1 de Septiembre

Martes XXII Ordinario

San Pablo
Carta I a Timoteo 6, 11-21

Oficio, I

         Querido hermano, huye de todo lo malo y practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la delicadeza. Combate el buen combate de la fe. Conquista la vida eterna a la que fuiste llamado, y de la que hiciste noble profesión ante muchos testigos.

         En presencia de Dios, que da la vida al universo, y de Cristo Jesús, que dio testimonio ante Poncio Pilato con tan noble profesión, te insisto en esto: que guardes el mandato recibido sin mancha ni reproche, hasta la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.

         En tiempo oportuno se mostrará el bienaventurado y único Soberano, rey de los reyes y señor de los señores, el único poseedor de la inmortalidad, que habita en una luz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A él honor e imperio eterno.

         A los ricos de este mundo, insísteles en que no pongan su confianza en riquezas tan inciertas, sino en Dios, que nos procura todo en abundancia para que lo disfrutemos. Insísteles que sean ricos en buenas obras, generosos y dispuestos a compartir. Así acumularán un capital sólido para el porvenir, y alcanzarán la vida verdadera.

         Querido Timoteo, conserva el depósito de la fe, y apártate de charlatanerías irreverentes y de las objeciones de esa mal llamada ciencia. Algunos que la prometían se han desviado de la fe. La gracia esté contigo.

 Act: 01/09/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A