16 de Marzo
Lunes IV de Cuaresma
Equipo
de Liturgia
Mercabá, 16 marzo 2026
Lectio
Esto dice el Señor: "Mirad, voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva. Lo pasado no se recordará, no se volverá a pensar en ello, sino que habrá alegría y gozo perpetuo por lo que voy a crear. Convertiré en gozo a Jerusalén, y a sus habitantes en alegría. Me gozaré por Jerusalén y me alegraré por mi pueblo, y ya no se oirán en ella llantos ni lamentos. Ya no habrá en ella niños malogrados, ni ancianos que no colmen sus años. Será joven quien muera a los cien años, y el que no llegue a ellos se tendrá por maldito. Construirán casas y vivirán en ellas, plantarán viñas y comerán su fruto" (Is 65,17-21).
El pueblo hebreo, vuelto del destierro, cede una vez más a la tentación de los cultos idolátricos. Se resiste a la voz del Señor, olvidando invocar su nombre (vv.1-7) y provocándolo de este modo. Es en este momento cuando interviene el profeta, recordando que Dios es un juez justo que asigna una suerte muy distinta a sus siervos fieles o a los rebeldes (vv.8-16).
En este contexto, el fragmento propuesto abre una espiral de luz sobre el futuro, revelando las dimensiones del plan de Dios, que no se limita al destino de los individuos, sino que abarca a todo el cosmos. Pronto se olvidarán de las fatigas pasadas, porque el Señor se dispone a ejecutar una "nueva" creación inundada de alegría.
En estos versículos parecen entrelazarse el canto del corazón de Dios y el de la humanidad. Así, al gozo de Dios por su ciudad santa (de un pueblo renovado interiormente) responde la alegría del pueblo (por las maravillas de esta recreación).
El profeta utiliza las más bellas imágenes sacadas de la vida humana para expresar lo inefable, para indicar la vida de comunión con Dios. Así, en la nueva Jerusalén se disipará cualquier asomo de tristeza, cesará la difundida mortalidad infantil, la longevidad será admirable, la libertad y la estabilidad política garantizarán una vida próspera y serena. La obra salvífica del Señor transformará el mundo, tendrá pleno cumplimiento (en Jesús) y llegará a plenitud al final de los tiempos.
Jesús partió de Samaria y prosiguió su viaje hacia Galilea. El mismo Jesús había declarado que un profeta no es bien considerado en su propia patria. Cuando llegó a Galilea, los galileos le dieron la bienvenida, pues también ellos habían estado en Jerusalén por la fiesta de la pascua y habían visto todo lo que Jesús había hecho en aquella ocasión. Jesús visitó de nuevo Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había allí un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaum. Cuando se enteró de que Jesús venía de Judea a Galilea, salió a su encuentro para suplicarle que fuese a su casa y curase a su hijo, que estaba a punto de morir. Jesús le contestó: "Si no veis signos y prodigios sois incapaces de creer". El funcionario insistía: "Señor, ven pronto, antes de que muera mi hijo". Jesús le dijo: "Vuelve a tu casa, que tu hijo ya está bien". El hombre creyó en lo que Jesús le había dicho, y se fue. Cuando volvía a casa, le salieron al encuentro sus criados para darle la noticia de que su hijo se había puesto bueno. Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado la mejoría. Los criados le dijeron: "Ayer, a la una de la tarde, se le quitó la fiebre". El padre comprobó que la mejoría de su hijo había comenzado en el mismo momento en que Jesús le había dicho "tu hijo ya está bien", y creyeron en Jesús él y todos los suyos. Este segundo signo lo hizo Jesús al volver de Judea a Galilea (Jn 4,43-54).
La presente narración de una curación a distancia quiere revelarnos a Jesús como palabra de vida. El maestro vuelve a Galilea, donde se ha difundido la fama de lo que había hecho en Jerusalén. No obstante, Jesús rehúye la popularidad basada en lo prodigioso, y decide dirigirse a Caná, donde había obrado su 1º milagro (o signo, según el lenguaje propio de Juan).
En cuanto al 2º personaje, se trata de un funcionario del rey Herodes II Antipas, que suplica a Jesús que le siga a Cafarnaum porque allí su hijo estaba en las últimas.
La ubicación de Caná respecto a Jerusalén explica el uso del verbo bajar, pero no agota su significado, cuya importancia aparece en la insistencia con la que el funcionario suplica a Jesús que baje. Él, de hecho, es el que "por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo".
Jesús reprende una fe demasiado imperfecta, pero el funcionario no desiste. Así, como respuesta a la invocación desesperada de una humanidad que languidece y está muriéndose, Jesús ofrece una palabra de vida, pero exige la fe.
El prodigio de Jesús está en su palabra. Si se cree y se obedece, se experimentará el milagro final (v.50). Maravilloso y eficaz fue el efecto del eco, pues el funcionario "se pone en camino" dejando resonar en el corazón lo que le ha dicho Jesús: "Vuelve, tu hijo ya está bien".
Esta palabra, única esperanza, acompaña y sostiene cada uno de sus pasos hacia casa. Y desde su casa le salen al encuentro los criados con la grata certeza y con las mismas palabras: "Tu hijo ya está bien". La fe que ha caminado en la oscuridad (v.52) encuentra la luz y se convierte en pleno asentimiento. Ha repetido in crescendo la palabra de Jesús (v.53), e inmediatamente se confirma: "Y creyó".
