25 de Julio

Santiago Apóstol

San Pablo
Carta I a los Corintios 1,18; 2,5

Oficio, I

         Hermanos, el mensaje de la cruz es necedad para los que están en vías de perdición; pero para los que están en vías de salvación (para nosotros) es fuerza de Dios. Dice la Escritura: "Destruiré la sabiduría de los sabios, frustraré la sagacidad de los sagaces". ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el sofista de nuestros tiempos? ¿No ha convertido Dios en necedad la sabiduría del mundo?

         Como, en la sabiduría de Dios, el mundo no lo conoció por el camino de la sabiduría, quiso Dios valerse de la necedad de la predicación para salvar a los creyentes. Los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría, mas nosotros predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos, necedad para los gentiles y, para los llamados (judíos o griegos), un Mesías que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Pues lo necio de Dios es más sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

         Y si no, fijaos en vuestra asamblea, no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas; todo lo contrario, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar el poder.

         Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor. Por él vosotros sois en Cristo Jesús, en este Cristo que Dios ha hecho para nosotros sabiduría, justicia, santificación y redención. Y así, como dice la Escritura, "el que se gloríe, que se gloríe en el Señor".

         Por eso yo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaron el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado.

         Me presenté a vosotros débil y temblando de miedo. Mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

 Act: 25/07/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A