26 de Marzo

Jueves V de Cuaresma

Pentateuco
Números 20,1-13; 21,4-9

Oficio, I

         La comunidad de los israelitas llegó al desierto de Sin el mes 1, y se instaló en Cadés. Allí murió María y allí la enterraron. Faltó agua al pueblo, y se amotinaron contra Moisés diciendo: "¡Ojalá hubiéramos muerto como nuestros hermanos, delante del Señor! ¿Por qué nos has traído a este desierto? ¿Para que muramos en él, nosotros y nuestras bestias? ¿Por qué nos has sacado de Egipto para traernos a este sitio horrible, que no tiene grano ni higueras, ni granados ni agua para beber?".

         Moisés y Aarón se apartaron de la comunidad y se dirigieron a la Tienda del Encuentro, y delante de ella se echaron rostro en tierra. La gloria del Señor se les apareció, y el Señor dijo a Moisés: "Coge el bastón, reúne la asamblea, y con tu hermano Aarón, y en presencia de ellos, ordena a la roca que dé agua. Sacarás agua de la roca para darles de beber a ellos y a sus bestias".

         Moisés retiró la vara de la presencia del Señor, como se lo mandaba. Ayudado de Aarón, reunió la asamblea delante de la roca, y les dijo: "Escuchad, rebeldes, ¿creéis que podemos sacaros agua de esta roca?".

         Moisés alzó la mano y golpeó la roca con el bastón dos veces, y brotó agua tan abundantemente que bebió toda la gente y las bestias. El Señor dijo a Moisés y a Aarón: "Por no haberme creído, ni haber reconocido mi santidad en presencia de los israelitas, no los haréis entrar en la tierra que les voy a dar". Esta es la fuente de Meribá, donde los israelitas disputaron con el Señor, y él les mostró su santidad.

         Desde el monte Hor los israelitas se encaminaron hacia el mar Rojo, rodeando el territorio de Edom. El pueblo estaba extenuado del camino, y habló contra Dios y contra Moisés diciendo: "¿Por qué nos has sacado de Egipto? ¿Para morir en el desierto? No tenemos pan ni agua, y nos da náusea ese pan sin cuerpo".

         El Señor envió contra el pueblo serpientes venenosas que los mordían, y murieron muchos israelitas. Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo: "Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti. Reza al Señor para que aparte de nosotros las serpientes".

         Moisés rezó al Señor por el pueblo, y el Señor le respondió: "Haz una serpiente venenosa, y colócala en un estandarte. Los mordidos de serpientes quedarán sanos al mirarla". Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a uno, él miraba a la serpiente de bronce y quedaba curado.

 Act: 26/03/26     @tiempo de cuaresma         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A