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Siembra de Nubes Aurelio
Coutinho
Desde
hace décadas, el Centro Meteorológico Nacional (NCM) de Emiratos Árabes
Unidos (EAU) combina datos de satélites en órbita
terrestre baja y satélites geoestacionarios. El sistema permite generar imágenes
meteorológicas de alta resolución cada 15 minutos, y eso ayuda a identificar
más rápidamente las nubes potencialmente adecuadas para la formación de
sombras. En 2015, los EAU crearon el Programa de Investigación para la Inducción de la Precipitación (UAEREP), con el objetivo de dar seguimiento a las soluciones necesarias para garantizar la seguridad del agua. El programa fue creado por el profesor Rosenfeld (de la Universidad Hebrea de Jerusalén), en colaboración con la Universidad Zayed de Abu Dabi.
Unos
10 años después, los EAU empezaron a realizar pronósticos de nubes de 110º,
en base al pronóstico de lluvias del NCM. Este
año 2026, los EAU han completado 110 misiones de monitoreo de nubes. Las
operaciones de manipulación de nubes se han realizado durante todo el año, cuando
se han dado las condiciones adecuadas y con el objetivo de aumentar la
precipitación de las nubes existentes.
Durante el invierno, los sistemas meteorológicos suelen generar una
extensa capa de nubes en los EAU. En realidad,
existe la posibilidad de que aumenten las precipitaciones debido a la formación
de nubes convectivas en esta zona y en el sur, a causa del calor diurno y el
terreno montañoso.
Durante
los vuelos fuera de las nubes, aeronaves especialmente equipadas liberan partículas
de sal natural en ellas. Estos detalles favorecen la agregación y el
crecimiento de las gotas de agua, aumentando la probabilidad de precipitación
cuando las condiciones meteorológicas son favorables. El proceso sólo se lleva a cabo cuando las condiciones meteorológicas permiten la formación efectiva de nubes (en concreto, cuando convergen un sistema de baja presión proveniente del este y un frente de alta altitud).
Antes de lanzar las misiones, los expertos
supervisan la formación de nubes y las condiciones atmosféricas (en concreto, vientos que
oscilen entre la dirección más segura y la
del norte, con velocidades de hasta 35 km/h), que es cuando el Golfo Pérsico y el Mar de Omán
presentan
condiciones marítimas tranquilas. En total, los EAU han invertido este 2026 hasta 1,5 millones $ por proyecto. Los proyectos seleccionados incluyen el uso de IA (para evaluar la eficacia de la formación de nubes), nuevos materiales para mejorarla y técnicas locales para aumentar las precipitaciones.
Del 23
al 27 marzo 2026 diversas zonas de EAU,
incluidas Sharjah, Dubai, Ajman y Abu Dabi, sufrieron inundaciones y tormentas
eléctricas. En Sharjah se movilizaron aprox. 1.200 trabajadores, y
maquinaria pesada para drenar el agua y regular el tráfico de la misma. a)
El modelo de EAU, exitoso La Siembra de Nubes de Emiratos Árabes (UAEREP), en coordinación con el NCM, ha sido galardonada con el premio Innovate for Impact, en la reciente Cumbre Mundial de IA de Ginebra, organizada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), en reconocimiento a su "tecnología de superresolución de satélites Virs Leo-Seviri Geo".
El
dr. Mandous, presidente de la OMM, declaró a este
respecto: "Este
reconocimiento demuestra cómo la inversión
estratégica en investigación científica e IA puede
traducirse en soluciones prácticas que fortalecen los servicios meteorológicos
y abordan los desafíos emergentes del clima y el tiempo, y es fermento de una
futura colaboración internacional global en materia de resiliencia climática".
Por
su parte, Alya al Mazrouei, directora del programa UAEREP, declaró: "El reconocimiento subraya el valor de la colaboración
conjunta entre las diversas instituciones internacionales, a la hora de abordar los desafíos clave en las ciencias atmosféricas,
la mejora meteorológica y la transformación de la investigación
en aplicaciones operativas".
Mediante
la aplicación de técnicas avanzadas de aprendizaje automático, el equipo
galardonado desarrolló un modelo de superresolución
basado en difusión, entrenado con aprox. 8.000 pares de imágenes satelitales.
Esto permitió mejorar las imágenes de menor resolución con un
nivel de detalle mucho mayor, manteniendo al mismo tiempo la frecuencia de
actualización necesaria para las aplicaciones meteorológicas operativas.
El
desarrollo futuro de esta tecnología se centrará en su implementación en
tiempo real, y su expansión a través de canales satelitales
adicionales para brindar un mayor apoyo a las actividades de pronóstico
operativo y mejora de la predicción de lluvia. b)
¿Por qué los EAU?
