11 de Julio

Sábado XIV Ordinario

Libros Sapienciales
Proverbios 31, 10-31

Oficio, I

         Una mujer hacendosa, ¿quién la hallará? Vale mucho más que las perlas. A su marido no le falta su fidelidad ni las riquezas, y ella le trae ganancias y no pérdidas, todos los días de su vida. Por ella, su marido es respetado en las plazas, o cuando se sienta entre los jefes de la ciudad. Sus hijos se levantan para felicitarla, y su marido le repite una y otra vez: "Muchas mujeres reúnen riquezas, pero tú las superas a todas".

         Adquiere lana y lino, los trabaja con la destreza de sus manos. Es como nave mercante que importa el grano de lejos. Examina un terreno y lo compra, y con lo que ganan sus manos planta un huerto. Se ciñe la cintura con firmeza, y despliega la fuerza de sus brazos. Le saca gusto a su tarea, y aun de noche no apaga su lámpara. Extiende la mano hacia el huso, y sostiene con la palma la rueca. Todavía de noche se levanta para dar la comida a los criados.

         Abre sus manos al necesitado y extiende el brazo al pobre. Si nieva, no teme por la servidumbre, porque todos los criados llevan trajes forrados. Confecciona mantas para su uso, los viste de lino y de holanda. Teje sábanas y las vende, proveyendo con ellas cinturones para sus siervos.

         Está vestida de fuerza y dignidad, sonríe ante el día de mañana. Abre la boca con sabiduría, y su lengua enseña con bondad. Vigila las conductas, no come su pan de balde. Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura, la que teme al Señor merece alabanza. Cantadle por el éxito de su trabajo, que sus obras la alaben en la plaza.

 Act: 11/07/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A