15 de Mayo
Viernes VI de Pascua
San
Lucas
Hechos de Apóstoles 23,
12-35
Oficio, I
Muy temprano tuvieron los judíos un conciliábulo, en el que más de 40 juramentados juraron no comer ni beber hasta matar a Pablo. A continuación, se presentaron a los sumos sacerdotes y senadores diciendo: "Hemos jurado solemnemente no probar bocado hasta matar a Pablo. Ahora vosotros, de acuerdo con el Consejo, pedid al comandante que mande bajarlo con el pretexto de examinar su caso con más detalle. Nosotros estaremos preparados para eliminarlo antes de que llegue".
El sobrino de Pablo, hijo de su hermana, se enteró de la emboscada y se presentó en el cuartel. Lo dejaron entrar, dieron aviso a Pablo y éste mandó decir al capitán: "Conduce este joven al comandante, que tiene algo que comunicarle". El capitán se lo llevó al comandante, y le dijo: "El preso Pablo me ha llamado y me ha pedido que te traiga este muchacho, que tiene algo que decirte".
El comandante cogió de la mano al sobrino de Pablo, se lo llevó aparte y le preguntó: "¿De qué se trata?". El muchacho contestó: "Los judíos se han puesto de acuerdo para pedirte que mañana hagas bajar a Pablo al Consejo, con pretexto de examinar su caso con más detalle. Tú no lo creas, porque van a tenderle una emboscada más de 40 conjurados, que han jurado no comer ni beber hasta que lo eliminen. Ya están preparados, y sólo aguardan a que tú des permiso".
El comandante despidió al sobrino de Pablo, encargándole: "No digas a nadie que me has denunciado esto". Más adelante, llamó a dos capitanes y les dio estas órdenes: "Para las nueve de la noche tened preparados 200 soldados de infantería, 70 de caballería y 200 lanceros, que tienen que ir a Cesarea. Proveed también cabalgaduras para que las monte Pablo y lo llevéis a salvo al gobernador Félix". También escribió una carta en estos términos:
"Claudio Lisias saluda a su excelencia el gobernador Félix. A este hombre lo habían prendido los judíos y lo iban a matar. Al enterarme yo de que era ciudadano romano, acudí con la tropa y se lo quité de las manos. Decidido a averiguar el crimen de que lo acusaban, lo mandé al Consejo judío. Estoy convencido de que las acusaciones se refieren a cuestiones de su ley, y no a delitos que merezcan muerte o prisión. Al ser informado de que se preparaba un atentado contra este hombre, te lo remito sin dilación, y notifico a sus acusadores que formulen sus querellas ante ti".
Siguiendo las órdenes recibidas, los soldados cogieron a Pablo y lo condujeron de noche hasta Antípatris. Al día siguiente lo dejaron con los de caballería y se volvieron al cuartel. El grupo llegó a Cesarea, entregaron la carta al gobernador y le presentaron a Pablo. El gobernador la leyó, y preguntó de qué provincia era. Averiguado que era de Cilicia, le dijo: "Te daré audiencia cuando se presenten tus acusadores". Y mandó que quedase detenido en el palacio de Herodes.
Act:
15/05/26
@tiempo
de pascua
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
![]()