1 de Marzo
Domingo II de Cuaresma
Orígenes
Homilías del Exodo, V, 3-4
Oficio, II
Veamos hoy qué es lo que Dios le ordena a Moisés, sobre la ruta que ha de elegir. En concreto, lo que se le ordena es esto: "Di a los israelitas que acampen en Fehirot, entre Migdal y el mar, frente a Baal Safón".
Hermano, quizás te imaginabas que el camino indicado por Dios era un camino llano y cómodo, sin ningún tipo de dificultad o esfuerzo. No fue así, sino que fue una ascensión tortuosa. El camino que conduce a la virtud no es un descenso, sino que en él se asciende escarpada y trabajosamente.
Si no me crees, escucha lo que dice el Señor en el evangelio: "¡Qué angosta es la puerta, y qué estrecho el callejón que llevan a la vida!". En la ley, pues, el camino de la virtud se presenta como una "subida tortuosa". En los evangelios se dice que el camino que conduce a la vida es "angosto y estrecho". ¿No pueden ver aquí los ciegos que la ley y los evangelios han sido escritos por un solo y mismo Espíritu?
Así pues, el camino que toman es una ascensión tortuosa. Además, es la ascensión que conduce a una cima. La ascensión se refiere a la acción, y la cima a la fe. De esta forma nos enseña el Exodo que, tanto en la acción como en la fe, hay gran dificultad y mucho trabajo. En efecto, nos asaltan multitud de tentaciones, y hallamos mil tropiezos en la vida de la fe, cuando nos proponemos vivir según Dios.
Viendo esto el faraón, escucha ahora lo que dice, hermano: que "los hebreos están copados". Para el faraón, yerran los que siguen a Dios, pues el camino de la sabiduría es un camino tortuoso, tiene muchas curvas, infinitas dificultades, innumerables desniveles.
Cuando confiesas que hay un solo Dios, afirmando que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son un solo Dios, ¡qué tortuoso, difícil e intrincado debe parecer esto a los no creyentes! Cuando proclamas que el Señor de la majestad ha sido crucificado, y que el Hijo del hombre ha bajado del cielo, ¡qué tortuosas y difíciles deben parecer tales afirmaciones!
El que oye esto, si no lo oye con fe, dice que los justos yerran. No obstante, hermano, tú has de permanecer inconmovible, en la certeza de que es Dios quien te muestra este camino de fe.
En definitiva, no se andan los caminos de la vida sin sentir las marejadas de las tentaciones. Esto es algo que nos asegura el apóstol, cuando afirma: "Todo el que se proponga vivir como buen cristiano será perseguido". Para quien va en busca de la vida perfecta, es preferible morir en ruta que no ponerse siquiera en el camino de la perfección.
Act:
01/03/26
@tiempo
de cuaresma
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
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