18 de Julio

Sábado XV Ordinario

Libros Sapienciales
Job 7, 1-21

Oficio, I

         El hombre está en la tierra cumpliendo un servicio y sus días son los de un jornalero, como los del esclavo que suspira por la sombra, como los del jornalero que aguarda el salario. Mi herencia son meses baldíos, se me asignan noches de fatiga y al acostarme pienso: ¿Cuándo me levantaré?

         Se alarga la noche y me harto de dar vueltas hasta el alba. Me tapo con gusanos y con terrones, la piel se me rompe y me supura. Mis días corren más que la lanzadera, y se consumen sin esperanza. Mi vida es un soplo, mis ojos no verán más la dicha. Como la nube pasa y se deshace, el que baja a la tumba no sube ya ni vuelve a su morada. Por eso no frenaré mi lengua, y mi espíritu hablará angustiado, y mi alma amargada se quejará.

         ¿Soy yo el monstruo marino o el dragón, para tener un guardián? Cuando pienso que el lecho me aliviará, y la cama soportará mis quejidos, entonces me espantan los sueños y me aterrorizan las pesadillas. Preferiría morir asfixiado, y la misma muerte, a estos miembros que odio. Eso sí, no he de vivir por siempre, pues mis días son un soplo. 

         ¿Qué es el hombre para que te ocupes de él, Señor, y para que le pases revista por la mañana y lo examines a cada momento? ¿Por qué no apartas de mí la vista y me dejas tragar saliva? Si he pecado, ¿qué te he hecho? ¿Por qué me has tomado como blanco, y me has convertido en una carga? ¿Por qué no me perdonas mi delito, y alejas de mí mi culpa? Muy pronto me acostaré en el polvo, me buscarás y ya no existiré.

 Act: 18/07/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A