30 de Agosto

Domingo XXII Ordinario

San Ignacio de Antioquía
Carta a los Efesios, I-III

Oficio, II

         Ignacio, por sobrenombre Teóforo, a la Iglesia establecida en Efeso, mi cordialísimo saludo en Jesucristo y en una alegría sin tacha. Me parece muy significativo vuestro nombre, que habéis conquistado en buena lid por vuestra fe. Imitadores como sois de Dios, y vivificados por la sangre de Dios, habéis realizado una obra de verdadera fraternidad cristiana.

         Apenas os enterasteis de que yo venía procedente de Siria, encadenado y esperando la dicha de luchar con las fieras en Roma, os apresurasteis a venir a mi encuentro. Fue toda vuestra comunidad la que me recibió, en la persona de Onésimo, varón de caridad increíble y obispo vuestro según la carne, a quien os ruego que améis y tratéis de asemejaros a él. Benditos vosotros por ser dignos de tal obispo.

         Respecto a Burro, mi compañero de servicio y diácono vuestro, me gustaría que permaneciera a mi lado. En cuanto a Croco, a quien yo recibí de vuestra caridad, me ha servido de gran consuelo. Que el Padre de Jesucristo le conforte también a él, junto con Onésimo, Burro, Euplo y Frontón, en cuyas personas os he visto a todos, en la caridad.

         ¡Ojalá pudiera gozar para siempre de vosotros, si es que me consideráis digno! No obstante, ahora estoy encarcelado por el nombre de Cristo, y empiezo a ser discípulo suyo. Por eso os hablo como a mis condiscípulos, porque lo que necesito es ser fortalecido por vuestra fe, por vuestras exhortaciones, vuestra paciencia y vuestra ecuanimidad.

         El amor que os tengo me obliga a exhortaros a que viváis unidos en el sentir de Dios. Jesucristo expresa el sentir del Padre, como también hacen los obispos esparcidos por el mundo. Ellos son la expresión del sentir de Jesucristo.

 Act: 30/08/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A