CASIODORO
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Duisburgo, 1 marzo 2020
Johannes Quasten, catedrático de Teología

            Casiodoro nació en Scyllacium (actual Squillace) en el 485, de rica familia de origen sirio que emparentó con la familia Anicia de Boecio, a través de la virgen Proba, hermana de la mujer de Boecio. Su perdido Panegírico de Teoderico describe sus nombramientos de cuestor y cónsul en la corte ostrogoda de Teodorico[1] en el 507 y 511, sucediendo el año 523 al defenestrado Boecio en el cargo de magister officiorum, hasta la muerte de Teodorico[2].

            Casiodoro permaneció siempre indemne en medio de la arriana corte ostrogoda, y en la cresta de la ola a pesar de los dramáticos y cruentos acontecimientos que acompañaron el auge y decadencia del reino godo en Italia, como la condena de su amigo Boecio y el asesinato de su mentora reina Amalasunta.

            El retiro de la vida política coincidió para Casiodoro con una especie de conversión religiosa, no como 1ª aproximación a la fe cristiana sino como giro decisivo y radical, tanto en el plano existencial como en el cultural. Su obra De Anima dio fe de ello, como una obra colosal de la cultura y el pensamiento.

            Durante este retiro de Roma, trató de fundar Casiodoro en la vieja capital imperial una Escuela de Teología, al estilo de las de Alejandría y Nísibe y con el apoyo del papa Agapito I. Hasta que éste último murió y se desvanecieron así sus esperanzas. Eso sí, logró compilar en Roma una biblioteca local, que permaneció abierta hasta su destrucción en tiempos de Totila.

            Del 550 al 554 se desplazó Casiodoro a Constantinopla, acompañando a un papa Vigilio I que allí pronunció su Pragmática Sanción.

            Tras su vuelta a su tierra natal Squillace, fundó una singularísima institución de vida monástica y anacoreta, destinando a cada estilo de vida un tipo de edificio diferente, y dotando a ambos de:

-sus fuentes de sostenimiento, como campos cultivados, molinos, viveros de peces...
-sus fuentes del saber, con una extensa y esmerada biblioteca, conocida habitualmente como Vivarium.

            Poco sabemos de la exacta posición de Casiodoro respecto a la institución monástica de Vivarium por él fundada. No parece que él fuese ordenado sacerdote, ni que hubiese asumido el cargo de prior, ni que hubiese relación entre la Regla que él estableció en Vivarium y la de San Benito. En cambio, sí hay información del patrimonio de libros con que dotó a la biblioteca de Vivarium, a través de unas Institutiones escritas que aportan una especie de catálogo explicado de la biblioteca.

            En Vivarium murió Casiodoro, tras haber escrito un De Orthographia a la edad de 93 años, como guía a los monjes de Vivarium que debían ocuparse en la trascripción de libros antiguos. Su nombre figura inscrito en la hagiografía itálica, tanto por Beda[3] como por Alcuino[4].

a) Mundo godo

            Fue descrito por Casiodoro tanto en su propias etapas de gobierno godo como una vez que se retiró de la vida política, a través de sus libros:

-Laudes, panegírico del 506 sobre los reyes godos Teodorico, Eutarico y Atalarico,
-Chronica, lista consular del 519, precedida de una cronología mundial,
-Historia Gothorum, escrita en 12 libros por encargo de Teodorico,
-Variae, colección de 468 documentos oficiales que él recopiló el año 537:

-edictos, dirigidos a todo el pueblo y a las provincias,
-rescriptos, o respuestas a cuestiones jurídicas planteadas por los magistrados ostrogodos,
-nombramientos, de los candidatos a funcionarios,
-recomendaciones, de los funcionarios al Senado,
-correspondencia diplomática, entre los ostrogodos y la corte bizantina.

            Sobre todo en su Variae, o recopilación epistolar en 12 libros de:

-las cartas de la cuestura goda, que él dirigió, en los libros I al IV,
-las cartas del rey Teodorico, que él escribió en su nombre, en el libro V,
-los nombramientos para los más altos cargos del estado godo, en los libros VI y VII,
-las cartas del rey Atalarico, que él escribió en su nombre, en los libros VIII y IX,
-los documentos reales de Amalasunta, Teodato, Guendalino y Vitiges, en el libro X,
-las actas oficiales de la prefectura del pretorio godo, que él mismo presidió, en los libros XI y XII.

