5 de Febrero

Jueves IV Ordinario

Pentateuco
Génesis 32, 4-31

Oficio, I

         Jacob envió mensajeros a Esaú, su hermano, al país de Seír, al campo de Edom, y les encargó: "Así diréis a mi señor Esaú: Esto dice tu siervo Jacob: He vivido con Labán y he estado con él hasta ahora. Tengo vacas, asnos, ovejas, siervos y siervas. Envío este mensaje a mi señor para alcanzar su favor". Los mensajeros volvieron a Jacob, diciendo: "Nos acercamos a tu hermano Esaú, y él salió a nuestro encuentro con 400 hombres".

         Jacob se llenó de miedo y angustia, y dividió en dos campamentos su gente, sus posesiones, ovejas, vacas y camellos, calculando: "Si Esaú ataca un campamento y lo destroza, se salvará el otro". Y rezó así:

Dios de mi padre Abraham, Dios de mi padre Isaac, tú me dijiste: "Vuelve a tu tierra nativa, que allí te daré bienes". No merezco los favores ni la lealtad con que has tratado a tu siervo, pues con un bastón pasé este Jordán y ahora llevo dos caravanas. Líbrame del poder de mi hermano Esaú, pues temo que venga y mate a las madres con los hijos. Tú me dijiste: "Te daré bienes, haré tu descendencia como la arena innumerable de la playa".

         Y pasó allí la noche. Luego, de lo que tenía a mano, escogió regalos para su hermano Esaú, consistentes en 200 cabras y 20 cabritos, 200 ovejas y 20 carneros, 30 camellas de leche con sus crías, 40 vacas y 10 novillos, 20 borricas y 10 asnos. Y se los confió a sus criados en rebaños aparte, encargándoles: "Id por delante, dejando un trecho entre cada rebaño".

         Al primero le dio estas instrucciones: "Cuando te encuentre mi hermano Esaú, te preguntará: ¿De quién eres, adónde vas, para quién es eso que llevas? Tú le responderás: Es de tu siervo Jacob, un regalo que envía a su señor Esaú; él viene detrás". Lo mismo encargó al segundo y al tercero, y a todos los que guiaban los rebaños, recordándoles: "Esto diréis a Esaú cuando lo encontréis: Mira, tu siervo Jacob viene detrás de nosotros". Con todo esto, Jacob se decía: "Me lo ganaré con los regalos que van por delante. Después me presentaré a él, y quizás me reciba bien".

         Los regalos a Esaú pasaron delante, y Jacob se quedó aquella noche en el campamento. Ya de noche se levantó, tomó a las dos mujeres, las dos siervas y los once hijos, y cruzó el vado de Yaboc. Pasó con ellos el torrente e hizo pasar cuanto poseía, y después se quedó él solo.

         Un hombre luchó con él hasta la aurora. Viendo que no le podía, Jacob le tocó la articulación del muslo y se la dejó tiesa mientras peleaba con él. El hombre le dijo: "Suéltame, que llega la aurora". Jacob respondió: "No te soltaré hasta que me bendigas". El hombre le preguntó: "¿Cómo te llamas?". Contestó: "Jacob". Le replicó: "Ya no te llamarás Jacob, sino Israel, porque has luchado con dioses y hombres, y has vencido".

         Jacob, a su vez, preguntó: "Dime tu nombre". El hombre respondió: "¿Por qué me preguntas mi nombre?". Y le bendijo. Jacob llamó a aquel lugar Penuel, diciendo: "He visto a Dios cara a cara y he quedado vivo".

 Act: 05/02/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A