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El Cierre Categorial, en el camino del saber
Zamora,
29 junio 2026 Avanzados ya en el s. XXI, veo necesario explicar algo que sucedió en la década de 1970, cuando el proyecto de Noetología fue abandonado en pro de la Teoría del Cierre Categorial. ¿Por qué? En 1º lugar, la gnoseología dejó marginada a la Noetología en el momento en que aquélla se orientaba hacia el análisis de la identidad asociada a los contextos determinantes, en torno a los cuales se consideraban constituidas las ciencias categoriales (por ejemplo, la economía política, en cuanto ciencia ciencia cerrada, y la economía como ciencia abierta). Ello obligaba a poner en otro plano un proyecto de tratamiento universal y global en el cual las leyes del pensamiento científico (o natural) quedaban mezcladas con las leyes del pensamiento filosófico (o mundano). Se trataba de partir de las ciencias positivas y de renunciar por tanto, en principio, al proyecto de investigación de unas "leyes universales del pensamiento", desde las cuales las leyes del pensamiento científico pudieran pasar a ser un mero caso particular. Las razones para elegir el término gnoseología para designar a la Teoría de la Ciencia, en cuanto indisociable de la teoría de la verdad científica, abandonando el término muy común y equívoco de epistemología, están detalladamente expuestas en la Teoría del Cierre Categorial. Sin embargo, el análisis (propiamente noetológico) de los procedimientos más generales de la razón dialéctica quedaba abierto. El ensayo Sobre la Idea de Dialéctica, publicado en Basilisco (XIX, 1995, pp. 41-50), puede considerarse como un ejercicio de Noetología en el que se utiliza como criterio fundamental de clasificación de las figuras el mismo criterio que ya había sido expuesto por Gustavo Bueno en su Papel de la Filosofía. Hecho este apunte, me veo obligado a consultar el significado de Noetología y de Cierre Categorial. Según el Diccionario Filosófico de Centeno, el término Noetología "es un neologismo propio del materialismo filosófico introducido por Bueno en 1970 en su obra Papel de la Filosofía. La noetología como saber es el proyecto de englobar, en una sola disciplina esencialmente filosófica, la explicación del funcionamiento del conocimiento humano y de la racionalidad generalísima, y no sólo, como se suele hacer, desde la lógica o de la psicología, sino desde una supuesta racionalidad global general (es decir, no desde una disciplina particular)". Puesto que Bueno desechó extenderse demasiado en explicaciones sobre la "racionalidad global general" (que podríamos asimilar al saber absoluto), margino el divagar sobre dicha Noetología para prestar mayor atención a la Teoría del Cierre Categorial, que sí que es referencia esencial en la labor intelectual de Bueno, para el cual Teoría del Cierre Categorial es el nombre que recibe la teoría de la ciencia característica del materialismo filosófico para progresar en el camino del saber. Según la Teoría del Cierre Categorial, la verdad científica es ante todo una verdad construida, más que un valor proposicional o representación. En concreto, se trata de una verdad que: 1º
se atiene a las ciencias positivas ya establecidas (matemáticas, biología,
termodinámica), en la medida en que estas ciencias son independientes unas de
otras; Una ciencia se mantiene en la inmanencia de esa categoría, que no está constituida por un objeto sino por múltiples objetos o términos que mantienen entre sí relaciones definidas y se componen o disocian mediante operaciones capaces de dar lugar a otros términos de la categoría a partir de los precedentes. El cierre alude precisamente a esta capacidad de las operaciones para determinar objetos que siguen perteneciendo a la categoría y la amplían, y en la medida en que este cierre va estableciendo concatenaciones entre objetos que establecen los límites de una unidad categorial se denomina "cierre categorial". Las ciencias, propiamente, ni siquiera son "conocimiento de una realidad exterior a ellas", sino más bien una reconstrucción de la realidad misma que culmina en los momentos en los cuales se logra una identidad sintética entre algunos cursos de sus desarrollos, a través de cuya reconstrucción la identidad sintética puede definir a la verdad científica. Por tanto, la verdad de las ciencias no se predica de la ciencia en general, sino de cada uno de sus teoremas. Y por supuesto, una ciencia no se puede considerar, sin más y exclusivamente, como