18 de Octubre

Domingo XXIX Ordinario

Libros Sapienciales
Eclesiástico 27, 1-4.12-23

Oficio, I

         

         La mujer adúltera tiene ojos engreídos, y es identificada por sus párpados. Vigila bien a la moza impúdica, para que no aproveche la ocasión de fornicar. Guárdate de sus ojos impudentes, y no te extrañe que te ofenda. Esta mujer abre la boca como viajero sediento, bebe de cualquier fuente a mano, se sienta frente a cualquier estaca, abre aljaba a cualquier flecha.

         La mujer hermosa deleita al marido, la mujer prudente lo robustece, la mujer discreta es don del Señor, la mujer modesta duplica su encanto. La mujer hacendosa hace prosperar al marido, le hace cumplir sus días en paz y dobla los años de su vida. La mujer buena es buen partido que recibe el que teme al Señor. Sea rica o pobre, estará contenta y tendrá cara alegre en toda sazón.

         El sol brilla en el cielo del Señor, y la mujer bella brilla en su casa bien arreglada. Ella es lámpara que luce en candelabro sagrado, es un rostro hermoso sobre un tipo esbelto, es columna de oro sobre plintos de plata. No hay belleza que pague un ánimo casto. 

 Act: 18/10/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A