3 de Diciembre

Miércoles I de Adviento

Libros Proféticos
Isaías 8, 23-9, 6

Oficio, I

         En otro tiempo humilló Dios el país de Zabulón y el país de Neftalí, mas ahora ensalzará el camino del mar, al otro lado del Jordán, la Galilea de los gentiles. El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande. Habitaban tierra de sombras, pero una luz les brilló.

         Acreciste la alegría, aumentaste el gozo y todos se gozan en tu presencia, como gozan al segar o se alegran al repartirse el botín. La vara del opresor, y el yugo de su carga, y el bastón de su hombro, los quebrantó el Señor como el día de Madián, como la bota que pisa con estrépito o la túnica que empapada en sangre se hace pasto del fuego.

         Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Lleva a hombros el principado, y su nombre es Maravilla de Consejero, Dios guerrero, Padre perpetuo, Príncipe de la paz. Lo lleva para dilatar el principado, con una paz sin límites, sobre el trono de David y sobre su reino. Lo lleva para sostenerlo y consolidarlo con la justicia y el derecho, desde ahora y por siempre. El celo del Señor lo realizará.

 Act: 03/12/25     @tiempo de adviento         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A