un conjunto de verdades, puesto que muchos de sus contenidos no son ni verdaderos ni falsos, sino puramente intercalares. Por ejemplo, la verdad del Teorema de Pitágoras (en un triángulo rectángulo el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos) no consiste en la supuesta adecuación de los triángulos rectángulos empíricos con supuestos triángulos ideales que flotasen en un cielo uránico o en la mente de los geómetras. En concreto, su verdad consiste en la identidad misma entre la suma de las áreas de los cuadrados de los catetos y el área del cuadrado de la hipotenusa. Tales especificaciones pretenden demostrar que todo lo relacionado con el saber humano, calificado por Bueno de "materialidad secundo genérica", no va más allá de la "concatenación que captan los sentidos", todos ellos comprendidos en la "materialidad primo genérica". Esto no puede ser de otra manera, si asumimos las coordenadas del propio materialismo filosófico y hacemos de él la más avanzada visión de la realidad considerando fuera de lugar todo lo que tiende a una supuesta y, para ellos, inconsistente espiritualidad para centrarse en todo lo que concierne a la trayectoria vital del "ego trascendental" (es decir, del yo material y pensador por sí mismo como productor de cultura e historia). La Teoría del Cierre Categorial, en su conjunto, no comenzó a publicarse hasta 1992. Y ello debido, en gran medida, a que la juventud de Gustavo Bueno aconsejaba dejar transcurrir algún tiempo para que pudiese tomar las proporciones que le eran debidas. Durante las décadas de 1970 y 1980, diversas contribuciones (seminarios, tesis doctorales, artículos...) determinaron una considerable ampliación y consolidación de la teoría, por medio del análisis gnoseológico de múltiples disciplinas particulares. Con todo, permanecen aún inéditos los puntos centrales de la teoría (la verdad científica como identidad sintética, la teoría de los todos y las partes...), no sin pretender hacer valer que "la mayor potencia de una teoría de la ciencia, respecto de las otras, no se mide tanto por el número de adhesiones o ventajas burocráticas que haya alcanzado en un momento dado, sino por la mayor capacidad para analizar, en cada caso, una ciencia o una parte de una ciencia dada". ¿Cómo se ve la ciencia desde la Teoría del Cierre Categorial? Para responder a esta pregunta, hay que saber que las ciencias operan con categorías. Así, el "cierre categorial" expresa el momento histórico en el que se constituye completamente una teoría científica al cerrarse el sistema de categorías que utiliza, cierre que expresa también el sistema de operaciones que, en cuanto actividad humana, han dado origen a la ciencia en cuestión. La Teoría del Cierre Categorial hace residir la racionalidad (la justificación) en el contexto mismo práctico y material del descubrimiento, al entender la racionalidad como la "organización que cobran los materiales mismos estéticos de la experiencia operatoria, parte de los cuales serían los mismos símbolos del lenguaje" (no menos estéticos, perceptuales, no menos susceptibles de ser operados corpóreamente). Para la Teoría del Cierre Categorial, la materia es "algo que está presente en el interior mismo del proceso formal constructivo" (la forma lógica es la interconexión, conjugada, de las partes materiales). La Teoría del Cierre Categorial hace depender la forma de una ciencia y su verdad "de los nexos (o identidades sintéticas) que resultan del entrelazamiento interno de las partes u objetos materiales producidos por la actividad humana", aunque caben distintas "franjas de verdad". Por lo que nos es dado a entender, es de índole material ("materialidad secundo genérica") la ciencia incorporada por la Teoría del Cierre Categorial, con la salvedad de que el verdadero cierre solamente tiene lugar entre las ciencias que se prestan a determinadas síntesis o resultados demostrables (como las matemáticas, y no como la ética ni la filosofía, que, difícilmente se prestan a síntesis concluyentes). Poco cabe decir sobre la diferencia en niveles de exactitud entre una y otra clase de ciencia, pero sí que mucho respecto a la raíz exclusivamente material de los procesos en los que se desarrollan todas y cada una de los ciencias, cuestión medular del materialismo filosófico a pesar de que no se haya demostrado, ni mucho menos, que todo lo que existe, incluidos los seres humanos, no tiene otro fundamento que el material. .
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