9 de Septiembre
Miércoles XXIII Ordinario
Equipo
de Liturgia
Mercabá, 9 septiembre 2026
Lectio
25 Hermanos, sobre las personas solteras no tengo precepto del Señor. No obstante, doy mi consejo como quien, por la misericordia del Señor, es digno de crédito. 26 Yo creo que, debido al momento excepcional que vivimos, es bueno que el hombre permanezca como está. 27 ¿Estás casado? No busques la separación. ¿Eres soltero? No busques mujer. 28 Si te casas, no pecas, y tampoco peca la doncella si se casa. Quisiera, sin embargo, ahorraros las tribulaciones temporales que éstos sufrirán. 29 Hermanos, el tiempo se acaba, y por eso es bueno que, los que tienen mujer, vivan como si no la tuvieran; 30 los que lloran, como si no lloraran; los que se alegran, como si no se alegraran; los que compran, como si no poseyeran; 31 los que disfrutan del mundo, como si no disfrutaran. La apariencia de este mundo está a punto de acabar (1Cor 7,25-31).
Pablo recuerda hoy a las personas solteras una verdad fundamental, y les dirige algunas exhortaciones.
La verdad es ésta: que "el tiempo se acaba" (v.29), que según la expresión griega original vendría a decir: El tiempo ha plegado las velas, una imagen bastante expresiva y que alude al arte náutico.
El pensamiento del apóstol parece ser este: que sea cual sea el lapso de tiempo que discurra, entre hoy y la parusía (o retorno glorioso del Señor), el mundo futuro está ya presente en medio de nosotros, gracias al poder del Señor. En efecto, la muerte y resurrección de Jesús ha inaugurado ya el tiempo del Reino.
A esta luz, la vida célibe, elegida libre y alegremente por el Reino (Mt 19,12), no es un desprecio por el matrimonio, sino un signo escatológico que tiende a orientar la espera y a significar la alegría última.
Las exhortaciones son la consecuencia lógica de la verdad anunciada.
En 1º lugar, es preciso vivir la espiritualidad del "como si" (vv.29-31), en una linealidad de pensamiento que no necesita ulteriores comentarios. Viene, a continuación, la lógica de "lo que es mejor" ("es mejor casarse que abrasarse"; v.9, y "el que da a su hija en matrimonio hace bien, y el que no la da hará todavía mejor"; vv.38.40). Está claro que Pablo pretende proponer a nuestra libertad aquello que es lo mejor para desear y para llevar a cabo.
En 2º lugar, aconseja Pablo que, cuando alguien acceda a la fe, continúe viviendo como casado o como célibe-virgen, en la situación en la que se encontraba antes. Aquí, lo que más cuenta es la conciencia de que todos "hemos sido comprados" (v.23) por Cristo Jesús (con su muerte y resurrección), y por eso el misterio pascual es el que ha de proyectar luz sobre nuestra vida.
20 Jesús, mirando a sus discípulos, se puso a decir: "Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. 21 Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. 22 Dichosos seréis cuando los hombres os odien, y os excluyan, y os injurien y maldigan vuestro nombre a causa del Hijo del hombre. 23 Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo, pues lo mismo hicieron los antepasados con los profetas. 24 En cambio, ¡ay de vosotros, los ricos, porque ya habéis recibido vuestro consuelo! 25 ¡Ay de los que ahora estáis satisfechos, porque tendréis hambre! ¡Ay de los que ahora reís, porque gemiréis y lloraréis! 26 ¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros, porque eso mismo es lo que hacían los antepasados con los falsos profetas!" (Lc 6,20-26).
Comienza aquí, hasta Lc 8,3, la llamada Pequeña Inserción de Lucas, en el caso de hoy reduciendo las 8 bienaventuranzas de Mateo a 4 bienaventuranzas y 4 amenazas.
Según los exégetas, Lucas nos ofrece una versión más exacta de las palabras de Jesús, según lo que él investigó. Con todo, bueno será recordar que la mediación de los otros evangelistas (Mateo y Marcos), a la hora de referir las enseñanzas de Jesús, no traiciona la verdad del mensaje, sino que la centran y la releen para el bien de su comunidad.
Tanto las 8 bienaventuranzas de Mateo, como las 4 bienaventuranzas de Lucas, pueden ser reducidas a una sola: la bienaventuranza, a saber: la buena ventura de quien acoge la palabra de Dios a través de la predicación de Jesús, e intenta adecuar su vida a ella. El verdadero discípulo de Jesús ha de ser pobre, apacible, misericordioso, pacífico, trasparente... y además recibir amenazas de quienes no lo son (es decir, por parte de los ricos, orgullosos, satisfechos...).
