19 de Septiembre

Sábado XXIV Ordinario

Libros Proféticos
Baruc 3, 9-15.24-4,4

Oficio, I

         Escucha, Israel, los mandatos de vida, y presta oído para aprender prudencia. ¿A qué se debe, Israel, que estés aún en país enemigo, que envejezcas en tierra extranjera, que estés contaminado entre los muertos, que te cuenten con los habitantes del abismo? Se debe a esto: a que que abandonaste la fuente de la sabiduría.

         Si hubieras seguido el camino de Dios, oh Israel, hoy habitarías en paz para siempre. Aprende dónde se encuentra la prudencia, el valor y la inteligencia, y así aprenderás dónde se encuentra la vida larga, la luz de los ojos y la paz. ¿Quién encontró su puesto, o entró en sus almacenes?

         ¡Qué grande es, Israel, el templo de Dios, qué vastos son sus dominios! Sí, es grande y sin límites, es sublime y sin medida. Muy cerca de él nacieron los gigantes, famosos en la antigüedad, corpulentos y belicosos, pero no los eligió Dios, ni les mostró el camino de la inteligencia.

         Esos gigantes murieron por su falta de prudencia, y perecieron por falta de reflexión. ¿Quién subió al cielo para cogerla, quién la bajó de las nubes? ¿Quién atravesó el mar para encontrarla, y comprarla a precio de oro? Nadie conoce su camino, ni puede rastrear sus sendas.

         El que todo lo sabe la conoce, la examina y la penetra. Él es el que creó la tierra para siempre, y la llenó de animales cuadrúpedos. Él manda a la luz, y ésta le obedece temblando. Él ordena a los astros que velen en sus puestos de guardia, y éstos responden: "Presentes", y brillan gozosos para su Creador. Él es nuestro Dios, y el que abrió camino a la inteligencia y se lo enseñó a su amado Israel.

         Después de esto, él mismo apareció en el mundo, y vivió entre los hombres. Es el libro de los mandatos de Dios, y la ley de validez eterna. Los que la guarden vivirán, y los que la abandonen morirán. Vuélvete, Jacob, a recibirla, y camina a la claridad de su resplandor. No entregues a otros tu gloria, ni tu dignidad a un pueblo extranjero. ¡Dichosos nosotros, que conocemos lo que agrada al Señor!

 Act: 19/09/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A