6 de Septiembre

Domingo XXIII Ordinario

San Pedro Crisólogo
Homilías, CXXXIX

Introducción

         Lo mismo que el oro se esconde en la tierra, así el sentido divino se oculta en las palabras humanas. Por eso, siempre que se nos proclama la palabra evangélica, debe la mente ponerse alerta, y el ánimo prestar atención, para que el entendimiento pueda penetrar el secreto de la ciencia celeste.

         El Señor comienza hoy con estas palabras: "Tened cuidado", así que digamos de qué. Lo sigue diciendo él: "Si tu hermano te ofende, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo". Así pues, ¡ánimo, hermano!, que Dios te lo manda: perdona los pecados, sé misericordioso ante el delito, olvida los agravios de que has sido objeto. Con ello, no perderás los poderes divinos que tienes.

         No obstante, respecto a este perdón no esta exenta la reprensión. Eso sí, repréndelo como juez, mas perdónalo como hermano, pues unida la caridad a la libertad, y la libertad fusionada con la caridad, expele el terror y anima al hermano.

         Cuando el hermano te hiere está febricitante, y cuando delinque está enfurecido o fuera de sí, y ha perdido todo sentimiento de humanidad. Quien no acude en su ayuda, aun por compasión, o quien no le cura mediante la paciencia, o quien no le sana perdonándolo, no está sano sino también enfermo, o no tiene entrañas y demuestra haber perdido los sentimientos humanitarios.

         Si el hermano está furioso, achácalo a enfermedad y ayúdalo como a hermano. Todo lo que haga en semejante situación, ponlo en el haber de la fiebre, y lo ocurrido no se lo imputes. Hecha prudentemente la culpa a la enfermedad, y el perdón al hermano. De esta suerte, su salud redundará en honor tuyo, y el perdón te acarreará el premio.

         Jesús dijo que "si tu hermano te ofende, repréndelo", y que "si se arrepiente, perdónalo". Es decir, perdona tanto al que peca como al que se arrepiente, para que cuando tú pecares, el perdón se te conceda como compensación, no como donación. Siempre es bueno el perdón, pero cuando es debido, resulta doblemente dulce. El que persona se ha asegurado el perdón ya antes de pecar, y con eso ha evitado el castigo, y prevenido al juez en su favor, y eludido el juicio.

         Jesús dijo que "si te ofende siete veces en un día, y siete veces vuelve a decirte ¡lo siento!, lo perdonarás". Mas ¿por qué constriñe Jesús con la ley, y reduce en el número y pone un límite a un perdón al que tanto nos apremia por la misericordia? ¿Y si en lugar de siete te ofende ocho veces? ¿Va a prevalecer el número sobre la gracia? ¿O puede contraponerse el cálculo a la bondad? En definitiva, ¿puede una sola culpa condenar al castigo a quien siete veces consecutivas ha obtenido ya el perdón?

         De ninguna manera, porque si se proclama dichoso al que perdonó "siete veces", mucho más dichoso será el que perdona ocho veces, y hasta "setenta veces siete".

         Por tanto, el número prescrito no limita, sino que dilata el perdón, y a lo que el precepto pone un límite, lo asume ilimitadamente la libre voluntad. De esta suerte, si perdonas hasta el límite de lo que manda el precepto, se te computará a obediencia, mas si lo haces con creces se te computará a premio.

         Si el número siete, septuplicado por días, meses y años, implica la concesión de la totalidad del perdón, calcule el cristiano, y juzgue el oyente, qué cotas no alcanzará el número siete septuplicado setenta veces siete.

         Entonces, cesará toda forma contractual de débitos y créditos, y se abolirá cualquier condición servil, y llegará aquella libertad sin fin, y será recuperado el campo eterno e inmortal, y llegará el verdadero perdón, y será incluso abolida la misma necesidad de pecar. ¿Y por qué? Porque, cancelada toda inmundicia, el mundo dejará de ser inmundo, y con el retorno de la vida dejará de existir la muerte, y establecido el reinado de Cristo, el diablo perecerá definitivamente.

         Orad, hermanos, para que el Señor aumente en nosotros la fe y podamos finalmente creer, ver y poseer todos estos bienes.

 Act: 06/09/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A