La versión lucana de las bienaventuranzas se caracteriza por una contraposición entre el ya y el "todavía no", entre el presente histórico y el futuro escatológico. Como es obvio, lo que trata de hacer Jesús es recordar los actos de caridad, mantener viva la esperanza... y cómo vivir todo eso por dentro.
Meditatio
La liturgia de hoy nos presenta un tema de gran actualidad, a forma de preguntar: ¿Qué es lo bueno, en materia de matrimonio y de virginidad? ¿Qué es lo mejor? ¿Qué es lo mandado y qué lo que sólo se aconseja?
La intervención directa de Pablo en la Iglesia de Corinto brilla por su claridad y por su equilibrio. Por supuesto, él conocía de antemano la situación de cada cónyuge y de cada célibe y virgen de Corinto, y por eso se dirige directamente a ellos, sin instrumentos psicoanalíticos ni planteamientos complicados.
La claridad llevó a Pablo a considerar el matrimonio y la virginidad como 2 opciones de vida igualmente dignas e igualmente integradas en la economía salvífica de Dios. De ahí que ambas sean legítimas, siempre que sean compatibles con el radicalismo evangélico, la riqueza espiritual y esos lugares agradables para vivir a largo plazo.
El equilibro llevó a Pablo a no imponer nada a nadie, consciente de que sólo una opción personal, libre y alegre, es digna de la persona humana, y nadie puede hacer violencia al santuario de la conciencia humana.
Oratio
Oh Señor, poco a poco va pasando "la escena de este mundo". Pasa la juventud con todas sus fuerzas, desaparecen personas queridas y amigas, se van los momentos de fama y de gloria, se reduce nuestro campo de acción y nuestras ideas son reemplazadas por otras.
Oh Señor, poco a poco aparece "el más allá". Aparece más allá del tiempo que corre veloz, llevándose consigo cosas, personas y sucesos. Aparece más allá del hombre, que advierte este vertiginoso pasar sin poder captar de modo pleno el desarrollo de los hechos. Éste es el "más allá" que plasma una nueva visión, que hace más viva la fe, que enciende deseos de paraíso.
Oh Señor, poco a poco se perfila "el mundo nuevo", se respira aire puro, se abre camino la fascinación de lo trascendente, nos sentimos fortificados por la inmortalidad que da sentido a la vida, aceptamos el misterio que permite caminar con fe y esperanza hacia un futuro prometedor. ¡Ven, Señor Jesús!
Contemplatio
Oh hombre, ¿por qué te consideras tan vil, tú que tanto vales a los ojos de Dios? ¿Por qué te deshonras de tal modo, tú que has sido tan honrado por Dios? ¿Por qué te preguntas tanto de qué has sido hecho, y no te preocupas de dónde y para qué has sido hecho? ¿Por ventura todo este mundo que ves con tus ojos no ha sido hecho precisamente para que sea tu morada?
Para ti ha sido creada la luz que aparta las tinieblas que te rodean. Para ti ha sido establecida la ordenada sucesión de días y noches. Para ti el cielo ha sido iluminado con el variado fulgor del sol, de la luna y de las estrellas. Para ti la tierra ha sido adornada con flores, árboles y frutos. Para ti ha sido creada la admirable multitud de seres vivos que pueblan el aire, la tierra y el agua, para que una triste soledad no ensombreciera el gozo del mundo que empezaba.
Además de esto, el Creador buscó el modo de acrecentar aún más tu dignidad. Por eso puso en ti su imagen, a fin de que un dominio tan vasto no quedara privado de alguien que representara a su Señor. Más aún, Dios tomó en sí lo que en ti había hecho por sí, y quiso ser visto realmente en el hombre, y concedió al hombre ser su semejanza (cf. San Pedro Crisólogo, Homilías, CXLVIII, 52).
Actio
Repite con frecuencia y vive hoy la Palabra: "El tiempo se acaba" (1Cor 7,29).
Conclusio
El tiempo trabaja para la eternidad, el plan de Dios se realiza de todos modos, nadie podrá suprimir la encarnación de Jesucristo. Esto lo sé, lo sé bien, y también sé que el mismo mal coopera al bien, y que Dios es superior a Satanás, y que mil años es un mismo día para la eternidad.
No obstante, también sé que nadie sabe lo que puede pasar mañana, y que lo que no ha pasado en 20 siglos puede suceder tal vez en 20 minutos, o dentro de otros 20 siglos. ¿Qué quiere decir esto? Que yo soy lo que soy, responsable de mi historia y del presente que me ha tocado vivir.
Todo el objetivo de mi vida religiosa fue "no les queda vino", y por eso he tratado de convertir las lágrimas en cálices de alegría (cf. David Turoldo, extractos de una entrevista).
Act:
09/09/26
@tiempo
ordinario
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A