23 de Octubre
Viernes XXIX Ordinario
Libros Sapienciales
Eclesiástico 42, 15-26; 43, 29-37
Oficio, I
El sol sale mostrándose a todos, de igual manera que la gloria del Señor se refleja en todas sus obras. Todas las maravillas del Señor están firmes en su presencia, y obedecen sus órdenes como los soldados a su general. Todas viven y duran eternamente, y todas cumplen sus funciones. Todas son diferentes, pero ninguna es inútil. Una excede a otra en belleza, y ¿quién se saciará de contemplar su hermosura?
El Señor sondea el abismo, penetra todas las tramas del corazón, declara el pasado y el futuro y revela los misterios escondidos. A él no se le oculta ningún pensamiento, ni se le escapa palabra alguna. Él es el único eterno, y no puede crecer ni menguar, ni necesita ningún maestro. ¡Qué amables son todas sus obras, y eso que no vemos más que una chispa de ellas!
Aunque siguiera, no acabaría, salvo esta última palabra: que él lo es todo. Su grandeza es impenetrable, su poder es temible en extremo, sus palabras son admirables. ¿Quién lo ha visto, para que pueda describirlo? ¿Quién lo conoce, tal cual él es? Las cosas más grandes todavía están escondidas, y todas ellas las ha hecho el Señor.
Act:
23/10/26
@tiempo
ordinario
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
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