural. No puede producir lluvia a partir de cielos despejados o nubes secas, y su éxito depende de colocar las partículas de sal dentro de la sección correcta de una nube activa. Los vuelos de verano suelen tener como objetivo las montañas del este y las zonas del interior del sur. El calor diurno y el terreno montañoso favorecen la formación de nubes durante la tarde.

c.1) La siembra in situ de nubes

        En la Siembra de Nubes operan 4 aeronaves Beechcraft King Air C-90. Una red de monitoreo apoya los vuelos, con 75 estaciones meteorológicas automáticas y 6 estaciones de radar.

        Los controladores supervisan el crecimiento de las nubes en tiempo real. Los pilotos reciben actualizaciones de ruta a medida que las células nubosas se mueven, se fortalecen o se debilitan. Sus decisiones han de ser rápidas, pues las nubes de verano pueden formarse y desaparecer con rapidez.

        Después de la siembra, el radar rastrea los cambios dentro de la nube. Los meteorólogos también monitorean dónde se desarrolla la lluvia, y cuánto tiempo permanece activa la nube. Por su parte, las tripulaciones han de seguir estando preparadas de facto, para que los aviones puedan despegar ipso facto cuando aparezcan nuevas nubes adecuadas.

        A nivel general, también hay que saber que:

-los generadores terrestres también pueden liberar partículas de sal en las nubes de montaña,
-las corrientes de aire locales transportan esas partículas hacia arriba.

c.2) La aportación de la IA

        El UAEREP está ampliando la investigación en IA, materiales avanzados y aeronaves autónomas. Un proyecto lanzado en junio de 2026 ya utilizaba la IA para diseñar y probar nuevos materiales para la formación de hielo. También se están desarrollando sistemas de aprendizaje automático (de la IA) para evaluar las condiciones de las nubes en tiempo real.

        Los aviones autónomos están empezando a transportar pequeños sensores a zonas de nubes difíciles. Estos sensores miden la temperatura, el viento, las turbulencias y el tamaño de las gotas.

        El software de la IA también sirve para guiar a las aeronaves hacia las zonas nubosas con mayor potencial de lluvia. ¿Cómo? Evaluando qué materiales transportan cada nube, y descifrando cuáles pueden atraer más agua y funcionar de manera más eficiente bajo las condiciones climáticas de cada momento.

        Los sistemas de entrega inteligentes pueden colocar el material de siembra donde el crecimiento de las gotas es mayor. Una mejor precisión también permite a los equipos aprovechar mejor las ventanas de nubes adecuadas.

        Las prioridades de la IA de UAEREP para el futuro incluyen fabricar materiales de siembra, para colocar dichos materiales en las ventanas de las nubes adecuadas (es decir, donde el crecimiento dela gota es potencialmente mayor).

.

  Act: 10/08/26       @portal de ecología            E D I T O R I A L    M E R C A B A     M U R C I A