Los
EAU utilizan la Siembra de Nubes para garantizar la
seguridad hídrica en un clima árido, pues sus precipitaciones se mantienen
por debajo de los 100 mm/anuales, mientras que las altas temperaturas provocan una rápida
evaporación. Además, la recarga de las aguas subterráneas es más lenta que
el consumo nacional de agua.
La
intensificación de las precipitaciones aumenta el suministro de agua existente.
Las lluvias adicionales pueden contribuir al abastecimiento de aguas subterráneas,
la agricultura y las zonas naturales (cuando las condiciones locales lo permiten),
aparte de proporcionar una fuente de agua adicional (junto con la desalinización y las
aguas subterráneas).
La
Siembra de Nubes de EAU pueden aumentar el
potencial de lluvia hasta en un 20% de nubes adecuadas. Por supuesto, los
resultados dependen de la humedad, del viento, del tipo de nubes y de las corrientes
de aire ascendentes. La siembra sólo se hace sobre nubes que ya contienen suficiente agua, y las tripulaciones
que las siembran no
vuelan cuando una nube no puede sustentar el crecimiento de gotitas. c)
Método llevado a cabo por EAU
En
1º lugar, los
meteorólogos del NCM rastrean las nubes mediante radar, estaciones
meteorológicas y datos satelitales. Los pronosticadores buscan nubes
convectivas con un fuerte movimiento ascendente del aire, hasta que las
encuentran y avisan al UAEREP. Los equipos meteorológicos evalúan la humedad, el
viento, las turbulencias y el tamaño de las gotas de agua de las nubes.
En
2º lugar,
aeronaves especiales de EAU sobrevuelan la base de una nube adecuada. Unas bengalas
acopladas a las alas liberan diminutas partículas de NaCl y KCl.
Estas
sales naturales atraen el agua hacia el interior de la nube. Pequeñas gotitas
se acumulan alrededor de cada partícula, y chocan con otras gotitas. El
aire ascendente mantiene las gotitas en movimiento. Las colisiones repetidas
producen gotas más grandes y pesadas. La gravedad atrae entonces esas gotas
hacia el suelo, en forma de lluvia.
La
siembra de nubes acelera este proceso natural. No puede producir lluvia a partir
de cielos despejados o nubes secas, y su éxito depende de colocar las partículas de sal dentro de la
sección correcta de una nube activa. Los vuelos de verano suelen tener como
objetivo las montañas del este y las zonas del interior del sur. El calor
diurno y el terreno montañoso favorecen la formación de nubes durante la
tarde. c.1)
La siembra in situ de nubes
En
la Siembra de Nubes operan 4 aeronaves Beechcraft King Air C-90. Una red de monitoreo apoya los vuelos, con
75 estaciones meteorológicas automáticas y 6 estaciones de radar. Los controladores supervisan el crecimiento de las nubes en tiempo real. Los pilotos reciben actualizaciones de ruta a medida que las células nubosas se mueven, se fortalecen o se debilitan. Sus decisiones han de ser rápidas, pues las nubes de verano pueden formarse y desaparecer con rapidez. Después de la siembra, el radar rastrea los cambios dentro de la nube. Los meteorólogos también monitorean dónde se desarrolla la lluvia, y cuánto tiempo permanece activa la nube. Por su parte, las tripulaciones han de seguir estando preparadas de facto, para que los aviones puedan despegar ipso facto cuando aparezcan nuevas nubes adecuadas. A nivel general, también hay que saber que: -los generadores
terrestres también pueden liberar partículas de sal en las nubes de montaña, c.2)
La aportación de la IA
El
UAEREP está ampliando la investigación en IA, materiales
avanzados y aeronaves autónomas. Un proyecto lanzado en junio de 2026 ya utilizaba
la IA para diseñar y probar nuevos materiales para la formación de hielo. También
se están desarrollando sistemas de aprendizaje automático (de la IA) para evaluar las
condiciones de las nubes en tiempo real.
Los
aviones autónomos están empezando a transportar pequeños sensores a zonas de nubes difíciles.
Estos sensores miden la temperatura, el viento, las turbulencias y el tamaño de
las gotas.
El
software de la IA también sirve para guiar a las aeronaves hacia las zonas nubosas con
mayor potencial de lluvia. ¿Cómo? Evaluando qué materiales transportan cada
nube, y descifrando cuáles pueden atraer más agua y
funcionar de manera más eficiente bajo las condiciones climáticas de cada
momento.
Los
sistemas de entrega inteligentes pueden colocar el material de siembra donde el
crecimiento de las gotas es mayor. Una mejor precisión también permite a los
equipos aprovechar mejor las ventanas de nubes adecuadas. Las prioridades de la IA de UAEREP para el futuro incluyen fabricar materiales de siembra, para colocar dichos materiales en las ventanas de las nubes adecuadas (es decir, donde el crecimiento dela gota es potencialmente mayor). .
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