Meditatio
Creer la Palabra es como abrir ante nosotros una puerta que nos introduce en una realidad nueva. Permanecer en la Palabra, guardándola en el corazón, significa participar en la obra divina de la recreación, santificación y transfiguración del cosmos.
Jesús es la palabra viva de Dios, y sólo él puede dirigirnos esta palabra eficaz. Y lo hace de modo sereno, común, pidiendo una fe desnuda, total.
Asentir y caminar fiándose de él puede ser cuestión de vida o muerte. Lo fue para aquel padre cansado que nos narra el evangelio, que en respuesta a su ruego no recibió de Jesús un prodigio, sino una palabra de vida, y se fió con total abandono. Nada había cambiado en su existencia, pero en su corazón anidó la esperanza.
En la noche del sufrimiento y de la prueba, la Palabra es lámpara para nuestros pasos. La Palabra se convierte también en oración repetida sin cesar, hasta que encuentre la confirmación luminosa y potente a forma de: El Señor ha escuchado, el Señor ha hecho maravillas de gracia. Cristo Jesús es el Señor de la vida ahora y por toda la eternidad.
La fe se convierte en canto de gozo que se difunde hasta formar un coro de alabanza que grita sin cesar: "Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre. Yo consulté al Señor y me respondió, me libró de todas mis ansias. Contempladlo y quedaréis radiantes" (Sal 33,4-6).
Oratio
Jesús, hijo de Dios, tú eres la plena expresión del Padre, su Palabra viva, así que ayúdame a encontrarte cada vez que leo y escucho el evangelio.
Enséñame, Señor, a guardar en el corazón tus santas palabras. Enséñame a fiarme de ellas con una fe sencilla, a buscar en ellas una respuesta en el momento de la prueba. No quieres proponerme prodigios extraordinarios, sino una fe, un abandono total.
Éste es el prodigio que pides al hombre: la fe. Con fe podrás ejecutar en nosotros esos signos de vida que te suplicamos. No sólo ni siempre en el tiempo presente, pero sí en la eternidad. La ppalabra de Dios es vida inmortal, es semilla que, acogida en la tierra del corazón, germina, florece y da fruto en el Reino de los Cielos.
Contemplatio
Dios no hace distinción de personas (a condición de que le amemos como hijos), pues es nuestro Padre celestial. El Señor atiende a condición de que se le ame desde lo hondo del corazón y e tenga una fe auténtica, una fe "grande como una semilla de mostaza".
Así es, amigo de Dios. Cualquier cosa que pidas a Dios la obtendrás si la pides para gloria de Dios o el bien de tu prójimo. Dios no separa el bien del prójimo de su gloria, luego, ten por seguro que el Señor escuchará tus peticiones, siempre que las hagas para la edificación y el bien de tu prójimo.
Incluso si pidieses algo por necesidad, utilidad o beneficio personal, no temas, que Dios te la concederá si realmente lo necesitas. Él ama a los que le aman, es bueno con todos y su misericordia se extiende también a los que no invocan su nombre. Con mayor razón, pues, cumplirá los deseos de los que le temen. Él escuchará todas tus peticiones, y no las rechazará por tu recta fe en Cristo Salvador.
No obstante, también podrá decirte Dios por qué le has molestado sin motivo, y cómo pides cosas de las que puedes prescindir fácilmente (cf. Serafín de Sarov, Coloquio con Motilov).
Actio
Repite con frecuencia y vive hoy la Palabra: "Dios mío, ven en mi auxilio; Señor, date prisa en socorrerme" (Sal 69,2).
Conclusio
Que vuestra fe sea sencilla, confiada, incansablemente perseverante, animada en la oscuridad y anclada en Jesús. A él debe llegar vuestra fe por el evangelio, en la realidad de su presencia junto a vosotros. Practicad vuestra fe en las palabras de Cristo.
Releed el evangelio proponiéndoos comprender lo que Jesús os dice. Él ha hablado casi únicamente de esto, y si ha insistido tanto es porque sabía que no le escucharíamos. Él sabía que eso era lo esencial, y también sabía que nos desanimaríamos y nos faltaría perseverancia. Nada puede sustituir la fuerza de las palabras de Jesús, así que leedlas, releedlas y, sobre todo, vividlas.
No os perdáis en fantasías o búsquedas retorcidas. Jesús está a vuestro alcance, si tenéis fe. Nada hay más concreto y cierto que la fe. Ésta es una realidad presente, sólida, fuerte e indestructible. Jesús está aquí, y vosotros también, a condición de que os hagáis presentes cuando él pasa.
Vuestros gozos y tristezas, vuestro cansancio del trabajo y de los hombres, vuestro sufrimiento y rebeliones, y hasta vuestros disgustos, no son sino oleaje de superficie, que no impide que Jesús esté allí, que os ame y os quiera a través de estas cosas por las que sufrís. Esta es la realidad, la pura realidad. Lo demás, si lo comparamos, es sólo apariencia.
Lo sé, es más fácil decirlo que hacerlo. Pero el Espíritu de luz y de amor actúa en vosotros. Es necesario, sin cansarse, abrirle el camino mediante la práctica de vuestra fe en Jesús (cf. Voillaume, R; Como Ellos, Roma 1979, p. 212).
Act:
16/03/26
@tiempo
de cuaresma
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