            A lo cual habría que añadir los documentos calientes del gobierno godo, que Casiodoro decidió eliminar y relativos a:

-los sucesos escabrosos, como los proceso de Boecio y Símaco,
-las ambiguas relaciones, con el Imperio bizantino y resto de pueblos bárbaros (vándalos, francos, visigodos...),
-las vicisitudes sanguinarias, que sembraron el período de la dominación goda en Italia,
-los problemas hereditarios, sobre todo con las drásticas muertes de Teodorico y Amalasunta.

            Es un dato objetivo que Casiodoro usó, como él mismo declara[5], formas distintas de escribir, dependiendo del destinatario al que escribe. Además, su implicación en la descripción bárbara de los ostrogodos es más bien parca, no entrando en detalles y ni siquiera en una completa reconstrucción histórica de los hechos. Casiodoro se limita, en su descripción del mundo bárbaro, a los hilos políticos y ámbito cultural. En ese sentido, Momigliano ha llegado a definir la colección Variae de Casiodoro como una especie de informe enciclopedia del saber de la antigüedad tardía y también un documento de primer orden de la sensibilidad artística y tecnológica de esta época[6].

            Bastaría con leer las 3 cartas dirigidas por Teodorico a Boecio para darnos cuenta de ello, y en el momento en que el monarca godo pide al filósofo romano:

-el control del arcarius praefectorum, que parece haber acuñado monedas por su propia cuenta[7],
-la construcción de dos relojes, para el rey de los burgundios Gundobado
[8],
-la elección de un citarista, para enviar al rey de los francos Clodoveo
[9].

            En esas 3 cartas, Casiodoro se abandona a amplias digresiones técnico-científicas, pero siempre motivadas por el expreso deseo de Casiodoro de colloqui cum peritis, es decir, de poder entablar un dialogo intercultural con el docto Boecio con el fin de:

-entablar relaciones entre la cultura goda y la romana,
-elevar el nivel cultural ostrogodo,
-dar forma cultural a las solicitudes políticas de Teoderico
[10].

            En estas 3 cartas, los aspectos misteriosos y casi mágicos de la ciencia y de la técnica conocida encuentra una verificación en el espíritu científicista de Boecio, según Casiodoro. Límites culturales de Casiodoro hoy día todavía poco analizados, pero subrayados ya por Momigliano en sus análisis sobre las Variae.

b) Alma humana

            Como libro XIII del Variae está situado el tratado De Anima de Casiodoro, a forma de resumen conciliatorio de las doctrinas animistas anteriores (de Platón, los estoicos, Tertuliano y Claudiano) y tránsito que se plasma entre el género literario y el espiritual, fruto del cambio de vida de Casiodoro, que pasó de político a monje.

            Se trata de un tratado que Casiodoro compuso a petición de algunos amigos suyos, en el momento en que cambió su vida política por la monacal, y para que les explicase ese proceso de transformación espiritual.

            Analiza Casiodoro el tema del alma desde la perspectiva de su naturaleza e inmortalidad, a través de la tradición platónica y resolviendo desde esa óptica las 12 cuestiones más discutidas de ordinario. Recurre también Casiodoro a los tratados De Quantitate Animae, De civitate Dei y Epístola 166 de Agustín, a los que va añadiendo el De Opificio Dei de Lactancio, algunos fragmentos del De institutione Arithmetica de Boecio y el De statu Animae de Mamerto.

            Tras todo eso, acaba demostrando Casiodoro la falsedad de la definición de alma como anima, quasi a sanguine longe discreta. Lo que le permite distinguir entre los tipos de alma:

-animal, que tiene su sede en la sangre,
-humana, absolutamente espiritual, sin extensión y presente toda ella en cada parte del cuerpo.

            En cuanto al proceso de anamnesis, Casiodoro se aparte en este punto del platonismo, y aboga por una especie de visión mística de lo inteligible. Pues el alma no debería ser concebida como algo inalterable, ya que es capaz de volverse al mal.

c) Cultura godo-cristiana

            Fue ensamblada por Casiodoro a lo largo de toda su vida, y puesta por escrito de forma explícita en su Institutiones, como punto histórico de unión entre la Edad Clásica y la Edad Media.

            Obra trascendental que completó Casiodoro con su apéndice posterior De Orthographia, que el erudito escribió a sus monjes de Vivarium para que supiesen aplicar el Institutiones, y en el que introduce las reglas ortográficas de los grandes gramáticos latinos Cornuto, Papiriano, Velio Longo y Curcio Valerio.

            Se trata de un Institutiones que abarcó el estudio de la ciencia sagrada y pagana, a lo largo de 2 libros:

-el 1º, sobre el estudio de la teología y sagrada escritura,
-el 2º, sobre un compendio de las 7 artes liberales, tanto en su versión de trivium (3 artes literarias) como de quadrivium (4 artes científicas).

