28 de Abril
Martes IV de Pascua
San
Lucas
Hechos de Apóstoles 13, 14-43
Oficio, I
Pablo y sus compañeros entraron el sábado en la sinagoga de Antioquía de Pisidia y tomaron asiento. Acabada la lectura de la ley y los profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a decir: "Hermanos, si queréis exhortar al pueblo, hablad". Pablo se puso en pie y, haciendo señas para que se callaran, dijo:
Israelitas y los que teméis a Dios, escuchad. El Dios de este pueblo, Israel, eligió a nuestros padres y multiplicó al pueblo cuando vivían como forasteros en Egipto. Los sacó de allí con brazo poderoso, durante 40 años los alimentó en el desierto, aniquiló 7 naciones en el país de Canaán y les dio en posesión su territorio, durante 400 años. Les dio jueces hasta el profeta Samuel.
Israel pidió un rey, y Dios les dio a Saúl, hijo de Quis, de la tribu de Benjamín, que reinó 40 años. Lo depuso y nombró rey a David, de quien hizo esta alabanza: "Encontré en David un hombre conforme a mi corazón, que cumplirá todos mis preceptos". Según lo prometido, Dios sacó de su descendencia un salvador para Israel, Jesús.
Antes de que llegara Jesús, Juan predicó a todo Israel un bautismo de conversión, y cuando estaba para acabar su vida dijo: "Yo no soy quien pensáis, y viene uno detrás de mí a quien no merezco desatar las sandalias". Hermanos, descendientes de Abraham y todos los que teméis a Dios, a vosotros se os ha enviado este mensaje de salvación.
Los habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús, ni entendieron las profecías que se leen los sábados. No obstante, las cumplieron al condenarlo. Aunque no encontraron nada que mereciera la muerte, le pidieron a Pilato que lo mandara ejecutar. Cuando cumplieron todo lo que estaba escrito de él, lo bajaron del madero y lo enterraron.
Hermanos, os anunciamos que la promesa de Dios, que él hizo a nuestros padres, la ha cumplido a los hijos resucitando a Jesús. Así está escrito en el Salmo 2: "Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy". Sí, Dios lo resucitó de entre los muertos, y durante muchos días él se apareció a los que lo habían acompañado de Galilea a Jerusalén, los cuales son ahora sus testigos.
Sobre que lo resucitó de entre los muertos, para nunca más volver a la corrupción, la Escritura lo expresa así: "Os cumpliré la promesa que aseguré a David", y: "No dejarás a tu fiel conocer la corrupción". Cumplida la misión que Dios le dio para su época, David murió, fue llevado con sus padres y su cuerpo se corrompió. En cambio, aquel a quien Dios resucitó no se corrompió. Sabedlo bien, hermanos.
A vosotros se os anuncia el perdón de los pecados por medio de Jesús, si creéis en él. Es decir, el perdón de todo aquello de lo que no pudisteis ser justificados con la ley de Moisés. Cuidado con que os suceda lo que dicen los profetas: "Mirad, escépticos, pasmaos y anonadaos, porque en vuestros días estoy yo haciendo una obra tal, que si os la cuentan no la creeréis".
Al salir de la sinagoga, les rogaron a Pablo y a sus compañeros que al sábado siguiente les hablaran de lo mismo. Cuando se disolvió la asamblea, muchos judíos y prosélitos practicantes se fueron con Pablo y Bernabé, que siguieron hablando con ellos, exhortándolos a ser fieles al favor de Dios.
Act:
28/04/26
@tiempo
de pascua
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
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