23 de Mayo
Sábado VII de Pascua
San
Lucas
Hechos de Apóstoles 28,
15-31
Oficio, I
Los hermanos de Roma, que tenían noticia de nuestras peripecias, salieron a recibirnos al Foro Apio y Tres Tabernas. Al verlos, Pablo dio gracias a Dios y se sintió animado.
Cuando entramos en Roma, le permitieron a Pablo vivir por su cuenta en una casa, con un soldado que lo vigilase. Tres días después, convocó a los judíos principales y les dijo:
"Hermanos, estoy aquí preso sin haber hecho nada contra el pueblo ni las tradiciones de nuestros padres. No obstante, en Jerusalén me entregaron a los romanos. Los romanos me interrogaron, y querían ponerme en libertad porque no encontraban nada que mereciera la muerte. No obstante, los judíos se opusieron, y yo tuve que apelar al césar. Por supuesto, no lo hice con la intención de acusar a mi pueblo, y por eso he querido veros y hablar con vosotros; pues por la esperanza de Israel llevo encima estas cadenas".
Ellos le contestaron: "Nosotros no hemos recibido ninguna carta de Judea acerca de ti, ni ha llegado ningún hermano con malos informes o hablando mal de ti. Sin embargo, nos gustaría que nos expusieras tus ideas, porque lo único que sabemos de esa secta cristiana es que en todas partes encuentra oposición".
Los judíos fijaron un día, y vinieron a ver a Pablo a su alojamiento. En su exposición, Pablo les dio testimonio del reinado de Dios, y trató de convencerlos sobre Jesús alegando tanto a Moisés como a los profetas. Así estuvieron desde la mañana hasta la tarde. Unos se dejaban convencer por lo que decía, y otros seguían escépticos. Cuando ya se despedían, sin estar de acuerdo entre ellos, Pablo añadió:
"Con razón dijo el Espíritu Santo a vuestros padres por medio del profeta Isaías: Por mucho que oigáis no entenderéis, por mucho que miréis no veréis, porque está embotada a mente de este pueblo. Sois duros de cerviz, y habéis cerrado los ojos para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con la mente, ni convertiros para que yo os cure. Por tanto, sabed que la salvación de Dios se envía a los paganos. Ellos sí escucharán".
Cuando Pablo dijo esto, los judíos se marcharon discutiendo acaloradamente. Pablo vivió allí 2 años enteros a su costa, recibiendo a todos los que acudían, predicándoles el reino de Dios y enseñando la vida del Señor Jesucristo con toda libertad, sin que nadie le molestase.
Act:
23/05/26
@tiempo
de pascua
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
![]()