5 de Junio
Viernes IX Ordinario
San
Pablo
Carta a los Gálatas 5, 1-25
Oficio, I
Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado. Por tanto, hermanos, manteneos firmes, y no os sometáis de nuevo al yugo de la esclavitud. Mirad lo que os digo: si os circuncidáis, Cristo no os servirá de nada. Lo afirmo de nuevo: el que se circuncida tiene el deber de observar la ley entera.
Los que buscáis la justificación por la ley habéis roto con Cristo, habéis caído fuera del ámbito de la gracia. Para nosotros, la esperanza de la justificación que aguardamos es obra del Espíritu, por medio de la fe. En Cristo da lo mismo estar circuncidado que no estarlo, pues lo único que cuenta es una fe activa en la práctica del amor.
Confío en que estaréis en pleno acuerdo con esto. También creo que el que os alborota, sea quien sea, cargará con su sanción. ¡Ojalá se mutilasen del todo esos que os soliviantan! Por lo que a mí toca, hermanos, si es verdad que sigo predicando la circuncisión, ¿por qué todavía me persiguen? Ea, ya está neutralizado el escándalo de la cruz.
Hermanos, vuestra vocación es la libertad. No una libertad para que se aproveche la carne, sino esclavos unos de otros por amor. En efecto, toda la ley se concentra en esta frase: "Amarás al prójimo como a ti mismo". En cambio, si os mordéis y devoráis unos a otros, terminaréis por destruiros mutuamente. Os lo digo yo, Pablo.
Andad según el Espíritu y no realicéis los deseos de la carne, pues la carne desea contra el espíritu y el espíritu contra la carne. Hay entre ellos un antagonismo tal que no hacéis lo que quisierais. En cambio, si os guía el Espíritu, no estáis bajo el dominio de la ley.
Las obras de la carne están patentes: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, enemistades, contiendas, envidias, rencores, rivalidades, partidismo, sectarismo, discordias, borracheras, orgías y cosas por el estilo. Los que así obran no heredarán el reino de Dios.
En cambio, el fruto del Espíritu es: amor, alegría, paz, comprensión, servicialidad, bondad, lealtad, amabilidad, dominio de sí. Contra esto no va la ley. Los que son de Cristo Jesús han crucificado su carne con sus pasiones y sus deseos. Si vivimos por el Espíritu, marchemos tras el Espíritu.
Act:
05/06/26
@tiempo
ordinario
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
![]()