13 de Agosto
Jueves XIX Ordinario
San Gregorio de Nisa
Comentario del Cantar de Cantares, II
Oficio, II
¿Dónde pastoreas, oh buen Pastor, tú que cargas sobre tus hombros a toda la grey, y a toda la humanidad como una sola oveja? Muéstrame el lugar de reposo, guíame hasta el pasto nutritivo, llámame por mi nombre. Yo, oveja tuya, escucharé tu voz, y tu voz me dará la vida eterna. "Avísame, amor de mi alma, dónde pastoreas".
Te nombro de este modo, porque tu nombre supera cualquier otro nombre y cualquier inteligencia, de tal manera que ningún ser racional es capaz de pronunciarlo o comprenderlo. Este nombre, expresión de tu bondad, expresa el amor de mi alma hacia ti. ¿Cómo puedo dejar de amarte, a ti que de tal manera me has amado a pesar de mi negrura? Tú has entregado tu vida por las ovejas del rebaño, así que no puedo imaginarse un amor superior a éste: el de dar tu vida a trueque de mi salvación.
Enséñame "dónde pastoreas", para que pueda hallar los pastos saludables y saciarme del alimento celestial, que es necesario comer para entrar en la vida eterna. Haz que yo pueda acudir a la fuente, tú que proporcionas a los sedientos el agua que brota de tu costado, venero de agua abierto por la lanza, que se convierte para todos en "un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna".
Si de tal modo me pastoreas, me harás recostar al mediodía, sestearé en paz y descansaré bajo la luz sin mezcla de sombra. Durante el mediodía, en efecto, no hay sombra alguna, ya que el sol está en su vértice. Pues bien, bajo esta luz meridiana haces tú recostar a los que has pastoreado, cuando haces entrar contigo, en tu refugio, a tus ayudantes.
Nadie es considerado digno de este reposo meridiano, si antes no es hijo de la luz y del día. El que se aparta de las tinieblas, tanto de las vespertinas como de las matutinas, que significan el comienzo y el fin del mal, ése es el colocado por el Sol de Justicia en la luz del mediodía, para que se recueste bajo ella.
Enséñame, pues, cómo tengo que recostarme y pacer, y cuál sea el camino del reposo meridiano, no sea que por ignorancia me sustraiga de tu dirección y me junte a un rebaño que no sea el tuyo. Esto dice la esposa del Cantar, solícita por la belleza que le viene de Dios y con el deseo de saber cómo alcanzar la felicidad eterna.
Act:
13/08/26
@tiempo
ordinario
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
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