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Trata Biológica de Datos Patrick
Wood El primer Centro Biológico de Datos del mundo fue levantado en marzo de 2026 en Melbourne (Australia), utilizando, para empezar, 16 millones de ¡neuronas humanas vivas! para procesar datos. Dicho Centro de Datos de Melbourne afirma que las neuronas humanas se extraen de la sangre, y que luego se convierten en células madre. Así mismo, asegura al público que: -las células no se obtienen de cerebros humanos, ni de tejido
fetal,
El argumento principal
que esgrime el Centro de Datos de Melbourne es la Crisis Energética
de la IA, y no los FLOPS. Sus filiales, Cortical Labs y Day One,
argumentan que el hardware biológico
puede procesar información con una fracción de la potencia de un rack de GPU,
lo cual es inquietante. De hecho, el
prototipo incorpora 20 unidades de computación biológica CL1 en un único rack
de servidores. El Centro de Datos de Melbourbe fue impulsado por la Facultad de Medicina Yong Loo Lin de la Universidad Nacional de Singapur (NUS Medicine). Para desarrollar el prototipo, la universidad colaboró con Day One (desarrollador de centros de datos) y Cortical Labs (una empresa emergente de bioinformática). Investigadores en Singapur patentaron, el 6 agosto 2026, un 2º prototipo de Centro de Datos, que está empezando a utilizar neuronas humanas vivas para procesar información, en lugar de depender únicamente de los chips de silicio. El evento incluyó la integración de matrices de microelectrodos y la monitorización en tiempo real de la actividad neuronal roja. Más de 80 invitados observaron el funcionamiento de las unidades CL1 y del Cortical Cloud.
El
Centro Biológico de Datos de Singapur está ubicado en el Instituto de Ciencias Biológicas de
la NUS Medicine, compuesto por 20 unidades de
computación biológica CL1. La CL1 es la 1ª computadora biológica
programable comercial del mundo, que funciona con 800.000 ¡células cerebrales
humanas! cultivadas en el laboratorio.
Rickie
Patani, doctor en neurociencia y profesor de la NUS Medicine, destacó que se
trata del 1º proveedor de
atención médica autónomo e integrado biológicamente del mundo, y vino a
decir que "esta
colaboración supone un verdadero cambio en nuestra concepción de la tecnología
de la información, y en nuestro amplio potencial científico". a)
Células
cerebrales en acción
Los
centros de datos convencionales se basan en procesadores de silicio y unidades
de procesamiento de propósito general (CPU). Generalmente, utilizan refrigeración
por aire estándar para gestionar cargas de trabajo como la computación en la
nube, el alojamiento web y el almacenamiento de datos.
Por
otro lado, la computación biológica utiliza software propio para procesar
datos. Este software consiste en neuronas vivas cultivadas a partir de células
madre. Las neuronas se conectan al hardware informático mediante matrices
microelectrónicas, que permiten la transmisión de señales eléctricas entre
las células biológicas y los sistemas digitales.
Esta
información promete un doble beneficio, según Patani. Estas son sus
inquietantes palabras: "Al cultivar neuronas humanas
vivas, a partir de las células madre, y combinarlas con tecnologías de
vanguardia, no sólo estamos creando una alternativa más eficiente al silicio,
sino también una plataforma que puede ayudarnos a comprender el aprendizaje y
la adaptación hasta su origen biológico". b)
Todo listo
para su uso real
La
NUS Medicine
aportará la experiencia necesaria para mantener vivas las células cerebrales
humanas. El equipo
se encargará del cultivo y la inquietante supervisión de Patani. Los investigadores creen
que la computación biológica podría funcionar con una fracción de la energía
que requieren las computadoras digitales tradicionales.
Esto
podría agravarse cada vez más en la medida en que la IA incremente el consumo
eléctrico de los centros de datos. Según la Agencia Internacional de Energía
(AIE), se prevé que la demanda de electricidad de los Centros Biológicos
de Datos
crezca un 17% para
2027.
Según
Cortical Labs, esta tecnología podría complementar la IA, especialmente en áreas
donde se dispone de pocos datos. La empresa afirma que los sistemas neuronales
vivos pueden aprender información limitada y adaptarse a condiciones
cambiantes. Según Hon Weng Chong, fundador y director ejecutivo de Cortical Labs, las posibles áreas de aplicación incluyen el descubrimiento de fármacos, la robótica humana, la ciberseguridad y la detección de fraudes. En definitiva, "se trata de proponer un camino más sostenible para las tecnologías que dependen de la humanidad", explicó Chong en un comunicado de prensa.
Según
los promotores de esta aberración,
esta tecnología podría supuestamente respaldar la investigación de enfermedades neurológicas
y acelerar el desarrollo de nuevos fármacos. Jamie Khoo, director ejecutivo de
Day One, afirmó que el proyecto "podría contribuir a la comercialización de la
computación biológica". Definitivamente, ¡inquietante! Junto con socios de primer nivel, "podemos contribuir enormemente, en uno de los mercados más orientados a la sostenibilidad del mundo, a transformar la excelente investigación científica en aplicaciones prácticas", concluyó Khoo. .
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