15 de Julio
Miércoles XV Ordinario
Libros Sapienciales
Job 4, 1-21
Oficio, I
Si uno se atreviera a hablarte, no sé si lo aguantarías, pero ¿puede uno frenar las palabras? Tú que a tantos instruías, y fortalecías los brazos inertes, y con tus palabras levantabas al que tropezaba, y sostenías las rodillas que se doblaban, ¿no aguantas lo que hoy te toca?
¿Te turbas, hoy que todo te cae encima? ¿No era la religión tu confianza, y una vida honrada tu esperanza? ¿Recuerdas un inocente que haya perecido? ¿Dónde se ha visto un justo exterminado? A los que aran maldad y miseria yo he visto cosecharlas. Sopla Dios y perecen, y su aliento enfurecido los consume.
Oí furtivamente una palabra, aunque apenas percibí su murmullo. En una visión de pesadilla, cuando el letargo caía sobre mí, me sobrecogió un terror, y un temblor estremeció todos mis huesos. Un viento me rozó la cara, y se me erizó el vello. Yo estaba en pie, y ante mí había sólo una figura silenciosa. Más tarde, oí una voz que decía:
"¿Puede el hombre llevar razón contra Dios? ¿Puede un mortal ser puro frente a su Creador? En sus mismos ángeles, él descubre faltas, a sus criados los encuentra infieles, y ¿estarán limpios ante su Hacedor los que habitan en casas de arcilla, cimentadas de barro? Entre el alba y el ocaso, tanto ellos como sus casas se desmoronan. Si se les arrancan las cuerdas de la tienda, mueren sin haber aprendido".
Act:
15/07/26
@tiempo
ordinario
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
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