5 de Abril
Domingo de Resurrección
San Cirilo de Alejandría
Comentario de Juan, XII, 1
Introducción
Observa de qué modo Cristo, penetrando milagrosamente a través de las puertas cerradas, demostró a sus discípulos que era Dios por naturaleza, aunque no distinto del que anteriormente había convivido con ellos. Lo hizo mostrándoles su costado y las señales de los clavos, poniendo así en evidencia que el templo que pendió de la cruz, y el cuerpo que en él se había encarnado, lo había él resucitado, después de haber destruido la muerte de la carne. De esta manera, les dejó claro que él es la vida por naturaleza, y también Dios.
Era tal su preocupación por dejar bien sentada la fe en la resurrección de la carne, que, a pesar de haber llegado el tiempo de trasladar su cuerpo a una gloria inefable y sobrenatural, quiso Jesús aparecérseles por divina dispensación, tal y como era antes, para que no llegasen a pensar que ahora tenía un cuerpo distinto del que había muerto en la cruz.
Nuestros ojos no son capaces de soportar la gloria del cuerpo (en el supuesto de que Cristo hubiera querido manifestarla, antes de subir al Padre), sobre todo si traemos a la memoria aquella transfiguración operada anteriormente en la montaña, en presencia de los discípulos.
Al respecto, cuenta el evangelista Mateo que Cristo, tomando consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, "subió a una montaña, y allí se transfiguró delante de ellos". También cuenta que "su rostro resplandecía como el sol", y que "sus vestidos se volvieron blancos como la nieve", y que, no pudiendo ellos soportar la visión, "cayeron de bruces".
Así pues, por un singular designio, nuestro Señor Jesucristo, antes de recibir la gloria que le era debida y conveniente a su templo ya transfigurado, se apareció todavía en su primitiva condición, no queriendo que la fe en la resurrección recayera en otra forma y en otro cuerpo distinto de aquel que había asumido de la santísima Virgen, en el cual había muerto crucificado.
Además, ¿cómo podría cesar el imperio de la corrupción, sino mediante una criatura racional, que hubiera pasado por la experiencia de la muerte? No mediante un alma o un ángel, y ni siquiera por mediación del mismo Verbo de Dios. Como la muerte sólo obtuvo poder sobre lo que por naturaleza es corruptible, sobre eso mismo es justo pensar que debía emplearse toda la virtualidad de la resurrección, a fin de derrocar el tiránico poder de la muerte.
Por otro lado, todo el que tenga un adarme de sentido común contará entre los milagros del Señor el que entrara en la casa "estando la puertas cerradas".
Tras entrar en la casa, Jesús saluda a los discípulos con estas palabras: "Paz a vosotros", designándose a sí mismo con el nombre de paz.
En efecto, los que gozan de la presencia de Cristo, es lógico que estén tranquilos y serenos. Es precisamente lo que Pablo deseaba a los fieles, diciendo: "La paz de Cristo, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos". La paz de Cristo, que sobrepasa todo juicio, dice no ser otra que su Espíritu, el cual colma de toda clase de bienes a quien participe de él.
Act:
05/04/26
@tiempo
de pascua
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
![]()