6 de Abril

Lunes I de Pascua

San Lucas
Hechos de los Apóstoles 1, 1-26

Oficio, I

         En mi primer libro, querido Teófilo, escribí todo lo que Jesús fue haciendo y enseñando hasta el día en que dio instrucciones a los apóstoles que había escogido, movido por el Espíritu Santo, y ascendió al cielo. Se les presentó después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo. Apareciéndoseles durante 40 días, les habló del reino de Dios.

         Una vez que comían juntos, Jesús les recomendó: "No os alejéis de Jerusalén, y aguardad a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que yo os he hablado. Juan bautizó con agua, pero dentro de pocos días vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo".

         Los discípulos le rodearon, preguntándole: "Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar la soberanía de Israel?". Jesús contestó: "No os toca a vosotros conocer los tiempos y las fechas que el Padre ha establecido con su autoridad. Cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros recibiréis la fuerza para ser mis testigos, en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta los confines del mundo".

         Dicho esto, lo vieron levantarse, hasta que una nube se lo quitó de la vista. Mientras miraban fijos al cielo, viéndole irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco que les dijeron: "Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que os ha dejado, para subir al cielo, volverá como lo habéis visto marcharse".

         Los apóstoles se volvieron a Jerusalén desde el Monte de los Olivos, que dista de Jerusalén lo que se permite caminar en sábado. Llegados a casa, subieron a la sala donde se alojaban. Allí estaban Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón de Celotes, y Judas el de Santiago. Todos ellos se dedicaban a la oración en común, junto con algunas mujeres y María, la madre de Jesús, junto sus hermanos.

         Uno de aquellos días había reunidas allí unas 120 personas. Pedro se puso de pie, en medio de los hermanos, y dijo:

"Hermanos, tenía que cumplirse lo que el Espíritu Santo había predicho en la Escritura, por boca de David, acerca de Judas, que hizo de guía a los que arrestaron a Jesús. Era uno de nuestro grupo y compartía el mismo servicio. Con la paga del crimen compró un terreno, Judas se despeñó, reventó por medio y se esparcieron sus entrañas. El hecho se divulgó entre los vecinos de Jerusalén, y aquel terreno fue llamado hacéldama (es decir, cementerio). En el libro de los salmos está escrito: Que su morada quede desierta y nadie habite en ella, y: Que su cargo lo ocupe otro. Hace falta, por tanto, que uno se asocie a nosotros como testigo de la resurrección de Jesús, uno de los que nos acompañaron mientras convivió con nosotros el Señor Jesús, desde que Juan bautizaba hasta el día de su ascensión".

         Propusieron dos nombres, José Barsabá (de sobrenombre Justo) y Matías, y rezaron así: "Señor, tú penetras el corazón de todos. Muéstranos a cuál de los dos has elegido, para que en este servicio apostólico ocupe el puesto que dejó Judas para marcharse al suyo propio". Echaron suertes, ésta le tocó a Matías y lo asociaron a los once apóstoles.

 Act: 06/04/26     @tiempo de pascua         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A