9 de Abril

Jueves I de Pascua

San Lucas
Hechos de Apóstoles 2,42-3,11

Oficio, I

         Los hermanos eran constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones. Todo el mundo estaba impresionado por los prodigios y signos que los apóstoles hacían en Jerusalén. Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común. Vendían posesiones y bienes, y lo repartían entre todos, según la necesidad de cada uno.

         A diario acudían al templo para orar, celebraban la fracción del pan en las casas y comían juntos alabando a Dios con alegría y de todo corazón. Eran bien vistos de todo el pueblo, y día tras día el Señor iba agregando al grupo los que se iban salvando.

         Un día subían Pedro y Juan al templo, a la oración de media tarde, cuando vieron traer a cuestas a un lisiado de nacimiento. Solían colocarlo todos los días en la Puerta Hermosa para que pidiera limosna a los que entraban. Al ver entrar en el templo a Pedro y Juan, les pidió limosna. Pedro, con Juan a su lado, se le quedó mirando y le dijo: "Míranos".

         El lisiado clavó los ojos en ellos, esperando que le darían algo. Pedro le dijo: "No tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo. En nombre de Jesucristo Nazareno, echa a andar". Y agarrándolo de la mano derecha, lo incorporó.

         Al instante se fortalecieron los pies y los tobillos del tullido, que se puso en pie de un salto, echó a andar y entró con ellos en el templo por su pie, dando brincos y alabando a Dios. La gente lo vio andar alabando a Dios, y al caer en la cuenta de que era el mismo que pedía limosna sentado en la Puerta Hermosa, quedaron estupefactos ante lo sucedido. La gente quedó asombrada, y acudió corriendo al Pórtico de Salomón para ver a los apóstoles.

 Act: 09/04/26     @tiempo de pascua         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A