27 de Agosto
Jueves XXI Ordinario
San
Pablo
Carta a Timoteo 2, 1-15
Oficio, I
Querido hermano, te ruego que hagas oraciones, plegarias, súplicas, acciones de gracias por todos los hombres, por los reyes y por todos los que ocupan cargos, para que todos podamos llevar una vida tranquila y apacible, con toda piedad y decoro. Esto es bueno y grato ante los ojos de nuestro Salvador, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.
Dios es uno, y uno solo es el mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, que se entregó en rescate por todos. Éste es el testimonio en el tiempo apropiado, para el que yo estoy puesto como anunciador y apóstol, como maestro de los gentiles en la fe y verdad.
Que los hombres recen en cualquier lugar, alzando las manos limpias de ira y divisiones. Por lo que toca a las mujeres, que vayan convenientemente arregladas, con decencia y modestia, sin adornos en el peinado, sin perlas, oro ni vestidos suntuosos, como corresponde a mujeres que se profesan piadosas.
La mujer ha de escuchar la enseñanza con docilidad, porque a ella no le corresponde enseñar, sino estarse quieta. Dios formó primero a Adán, y luego a Eva. Además, a Adán no lo engañaron, sino que fue la mujer quien se dejó engañar y cometió la trasgresión. No obstante, ella llegará a salvarse por la maternidad, con tal que persevere con fe, amor y una vida santa y modesta.
Act:
27/08/26
@tiempo
ordinario
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
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