18 de Julio

Sábado XV Ordinario

San Agustín de Hipona
Confesiones, X, XXVI, 37-40

Oficio, II

         Señor, ¿dónde te hallé para conocerte?, porque ciertamente no estabas en mi memoria antes que te conociese. ¿Dónde te hallé, pues, para conocerte? ¿No fue en ti mismo, lo cual estaba muy por encima de mis fuerzas? Nos apartamos y nos acercamos, y esto se llevó a cabo sin importar el lugar.

         ¡Oh Verdad!, tú presides en todas partes a todos los que te consultan, y respondes a todos los que te interrogan. Tú respondes claramente, pero no todos te escuchan con claridad. Todos te consultan sobre lo que quieren, mas no todos oyen lo que quieren. Optimo servidor tuyo es el que no atiende tanto a oír cuanto a querer escucharte.

         ¡Tarde te amé, oh Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba. Deforme como era, me lanzaba sobre las cosas hermosas que tú creaste, mas tú estabas dentro de mí y yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían.

         Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera. Brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera. Exhalaste tu perfume y lo aspiré, y ahora te anhelo. Gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti. Me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti.

         Cuando me adhiera a ti, ya no habrá más dolor ni trabajo para mí, y mi vida estará realmente viva, toda llena de ti. Al que llenas de ti, tú lo elevas. Por mi parte, yo aún no me he llenado de ti, y todavía soy una carga. Contienden mis alegrías, mas son dignas de ser lloradas. Contienden mis tristezas, y son dignas de ser aplaudidas. En definitiva, no sé de qué parte está la victoria.

         Ay de mí, Señor, pues contienden mis malas tristezas con mis gozos buenos, y no sé hacia donde se inclinará el triunfo. Ten misericordia de mí, Señor, tú que eres médico y yo estoy enfermo, tú que eres misericordioso y yo miserable.

         ¿Acaso no está el hombre en la tierra "cumpliendo un servicio"? ¿Quién hay que guste de las molestias y trabajos? Tú mandas tolerarlos, mas nadie ama lo que tolera, aunque ame el tolerarlo. Aunque goce al tolerarlo, yo más quisiera que no hubiese que tolerar. En las cosas adversas deseo las prósperas, en las cosas prósperas temo las adversas. ¿Qué lugar intermedio hay entre ambas, sin lucha?

         ¡Ay de las prosperidades del mundo, continuamente amenazadas por el temor y la adversidad, y que se esfume la alegría! ¡Ay de las adversidades del mundo, continuamente aguijoneadas por el deseo y la cruda realidad! ¿Acaso no está el hombre en la tierra "cumpliendo un servicio"?

 Act: 18/07/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A