            Casiodoro elaboró así una cultura híbrida cristiano-secular, de la mano de Lactancio y Quintiliano[11], mediante sus monjes de Vivarium[12] y a través de un elaborado método de estudio y trabajo bibliotecario, dotado de bibliografía analítica y catálogos de búsqueda de manuscritos.

            Entre sus monjes colaboradores, y transmisores del saber antiguo a las generaciones medievales, destacaron:

-Belator, encargado de traducir del griego[13],
-Epifanio, encargado de las obras seculares[
14],
-Filón de Carpasia, encargado de las obras bíblicas[
15],
-Dídimo de Alejandría, encargado de las obras jurídicas[
16] y sapienciales[17],
-Muciano, encargado de los santos padres, tanto orientales[
18] como occidentales[19].

            En cuanto al método de estudio, Casiodoro insiste a todos sus colaboradores en:

-la búsqueda de textos, tras el conocimiento exhaustivo de cada uno de ellos, y del total,
-la recopilación de textos, agrupando de forma ininterrumpida, y en un mismo volumen, todas las obras de un mismo autor,
-la traducción de los textos, del griego al latín y por parte de los monjes más expertos,
-la memorización de textos, para iluminar las partes oscuras con las partes más claras, del mismo tema y autor,
-la organización de los textos, partiendo de los griegos y primando a los latinos, en cada temática estudiada,
-el conocimiento de los comentarios existentes, como herramienta instrumental para comprender mejor los textos,
-la detección de residuos pelagianos, sobre todo en los textos teológicos.

            Tras la obtención de todos los textos, traducidos ya al latín y organizados en autores y temas, Casiodoro elabora una mini-enciclopedia de las 7 artes liberales, estructuradas en un principio por 4 disciplinas:

-gramática,
-retórica,
-dialéctica,
-matemáticas, dividida a su vez en aritmética, geometría, música y astronomía.

            El espacio dedicado al desarrollo de cada disciplina es algo diferenciado, así como el dedicado a las notas bibliográficas. Se va desde elencos amplios para las obras de dialéctica[20] y música[21], hasta la casi total ausencia de nombres para la astronomía, salvo el de Tolomeo[22].

            No es fácil identificar siempre el recurso a las fuentes en las partes más específicamente expositivas. En algunos casos, es evidente que Casiodoro:

-disponía de muchas fuentes, como la Introductto Arithmetica de Boecio, la Harmonica Introductio de Gaudencio...
-cita otras fuentes de segundos, como las obras de Varrón, que presumiblemente se remontan a algún compendio actualmente perdido.

            En cuanto a las anotaciones bibliográficas, Casiodoro concede importancia a los comentarios de Mario Victorino y Marciano Capela, y aporta propios comentarios reflexionados sobre la obra lógica de Aristóteles.

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  Act: 01/03/20       @fichas de filosofía            E D I T O R I A L    M E R C A B A     M U R C I A  

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[1] cf. CASIODORO, Variae, IX, 25.

[2] cf. CASIODORO, Variae, VI, 5; IX, 24 y X, 28.

[3] cf. BEDA EL VENERABLE, Esdras et Neemian, II, 7.

[4] cf. ALCUINO DE YORK, Versus de Sanctis Eborae, 1545.

[5] cf. CASIODORO, Variae, Prefacio, 15.

[6] cf. MOMIGLIANO, A;Cassiodorus, en Degli Studi Classici, XXI (1978), p. 497.

[7] cf. CASIODORO, Variae, I, 10.

[8] cf. CASIODORO, op.cit, I, 45.

[9] cf. Ibid, II, 40. [10] cf. Ibid, IX, 24.

[11] Como se ve a las claras en el propio título que CASIODORO otorgó a cada uno de los 2 libros de su Institutiones:

-Institutiones Divinarum Litterarum, en referencia al Divinae Institutiones de LACTANCIO,
-Institutiones Saecularium Litterarum, en referencia al Institutiones Oratoriae de QUINTILIANO.

[12] Los principales destinatarios de todas las obras de CASIODORO, como sus intermediarios.

[13] cf. CASIODORO, Institutiones, libro I, cap. VI, 6.

[14] cf. CASIODORO, op.cit, libro I, cap. XVII, 1.

[15] cf. Ibid, libro I, V, 4. [16] cf. Ibid, libro I, VIII, 6. [17] cf. Ibid, libro I, V, 2. [18] cf. Ibid, libro I, VIII, 3. [19] cf. Ibid, libro I, VIII, 4. [20] cf. Ibid, libro II, cap. III, 18. [21] cf. Ibid, libro II, cap. V, 10. [22] cf. Ibid, libro II, cap. VII, 3.