25 de Agosto

Martes XXI Ordinario

San Pablo
Carta a Tito 3, 3-15

Oficio, I

         Querido hermano, con nuestra insensatez y obstinación, también nosotros íbamos fuera de camino, y éramos esclavos de pasiones y placeres de todo género, y nos pasábamos la vida fastidiando y comidos de envidia, y éramos insoportables y nos odiábamos unos a otros.

         Cuando apareció la bondad de Dios, y sin hacer nosotros nada de nuestra parte, él nos salvó con el baño del segundo nacimiento y con la renovación por el Espíritu Santo. Dios lo derramó copiosamente sobre nosotros por medio de Jesucristo, nuestro Salvador. Así, justificados por su gracia, somos herederos de la vida eterna.

         Ésta es la verdad, y en ello quiero que seas categórico, para que los que ya creen en Dios pongan empeño en señalarse en hacer el bien. Esto es lo bueno y lo útil para los demás.

         En cuanto a las cuestiones estúpidas, las genealogías, disputas y peleas sobre la ley, dales de lado, pues son inútiles e insustanciales. Al que introduzca división, llámalo al orden hasta dos veces. Si no hace caso, no tengas nada que ver con él, pues un individuo así está desviado y genera pecado, condenándose él mismo.

         Te mandaré a Artemas y a Fortunato. Procura ir a recibirme a Nicópolis, donde pienso pasar el invierno. Al abogado Zenas y a Apolo esmérate en proveerlos para el viaje, de modo que no les falte nada y aprendan a señalarse en hacer el bien, atendiendo a las necesidades urgentes. Así no serán improductivos.

         Recuerdos de todos los que están conmigo. Saluda tú a nuestros amigos en la fe. La gracia os acompañe a todos.

 Act: 25/08/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A