28 de Marzo

Sábado V de Cuaresma

Pentateuco
Números 24, 1-19

Oficio, I

         Viendo Balaán que el Señor tenía a bien bendecir a Israel, no anduvo en busca de presagios (como las otras veces), sino que se volvió hacia el desierto y, tendiendo la vista, divisó a Israel acampado por tribus. El Espíritu del Señor vino sobre él, y entonó sus versos:

"Oráculo de Balaán, hijo de Beor. Oráculo del hombre de los ojos perfectos, oráculo del que escucha palabras de Dios, del que contempla visiones del Todopoderoso en éxtasis, con los ojos abiertos. ¡Qué bellas las tiendas de Jacob y las moradas de Israel! Son como vegas dilatadas, como jardines junto al río, como áloes que plantó el Señor, como cedros junto a la corriente. Sale un héroe de su descendencia, domina sobre pueblos numerosos. Su rey es más alto que Agag, y su reino descuella. Dios lo sacó de Egipto y, embistiendo como un búfalo, devorará a las naciones enemigas y triturará sus huesos, que traspasará con sus flechas. Se agazapa y se tumba como un león, ¿quién lo desafiará? Bendito quien te bendiga, maldito quien te maldiga".

         Balac, irritado contra Balaán, dio una palmada y dijo: "Te he llamado para maldecir a mi enemigo, y ya lo has bendecido tres veces. Ya puedes irte a tu patria. Si te había prometido riquezas, ahora el Señor te deja sin ellas".

         Balaán contestó: "Ya se lo dije yo a los correos que enviaste. Aunque Balac me regale su palacio lleno de oro y plata, no puedo quebrantar el mandato del Señor haciendo mal o bien por cuenta propia. Lo que el Señor me diga lo diré. Ahora me vuelvo a mi pueblo, pero antes te explicaré lo que este pueblo hará al tuyo en el futuro".

 Act: 28/03/26     @tiempo de cuaresma         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A