15 de Marzo

Domingo IV de Cuaresma

Pentateuco
Levítico 8,1-17; 9,22-24

Oficio, I

         En aquellos días, el Señor dijo a Moisés: "Toma a Aarón y a sus hijos, los vestidos, el aceite de la unción, el novillo del sacrificio expiatorio, los dos carneros y el cestillo de panes ázimos, y convoca a toda la asamblea a la entrada de la Tienda del Encuentro". Moisés cumplió el mandato del Señor, y congregó la asamblea a la entrada de la Tienda del Encuentro, diciendo: "Esto es lo que el Señor manda hacer".

         Moisés hizo acercarse a Aarón y a sus hijos, y los hizo bañarse. A Aarón le vistió la túnica, le ciñó la banda, le puso el manto y encima le colocó el efod, sujetándolo con el cíngulo. Le impuso el pectoral con los urim y tumim. Le puso un turbante en la cabeza y, en el lado frontal del mismo, le impuso la flor de oro (la diadema santa), como el Señor le había ordenado.

         Tomando después el aceite de la unción, Moisés ungió la morada y cuanto en ella había. Salpicó con el aceite 7 veces el altar, y ungió el altar con todos sus utensilios, barreño y peana, para consagrarlos. Luego derramó aceite sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para consagrarlo. Después hizo acercarse a los hijos de Aarón, les vistió la túnica, les ciñó la banda y les puso sobre la cabeza las birretas, como el Señor le había ordenado.

         Moisés hizo traer el novillo del sacrificio expiatorio. Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza de la víctima. Moisés la degolló y, tomando la sangre, untó con el dedo los salientes del altar por todos los lados, purificando así el altar. Derramó la sangre al pie del altar, y así lo consagró para expiar en él las víctimas.

         Tomó entonces Moisés la grasa que envuelve las vísceras, el lóbulo del hígado, los dos riñones con su grasa, y lo quemó sobre el altar. El resto del novillo (la piel, carne e intestinos) lo quemó fuera del campamento, como el Señor le había ordenado.

         Tras ofrecer el sacrificio expiatorio, el holocausto y el sacrificio de comunión, Aarón y Moisés entraron en la Tienda del Encuentro. Cuando salieron, bendijeron al pueblo, y la gloria del Señor se mostró a todo el pueblo. De la presencia del Señor salió fuego que devoró el holocausto y la grasa. Al verlo, el pueblo aclamó y cayó rostro a tierra.

 Act: 15/03/26     @tiempo de cuaresma         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A