2 de Marzo

Lunes II de Cuaresma

Pentateuco
Exodo 14, 10-31

Oficio, I

         Cuando se acercaba el faraón, los israelitas alzaron la vista y vieron a los egipcios que avanzaban detrás de ellos. Muertos de miedo, gritaron al Señor y dijeron a Moisés: "¿No había sepulcros en Egipto? ¿Nos has traído a morir en el desierto? ¿Qué es lo que nos has hecho, sacándonos de Egipto? ¿No te decíamos en Egipto: Déjanos en paz, y serviremos a los egipcios? Más nos vale servir a los egipcios que morir en el desierto".

         Moisés respondió al pueblo: "No tengáis miedo. Estad firmes, y veréis la victoria que el Señor os va a conceder hoy. Esos egipcios, que estáis viendo hoy, no los volveréis a ver jamás. El Señor peleará por vosotros, así que esperad en silencio".

         El Señor dijo a Moisés: "Di a los israelitas que se pongan en marcha. Por tu parte, alza tu cayado, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los israelitas entren en medio del mar a pie enjuto. Yo voy a endurecer el corazón de los egipcios para que os persigan, y me cubriré de gloria a costa del faraón y de todo su ejército, de sus carros y de sus guerreros. Los egipcios sabrán que yo soy el Señor, cuando me haya cubierto de gloria a costa del faraón, de sus carros y de sus guerreros".

         El ángel del Señor, que iba al frente del ejército de Israel, se puso en marcha y pasó a retaguardia. También la columna de nube de delante se colocó detrás, poniéndose entre el campamento de los egipcios y el campamento de los israelitas. La nube era tenebrosa, y transcurrió toda la noche sin que los ejércitos pudieran trabar contacto.

         Moisés extendió su mano sobre el mar, y el Señor hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del este, que secó el mar. Se dividieron las aguas, y los israelitas entraron en medio del mar a pie enjuto, mientras que las aguas formaban muralla a derecha e izquierda. Los egipcios se lanzaron en su persecución, entrando tras ellos todos los caballos del faraón y los carros de sus guerreros.

         Desde la columna de fuego y la nube, el Señor sembró el pánico en el campamento egipcio. Trabó las ruedas de sus carros, y las hizo avanzar pesadamente. Egipto dijo: "Huyamos de Israel, porque el Señor lucha en su favor contra nosotros". El Señor dijo a Moisés: "Extiende tu mano sobre el mar, y vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes".

         Moisés extendió su mano sobre el mar, y al amanecer volvió el mar a su curso de siempre. Los egipcios trataron de huir, pero el Señor los derribó en medio del mar. Las aguas volvieron y cubrieron los carros, los jinetes y todo el ejército del faraón que lo había seguido por el mar. Ni uno solo se salvó, mientras los hijos de Israel caminaban por lo seco en medio del mar, cuando las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda.

         Aquel día salvó el Señor a Israel de las manos de Egipto. Israel vio a los egipcios muertos, en la orilla del mar. Israel vio la mano grande del Señor obrando contra los egipcios, y el pueblo temió al Señor y creyó en el Señor y en su siervo Moisés.

 Act: 02/03/26     @tiempo de cuaresma         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A