1 de Mayo

Viernes IV de Pascua

San Lucas
Hechos de Apóstoles 15, 5-35

Oficio, I

         Algunos fariseos que habían abrazado la fe intervinieron diciendo: "Hay que circuncidarlos, y exigirles que guarden la ley de Moisés". Los apóstoles y los presbíteros se reunieron a examinar el asunto. Como la discusión se caldeaba, Pedro se levantó y dijo:

"Hermanos, como sabéis, Dios me escogió desde el principio para que los gentiles oyeran de mi boca el mensaje del evangelio, y creyeran. Dios mostró su aprobación, y les dio el Espíritu Santo al igual que a nosotros. No hizo distinción entre ellos y nosotros, y purificó sus corazones con la fe. ¿Por qué provocáis a Dios ahora, imponiendo a esos discípulos una carga que ni nosotros ni nuestros padres hemos podido soportar? Que no sea así, pues creemos que, lo mismo ellos que nosotros, nos salvamos por la gracia del Señor Jesús".

         Toda la asamblea hizo silencio para escuchar a Bernabé y a Pablo, los cuales contaron los signos y prodigios que Dios había hecho entre los gentiles. Cuando terminaron, Santiago resumió la discusión diciendo:

"Escuchadme, hermanos. Simón ha contado la primera intervención de Dios para escogerse un pueblo entre los gentiles. Esto responde a lo que dijeron los profetas: Volveré a levantar la choza caída de David, levantaré sus ruinas y la pondré en pie. Lo haré para que todos los hombres busquen al Señor, e incluso los gentiles lleven mi nombre. Hermanos, el Señor lo dice y lo hace, y esto fue lo que anunció desde antiguo. Por eso, a mi parecer, no hay que molestar a los gentiles que se convierten. Basta escribirles que no se contaminen con la idolatría ni con la fornicación, y que no coman sangre de animales estrangulados".

         Los apóstoles y los presbíteros, con toda la Iglesia, acordaron elegir algunos de entre ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas Barsabá y a Silas, miembros eminentes de la comunidad, y les entregaron esta carta:

"Los apóstoles, presbíteros y hermanos saludan a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia convertidos del paganismo. Nos hemos enterado que algunos de aquí, sin encargo nuestro, os han alarmado e inquietado con sus palabras. Hemos decidido, por unanimidad, elegir a algunos y enviároslos con nuestros queridos Bernabé y Pablo, que han dedicado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo. Enviamos a Silas y a Judas, que os referirán de palabra lo que sigue: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables: que no os contaminéis con la idolatría, que no comáis sangre ni animales estrangulados y que os abstengáis de la fornicación. Haréis bien en apartaros de todo esto. Salud".

 Act: 01/05/26     @tiempo de pascua         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A